Grafiteros de la zona defienden su trabajo y piden más espacio para el arte urbano
Uno de los principales problemas sin solución para las autoridades son los rayados que se realizan en el centro de la ciudad.
Sin embargo, existe un concepto erróneo, muchos de estos rayados o tag que son asociados a vandalismo o delincuencia,se encuentran muy distantes de lo que significa un grafiti. Esta confusión causa problemas, sobre todo a jóvenes de la zona que se dedican a realizar este arte urbano, quienes ven perjudicado su trabajo y pierden espacios para desarrollarlo.
Conversamos con algunos integrantes de la agrupación Cuarta Expresión, que desde el año 2009 se encuentra realizando intervenciones artísticas urbanas en diferentes sectores de La Serena y Coquimbo.
“Somos una agrupación sin fines de lucro, trabajamos por autogestión. Lo que desarrollamos es arte urbano, el grafiti utiliza sectores de la ciudad y les da vida a través de la pintura y del spray. Es importante que la comunidad conozca nuestro trabajo y sepa diferenciar entre lo que hacemos y lo que se raya en las paredes, paraderos u otro sector del centro. Es muy difícil terminar con los rayados, es cosa de darse una vuelta por las calles y ver lo que está escrito, muchos ven en el rayado una salida o una forma de expresar un mensaje que no pueden hacerlo a través de otros canales, esto pasa en todos lados del mundo. Con nuestro trabajo queremos darle vida a la ciudad,no somos vándalos ni delincuentes, somos jóvenes, artistas urbanos que queremos darle vida a nuestra ciudad”, declaró Claudio Meza.
Varios son los proyectos que ha desarrollado esta agrupación en la zona con el apoyo de algunas entidades públicas, ya que no sólo basta la autogestión, sino también un mayor apoyo de las autoridades, según indicó Matías Palominos.
“Hemos realizado importantes intervenciones urbanas en La Serena y Coquimbo. Es increíble cómo la gente que vive cerca de los lugares donde pintamos se involucra y se alegra de que le estemos dando vida a una pared que estaba olvidada o a lugares que antes eran foco de delincuencia. Tenemos muchos proyectos en mente para desarrollar pero para eso hace falta mayor voluntad de las autoridades, para que nos den los permisos que necesitamos y ojalá el apoyo a nuestro trabajo. A través del grafiti se puede expresar muchas cosas y es una salida a malos hábitos, hemos desarrollado cursos en poblaciones, incluso en la cárcel, faltan estos espacios, de eso queremos que la gente se dé cuenta”,finalizó.