Empresa proveedora de cámara hiperbárica asegura que fue entregada funcionando
Molestia existe en la empresa proveedora de la cámara hiperbárica del Hospital San Pablo de Coquimbo que se encuentra inoperativa desde el año 2012 según las palabras del director del Servicio de Salud Ernesto Jorquera, quien señalara a El Día que se realizará un sumario “por el proceso de aceptación de una cámara que no funcionaba”. Esto luego que gremios de buzos y mariscadores de Coquimbo hicieran pública su preocupación y malestar debido a la inoperatividad de este equipo que fue comprado en 165 millones de pesos para otorgar tratamiento a los trabajadores del mar que sufrieran accidentes de descompresión.
Lorena Campos Estay, representante legal de la empresa proveedora de equipos médicos del mismo nombre, señala que en diciembre de 2012 se entregó este costoso equipo y fue recepcionado en conformidad por dos ingenieros mecánicos y dos médicos hiperbáricos del Hospital San Pablo de Coquimbo, más un ingeniero mecánico del Servicio de Salud. Sin embargo, el “equipo quedó literalmente abandonado pues no se contaba con personal especializado en el área hiperbárica”.
Agrega que en junio de 2013, el recinto hospitalario porteño contrata un nuevo médico hiperbárico, dos tends y una enfermera. Mientras aún se encontraba en su año de garantía, este personal recientemente contratado “se dedicó supuestamente a revisar el equipo, realizándole significativas modificaciones. Desde ese momento se comenzaron a producir distintos problemas técnicos”
A pesar de que estaba vencida la garantía debido a modificaciones unilaterales, la empresa proveedora propone en noviembre del año 2013 al Servicio de Salud Coquimbo que contrate una empresa externa para evaluar. Si los problemas eran de fábrica, los arreglos serían sin costo; de lo contrario tendría costo comercial. Para ello se contrató a ASMAR (Astilleros de la Armada) quienes realizaron un informe señalando que los arreglos no eran de origen. Así se entrega nuevamente la cámara a conformidad en diciembre de 2013 por ingenieros y médicos del hospital y el Servicio de Salud.
Lorena Campos asegura que fueron ellos, como empresa, que solicitaron a la Contraloría “que iniciase una investigación al respecto indicando que el Servicio Salud Coquimbo debía iniciar sumarios, entre otros, por la contratación directa del ‘servicio de inspección de equipo’ sin mediar licitación alguna”.
La situación de la cámara, señala Campos, le fue comunicada a Ernesto Jorquera en noviembre de 2014, pero no hubo respuesta y se informó a la Seremía de Salud en diciembre del mismo año, pero “tampoco hubo interés”.
Es por ello que espera una respuesta concreta para que se dé a conocer lo que realmente sucedió con este equipo que no sólo es vital para los buzos y mariscadores, sino también para otros pacientes de la región.