Desconocidos balean a una familia en su casa en El Olivar y hieren a pequeño niño de un año

Dos sujetos dispararon a la vivienda con un arma hechiza, dejando herido a uno de sus nietos. No saben el motivo de lo sucedido. La PDI busca a los culpables
Desconocidos balean a una familia en su casa en El Olivar y hieren a pequeño niño de un año
Desconocidos balean a una familia en su casa en El Olivar y hieren a pequeño niño de un año
miércoles 15 de junio de 2016

Eran cerca de las 19:00 horas y Jorge Espejo se encontraba con todos sus nietos en su hogar, en calle Bernardo Peña, en El Olivar, en la Compañía Alta.

Se alistaban a tomar once. Sus dos hijas ponían la mesa. Su mujer iba en busca del pan y él, mientras tanto, buscaba en la televisión algún partido de la Copa América. Sus nietos, los mayores, jugaban en el living. Todo hacía presagiar, ese lunes por la tarde, que sería una jornada tranquila. Como cualquiera.

Momentos de terror 

Pero en segundos todo cambió. Se escucharon disparos. Gritos. Un auto partiendo a gran velocidad. Los estampidos. La casa exhibía el rigor de lo sucedido: La pared con agujeros de perdigones, la puerta con un forado enorme y el ventanal quebrado. Peor fue cuando vieron sangrar al menor, quien era sostenido por su madre al momento de lo ocurrido. Tenía una herida en su cabeza. Su madre y sus abuelos se imaginaron lo peor. 

El bebé fue llevado al centro asistencial. Era un caos. Los minutos se hacían eternos. Pero al mismo tiempo llegaban con alentadoras noticias, ya que sólo había sufrió una herida leve. El disparo, al parecer, sólo le rozó su cabeza.

No saben lo que pasó 

La mañana de ayer fue diferente para la familia. Llevan 27 años viviendo en ese sector y reconocen que por vez primera se enfrentaban a una situación de esa magnitud. Dicen que ese sector es tranquilo, no así el resto de la población, con algunos sectores bastantes conflictivos. 

“Eran cerca de las 7 de la tarde cuando de repente -estaba viendo tele, esperando algún partido de la Copa América- se escuchó un disparo, fueron dos. Mi hija mayor estaba con un gorro negro y un chaleco como artesanal y seguramente los sujetos estaban buscando a alguien y desde afuera la confundieron. Eso pensamos con mi señora, ya que no tenemos otra explicación”, dice Jorge Espejo, ya más tranquilo, aunque sin explicarse todavía qué es lo que realmente sucedió el lunes por la tarde.

Agrega que “un auto se paró a la vuelta de la casa, bajó despacio, se estacionó frente a la casa y comenzó la balacera. Eran dos jóvenes que dispararon, según nos contaron unos vecinos después de lo ocurrido. La verdad es que llevamos 27 años viviendo acá y nunca había tenido problemas con nadie. No sé por qué pasó. Sacando conclusiones después con mi señora, pensamos que fueron mandados y que se equivocaron de casa, como son pareadas. Mi nieto recibió un perdigón cuando estábamos a punto de tomar once. Dios es grande, ya que pudo ser peor. ¿Quién disparó? No sabemos, porque tiran y tiran al azar. No se vio quién era”, confesó.

Mucha suerte 

 Pese a que la PDI está investigando la situación, Jorge reconoce que lo de la balacera no fue por pura casualidad. En algo andaban. Y claro, si uno de ellos tuvo hasta el tiempo de bajarse del auto y disparar.

“Por lo que me contaron algunos vecinos, uno de ellos se bajó para disparar y el otro lo hizo desde el interior. Eran cabros. Fueron segundos de terror. Dos balazos y se fueron. A la hora que todos mis nietos estaban en el lugar, seguramente habría sido mucho más grave, puesto que los mayores se asoman por la ventana casi siempre y miran a ver cuando pasan los autos. Juegan conmigo a contar los autos que pasan por el pasaje”.

Investigación

Efectivamente, el menor fue dado de alta, aunque el subprefecto Jaime Rojo, jefe de la Brigada de Homicidios de La Serena, aclara que “la herida del menor no fue grave debido a la posición en la que se encontraba. Hubiera ingresado el proyectil por otra parte del cráneo, quizás si todo hubiese sido mucho más complejo”.  

Señala luego que “estamos realizando diversas labores de investigación con el fin de establecer efectivamente qué pasó y quiénes fueron las personas que efectuaron los disparos, puesto que de acuerdo a la entrevista que se le realizó a la familia, no existe ninguna persona que describa alguna conducta extraña o atípica que permita que alguien vaya a disparar a su hogar. Son gente de trabajo, que desarrollan una vida normal. No existe un motivo como para que se produzca un hecho así. En estos momentos estamos haciendo un empadronamiento del sector para establecer qué fue lo que realmente pasó la tarde del lunes”.