FRANCISCO ROJAS ARAVENA, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD PARA LA PAZ

“Chile puede sufrir grandes presiones en este mundo lleno de incertidumbre”

El especialista en relaciones internacionales analizó la importancia del multilateralismo, el actuar de Estados Unidos y la actitud que debería mantener nuestro país ante la guerra económica de las grandes potencias, puntualizando que no se debe tomar postura por ninguno de ellas.
Francisco Rojas Aravena, rector de la Universidad para La Paz de Naciones Unidas. (Foto: Oscar Rosales)
Francisco Rojas Aravena, rector de la Universidad para La Paz de Naciones Unidas. (Foto: Oscar Rosales)
martes 25 de agosto de 2026

En un escenario global convulsionado por la polarización, la aceleración tecnológica y el impacto ineludible de la crisis climática, la política exterior se convierte en una herramienta vital para la supervivencia de las naciones medianas.

Para profundizar en estos desafíos, El Día conversó con Francisco Rojas Aravena, rector de la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas. A lo largo del diálogo, el académico y especialista en relaciones internacionales analizó la postura que debe adoptar Chile frente a la pugna entre las grandes potencias, el valor del multilateralismo, los riesgos geopolíticos de la inteligencia artificial y la urgencia de fortalecer la cooperación regional e internacional en tiempos de incertidumbre.

-¿Cómo ve a Chile en el mundo de hoy con los cambios que ha habido en la política nacional e internacional?

“Yo creo que estamos en un mundo de alta incertidumbre y eso genera una demanda muy importante a la política exterior, que tiene que ser muy prudente frente a las nuevas amenazas, particularmente al cambio climático, a la emergencia atómica también, pero las presiones que surgen de las potencias, porque Chile siendo un país medio puede sufrir presiones muy grandes en este mundo lleno de incertidumbre”.

-¿Cómo sobrevive un país como el nuestro, que es pequeño, en un mundo donde la vorágine económica lo está consumiendo?

“Con el multilateralismo, porque es la única alternativa para países medianos y pequeños. No hay otra y eso hoy día es difícil en el contexto de Naciones Unidas, que está bajo presión, siendo atacada y donde el multilateralismo no es respetado por las grandes potencias”.

-¿Cómo ve usted la situación de Estados Unidos? ¿Cree que está en un estado de desesperación económica cuando empieza a aplicar aranceles para recuperar recursos?

“No, no me atrevería a decir eso, pero lo que pasa es que el presidente Donald Trump tiene una mirada desde hace muchos años que cree que los aranceles resuelven el tema, cosa que en un mundo interdependiente los aranceles no lo van a resolver. De la misma manera que ninguna potencia, ni Estados Unidos, ni China, ni Europa, ni todos juntos, pueden resolver el tema del cambio climático. Se requiere una acción global en el planeta para enfrentar el cambio climático”.

-¿Y cómo lo hace Latinoamérica para mantener su independencia y no sucumbir ante potencias como Estados Unidos y eventualmente China?

“Lo primero es que América Latina debe restablecer el diálogo. Hoy día los presidentes no dialogan entre sí, se dicen improperios a través de las redes sociales y eso dificulta el diálogo. Si nosotros no somos capaces de dialogar, será difícil que encontremos oportunidades para tener un peso mayor en el sistema internacional”.

-¿Cuál debería ser la postura de Chile frente a conflictos como el que ha enfrentado y enfrenta en estos momentos Estados Unidos?

“Chile no tiene por qué tomar posiciones en favor de una u otra potencia. Chile debe velar por sus intereses y para ello buscar alianzas internacionales partiendo por una concertación regional como un aspecto esencial, lo que es difícil en un contexto altamente polarizado”.

-¿En lo inmediato, cómo observa las declaraciones en un podcast de un alto oficial argentino que el extremo sur, Magallanes, es clave para su soberanía?

“La verdad es que no conozco las declaraciones del oficial argentino, tampoco la respuesta del gobierno de Chile”.

-Una queja diplomática.

“Pero las diferencias puntuales con Argentina surgen y desaparecen, pero como señaló en su momento el Papa, como señaló el cardenal Samoré, la cordillera de los Andes nos une con los argentinos más allá de las diferencias puntuales de algún gobierno o de algún funcionario”.

-En este multilateralismo que decía usted para poder sobrevivir como país, ¿no basta con China y Estados Unidos? ¿Hay que abrirse a otros países también?

“El multilateralismo somos todos. Es decir, Naciones Unidas parte diciendo, ‘nosotros, los pueblos de Naciones Unidas’ y por lo tanto es toda la humanidad, y eso significan más de 190 países y otros tantos espacios donde viven millones de personas. Necesitamos pensar en el problema para el conjunto de la humanidad. El cambio climático afectó a La Serena, está afectando Antofagasta, afecta el nuevo frente en el sur, pero también aumentan los incendios en Europa y en forma simultánea se producen lluvias de granizo que eran inesperadas para esta época, o en China, el tifón genera grandes inundaciones, lo mismo que en Vietnam. El cambio climático es la principal amenaza para la humanidad”.

-¿Y va a cambiar la economía también?

"El cambio climático cambia la economía. Si ustedes lo miran en esta región, más al norte, con la desertificación hace que la economía se pierda, que hayan migraciones que no estaban previstas de personas que no pueden sobrevivir por la sequía”.

-Con la inteligencia artificial y todo este desarrollo que se está dando en términos de tecnología, ¿las políticas diplomáticas, por decirlo de alguna manera, la relación de los países, van a cambiar?

“La inteligencia artificial está cambiando las reglas en el mundo, está cambiando las relaciones con la sociedad y en ese sentido nosotros tenemos una sede académica como Universidad para la Paz en Roma que estudia el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad. La inteligencia artificial produce grandes beneficios cuando se trabaja con la ética en la medicina, en la agricultura, pero hoy día la inteligencia artificial está más cerca de la guerra que de la paz”.

-¿Podría hacer un pronóstico para nuestro país?

“Yo creo que Chile tiene una importante tradición diplomática que ha sabido encontrar su espacio en el sistema internacional. Somos un país abierto al mundo y eso lo debemos proteger, y evitar presiones de una u otra potencia”.

-¿Un consejo para los nuevos profesionales de las distintas áreas?

“La labor que hemos acordado con la Universidad del Alba de trabajar en educación para la paz es una tarea permanente. Educar para la paz significa educar para la seguridad, educar para el desarrollo, educar para el futuro, educar para el bienestar, educar para la esperanza.

Con la Universidad del Alba, con su rector, el rector Rossell, junto con la Universidad para la Paz están programando actividades que buscan poner los valores de Naciones Unidas en el centro, la paz y la seguridad, el desarrollo, los derechos humanos, como un aspecto esencial. Eso significa más inclusión, más solidaridad, mejor perspectiva para la humanidad.

La Universidad para la Paz es una entidad creada por la Asamblea General de Naciones Unidas. Somos observadores permanentes en la Asamblea General en Nueva York y en Ginebra, y nuestro lema como universidad es, 'Si quieres la paz, trabaja por la paz'. Y por lo tanto, tenemos 45 años de trabajo en los que nos hemos enfocado en trabajar por la paz, en la transformación de conflictos y tenemos alrededor de 8.000 graduados en más de 100 países del mundo. Con la actividad con la Universidad del Alba pensamos ampliar este trabajo de formar nuevos agentes de paz en el país”.