Demolición de la torre dañada no afectará el funcionamiento del Hospital San Pablo

La empresa Mario Porzio Ltda. realizará los trabajos a través de un proceso ecológico, sin ruido, polvo ni vibraciones, gracias a tecnología de punta
Demolición de la torre dañada no afectará el funcionamiento del Hospital San Pablo
Demolición de la torre dañada no afectará el funcionamiento del Hospital San Pablo
martes 31 de mayo de 2016

Los terremotos de 1997 en Punitaqui y el de septiembre del año pasado causaron daños de consideración en la estructura de la antigua torre del Hospital San Pablo de Coquimbo, la cual quedó inoperativa, disminuyendo las camas de hospitalización de 315 a 275 y forzando el traslado del servicio de Psiquiatría y la Unidad de Pacientes Críticos Adultos,además de reducir en un 50% la atención de cirugía ambulatoria, que funcionó hasta el mes de febrero en el hospital modular militar, lo que determinó la necesidad de agilizar las diligencias en torno a la estructura dañada.

En un principio, se había evaluado realizar la reparación de los daños que presentaba el recinto. Sin embargo, luego de los estudios técnicos y tras la protesta de los funcionarios del hospital, se determinó la demolición del edificio, debido a la gravedad de los deterioros.

Trabajo de demolición

Luego de los estudios de ingeniería realizados en el edificio dañado, las autoridades determinaron que la empresa Mario Porzio Ltda. fuera la encargada de realizar la demolición del recinto. Este trabajo se desarrollará a través de un proceso “ecológico”, que utilizará tecnología de punta y se hará en tres etapas, en un plazo total de 90 días para su ejecución.

 “La mejor opción para este recinto era optar por una demolición ecológica, por la cercanía con el hospital nuevo. Los trabajos se realizarán en base a cortes de hormigón y humectación permanente, disminuyendo prácticamente a cero el polvo, el ruido y las vibraciones”, declaró Mario Porzio, dueño de la empresa que realizará la demolición.

Porzio, además, agregó que se han realizado todos los estudios previos en el recinto por parte del equipo de su empresa y se espera comenzar con los trabajos en un plazo de 30 días.
“Hemos realizado un informe que ha sido presentado a las autoridades, en el cual hemos incluido las medidas de mitigación necesarias para este trabajo, como recubrimiento del edificio, abanicos de seguridad y un baipás que una las conexiones que existen entre el nuevo recinto y el antiguo. En definitiva, en un plazo de 30 días deberíamos ya tener la autorización para comenzar con la demolición, una vez terminados los trabajos de mitigación”, agregó.

Rosendo Yáñez, seremi de Salud, se refirió a los trabajos previos que debe realizar la empresa a cargo de la demolición, con la finalidad de asegurar el normal funcionamiento del hospital, durante el proceso.

“Hay dos temas puntuales que requieren de trabajo para su autorización. El primero es la desratización del recinto, debido a la sanidad que se necesita en el lugar , y segundo, es el tema de los baipás que se deben realizar para asegurar que la energía y el agua potable no se vean interrumpidos por el proceso de demolición, con la finalidad de que el hospital continúe funcionando de manera normal”,agregó.

Futuro hospital modular 

Eugenia Ortíz, directora (S) del Hospital de Coquimbo, se refirió al inicio de este proceso que permitirá recuperar las instalaciones que perdió el recinto tras el terremoto.

“En estos momentos damos inicio a la fase de demolición del edificio antiguo de nuestro hospital y con ello dar paso al proceso de reconstrucción del recinto con la finalidad de recuperar lo que perdimos tras el terremoto, ya que se construirá un hospital modular en el cual se van a instalar las camas médicas quirúrgicas que nos faltan y se reubicará el Servicio de Psiquiatría que funcionaba antes en este edificio”, dijo.

Por su parte, Ernesto Jorquera, director del Servicio Salud Coquimbo, llamó a la paciencia ante esta fase de los trabajos, los que una vez terminados darán paso a la construcción de un nuevo edificio.

“Ahora viene el procesode trabajo que más paciencia va a requerir por parte de todos los funcionarios y la comunidad, que tiene que ver con la demolición del antiguo edificio y levantar el nuevo recinto a través de un proceso de construcción acelerada que pretendemos sea licitado en el mes de agosto de este año, de manera que se inicien las obras a principios del 2017 para volver a la funcionalidad que tenía el hospital antes del terremoto”,señaló.

Finalmente,Claudio Ibáñez, intendente de la Región de Coquimbo, hizo notar la importancia de estos trabajos que permitirán recuperar el déficit de camas que existen en el recinto.

“La apuesta mayor, tras el terremoto, era demoler esta torre y levantar un nuevo recinto, con la finalidad de recuperar las camas que aún no se han repuesto. Por esta razón es necesaria la construcción de un edificio modular, que va a permitir contar con 50 nuevas camas. Esperamos que esta obra se inicie en el mes de enero para responder así al déficit de camas que existe”,finalizó.

El costo total de los trabajos de demolición es superior a los mil millones de pesos, que contemplan el desarme de cerca de 15 mil metros cuadrados de hormigón.

Son cerca de 30 mil toneladas de escombros los que serán retirados de la antigua torre del Hospital San Pablo y será la municipalidad de Coquimbo quien deberá autorizar algún vertedero o sector para botar estas estructuras.

Finalmente, se espera que los trabajos de demolición se inicien a finales del mes de junio y se extiendan por 90 días, concluyendo en octubre.