Aumento en el tráfico del psicotrópico clonazepam preocupa a Carabineros
Cierto, prácticamente todos los días, tanto desde Carabineros como desde la PDI informan acerca de sus procedimientos en lo que tiene que ver con los decomisos de drogas. Casi siempre se trata de marihuana, pasta base de cocaína o cocaína base. Sin embargo, en el último tiempo una nueva sustancia forma parte de los informes. Se trata de un medicamento que se puede comprar en las farmacias con receta médica y que mucha gente consume por diferentes motivos, fundamentalmente ansiedad derivada de otros trastornos del ánimo. Es el clonazepam, un psicotrópico que genera dependencia y del que durante este año, de acuerdo a información policial, ha aumentado su venta ilegal considerablemente en relación a años anteriores. De hecho, en todo el 2015 el OS7 de Carabineros sólo efectuó una incautación del psicotrópico, mientras que este año, a la fecha, ya van cuatro decomisos, el último ocurrido el día jueves en el sector de la Antena, donde un sujeto resultó detenido ya que además de pasta base de cocaína y marihuana también comercializaba el clonazepam.
NUEVA REALIDAD. El tráfico de esta sustancia es una situación nueva, que preocupa. Así lo indicó el capitán del OS7 de Coquimbo, Osvaldo González. “Durante este año efectivamente han aumentado las incautaciones que involucran este medicamento. De eso ha dado cuenta nuestro personal cuando se realizan los ingresos. Se han encontrado estas pastillas en cantidades que evidentemente no son para un tratamiento médico personal. Sin embargo, siempre se les consulta a las personas para ver si pueden acreditar que deben consumir la pastilla por algún tratamiento, pero en estos casos no lo han podido acreditar. Por eso, incautamos esta droga, que está en el reglamento 405 sobre psicotrópicos”, asegura el policía.
Consultado respecto a la comercialización del fármaco en el mercado ilegal, González precisó que en mayor medida se efectúa en ferias libres que son poco fiscalizadas, y también en los propios domicilios de los traficantes, en los que, por lo general, también se vende otro tipo de droga. “Cuando detectamos que se está vendiendo un psicotrópico, que sólo se puede vender bajo una receta retenida como el clonazepam, la persona queda detenida. Lo mismo cuando se detecta la venta en las casas, que es lo que en general se ha detectado este año”, precisó.
COLEGIO DE FARMACÉUTICOS. Desde el Colegio de Químicos Farmacéuticos de la Región de Coquimbo, el presidente, Pedro Vargas, manifestó que su preocupación no es de ahora. Asegura que desde hace años que ellos vienen denunciando la situación ya que siempre han detectado que, fundamentalmente en el sector público, habría poca fiscalización en cuanto a la entrega del medicamento, a diferencia de lo que sucede en las farmacias, donde se puede fiscalizar mediante la retención de la receta. “En las farmacias existe un control bastante grande con respecto a todos los medicamentos que entran en la categoría de psicotrópicos, por lo que cada vez que es vendido, debe quedar la receta con los datos del paciente, esto según la ley, por lo que la probabilidad de que se obtenga este remedio ilegalmente desde estos recintos es bastante baja. Sin embargo, a nivel país lo que hemos detectado es que en los consultorios, o en los hospitales no existe ningún control estricto entre lo que se le receta a un paciente en un consultorio, o en otro. Puede a ir a un consultorio y le dan clonazepam, puede ir a otro consultorio y también se lo dan, después puede ir al hospital y se lo dan. De manera que una persona puede retirar 120 ó 180 comprimidos mensuales, siendo que ellos, realmente deberían recibir 30. Y por esas personas se genera que exista una cantidad mayor de clonazepam circulando libremente que la que realmente se necesita. Esos son los remedios que después se comercializan ilegalmente”, expresa el profesional, agregando que “esto sucede con este remedio por el alto componente adictivo que tiene. Si se consume por mucho tiempo es difícil dejarlo, y mientras más consumes, vas necesitándolo en mayores cantidades. En definitiva, es una droga”, concluye. 4601i