La Roja va por un nuevo título
Con un contundente triunfo de 2 a 0 a Colombia, la selección chilena logró clasificar a la final de la Copa América Centenario y repetirá el domingo la final ante el cuadro de Argentina. Esto pese a suspenderse el encuentro por casi dos horas y media al dejarse caer una fuerte tormenta en la ciudad de Chicago.
Una nueva ilusión
La ilusión de disputar su segunda final consecutiva y revalidar su título llevó a Chile a presionar desde el primer minuto del juego disputado en el Soldier Field de Chicago para enfrentar a Colombia.
El comienzo a tambor batiente del compromiso en el Soldier Field, esta vez ante Colombia, no fue otra cosa que la continuación de la exhibición que había realizado la Roja en el 7-0 sobre México, que timbró sus boletos a las semifinales.
El equipo de Juan Antonio Pizzi ni siquiera dejó que los colombianos se acomodaran al mojado césped, cuando ya estaban con dos goles abajo en la cuenta. Y para ello sacó provecho de la banda diestra, por donde ventilaba Juan Pedro Fuenzalida.
Ese carril le dio sabrosos dividendos a Chile: Por ahí nació la corrida del volante a los 6’ minutos que permitió a Charles Aránguiz concretar la apertura del marcador y luego, a los 11 minutos, cuando Fuenzalida no abandonó la peligrosidad de una carga que gestó por el perfil izquierdo Alexis Sánchez, quien sacó un remate bajo que tras dar en el vertical derecho del meta Ospina volvió a la cancha para encontrarse con el ingreso del volante de la UC, quien la empujó al fondo del arco sin oposición alguna.
El Chapa, elegido y preferido para las coberturas por Pizzi desde que se hizo cargo de la selección, no sólo respondió a las exigencias creando riesgo, sino que se permitió por ese callejón, evitar que Colombia comenzara a salir.
Todo de cero por la lluvia
No obstante, esos buenos minutos iniciales de los nacionales se fueron diluyendo, en gran parte por la pérdida de Pablo Hernández del mediocampo. El zurdo salió por lesión, ya que su reemplazante, Erick Pulgar, no se acomodó a la marcha del partido. Colombia se hizo del balón en los últimos quince minutos, asedió el arco de Claudio Bravo, quien se vio forzado a los 45’ a evitar el descuento frente a un remate de distancia de Carlos Sánchez.
La reanudación del compromiso tardó más de dos horas por la amenaza de tormenta eléctrica que arreciaba sobre el Soldier Field, tiempo que le dio a Chile la tranquilidad para enfrentar la segunda parte del compromiso y contener el vendaval que se esperaba de los hombres de Pekerman.
Con el campo de juego con gran cantidad de agua como consecuencia de la copiosa lluvia, no hubo posibilidades para ninguno de los cuadros de plasmar un juego de gran nivel.
Colombia intentó lograr un descuento con más pundonor que fútbol, pero se vio mermado luego de la expulsión de su volante Carlos Sánchez.
El equipo de Pizzi intentó con diversos contraataques poder anotar la tercera cifra que les diera la tranquilidad y asegurar el resultado. Pero tanto Sánchez como Vargas no lograron concretar sus ataques frente al portero Ospina.
En los minutos finales, el cuadro nacional logró dominar el juego y evitar mayores riesgos en el arco de Bravo.
De esta manera el campeón vigente vuelve a clasificar a una final ante Argentina y soñar con un nuevo título para una generación de jugadores que ya están en la historia de nuestro fútbol