En un 32,5% aumentan los robos de vehículos en La Serena en relación al 2015
“Sólo estuvimos 15 minutos en el supermercado, te lo juro. No más que eso, pero fue suficiente para estos tipos nos hicieran esto. Cuando salimos, mi auto ya no estaba”. Con estas palabras Norman Cortés Valdivia, ingeniero comercial de 36 años, recuerda uno de los episodios más ingratos de su vida, cuando en marzo del 2015, fue víctima del robo de su vehículo desde los estacionamientos del supermercado Jumbo, en La Serena. Se trataba de una Hyundai Santa Fe del año 2013, que había adquirido tan sólo unos meses antes. “La buscamos por todas partes con mi hijo, incluso pensamos que nos habíamos confundido y estacionado en otro lado, pero nada, se la habían robado”, relata el serenense.
Pero su historia tuvo un final feliz. Claro, tres días más tarde, recibió un llamado por parte de Carabineros avisándoles que el automóvil había sido recuperado. “Yo obviamente que hice la denuncia de inmediato, y creo que tuve fortuna porque a los dos o tres días me llamaron para avisarme que habían encontrado el auto por el sector de La Antena. Parece que lo utilizaron para cometer algún tipo de delito, eso nunca me quedó claro, pero sólo tenía unos rayones y el espejo quebrado. La verdad es que fue un alivio, porque en ese vehículo estaba la inversión de todos mis ahorros”, contó.
UN DELITO QUE PREOCUPA. El caso de Norman Cortés Valdivia no es poco habitual. Sobre todo en La Serena, una de las ciudades en Chile que presenta el mayor índice de robos asociados a vehículos y cuya cifra va en aumento, según informaron desde Seguridad Pública regional. De acuerdo a los guarismos de la entidad gubernamental, durante el primer semestre del 2015 hubo 120 denuncias por este ilícito, mientras que en el mismo periodo, este año ya se han registrado 159 casos, existiendo un alza del 32,5%.
Y sí, efectivamente, tal como le ocurrió a nuestro entrevistado, Norman, la gran mayoría de los robos tiene lugar en los estacionamientos de los centros comerciales. “Lo que pasa es que hay mucha inseguridad. Yo nunca he tenido una mala experiencia, pero uno se da cuenta que si no deja bien cerrado, o si te descuidas y se te queda la llave, como le ha pasado a gente, lo más probable es que te roben, ahí estás sonado. Cooperaste nomás porque tampoco el supermercado se hace responsable”, indica Cristián Monroy, a quien encontramos en los estacionamientos de Jumbo.
En ese mismo sentido, José Luis Tapia, otro vecino de la ciudad, precisa que a las grandes cadenas simplemente no les importa lo que pase con los vehículos de los clientes. “Como usuario de estos estacionamientos no me siento conforme con el servicio que prestan, si es que es un servicio, porque no lo tengo claro. Pero da la impresión de que una vez que uno entra a comprar, poco importa lo demás. Y tampoco me llama la atención que este delito sea tan habitual en La Serena, porque hace rato ya, creo yo, que dejamos de ser una ciudad tranquila como la pintan”, sostuvo.
Laura Castro Garín tampoco ha tenido problemas con su vehículo, pese a ser usuaria habitual de los estacionamientos de recintos comerciales, pero asegura que conoce a bastante gente que ha sido víctima de hechos delictuales, incluso familiares. “Tengo una sobrina a la que hace poco le pasó esto. Ella recuperó el vehículo a los cuatro días, al parecer lo ocuparon para robar. Y esto pasa, porque falta seguridad de parte de los recintos, ellos deberían ser más responsables, porque el cliente consume y vienen a locales que son de ellos”, expresó la ciudadana.
SEGURIDAD PÚBLICA.Pero, ¿a qué se debe el aumento de delitos? La cifra sorprende, tomando en cuenta que en la última Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (Enusc) la Región de Coquimbo en general, se sitúa entre las cuatro más seguras del país.
Según cree la coordinadora regional de Seguridad Pública, Catalina Guzmán, el alza de un 32,5% en el ilícito encuentra su origen en dos factores. Primero, en el escaso autocuidado que presentan los conductores, los que muchas veces no toman las medidas de seguridad respectivas al asegurar sus automóviles, y, en segundo lugar, el aumento del parque automotriz que hubo durante la temporada estival.
“La gente es poco previsora, por ejemplo, en los centros comerciales, que es donde más se comete el robo de autos. Nosotros tenemos una mesa público privada con ellos, con los centros, y nos han dicho que los guardias muchas veces detectan que las personas dejan las puertas mal cerradas, o incluso con las llaves puestas, aunque tú no lo creas. Y además, dejan accesorios a la vista de los delincuentes, lo que de alguna manera los incita, porque encuentran la oportunidad. Además, hay que tener en cuenta que este año vinieron muchos veraneantes, porque aumentó el parque vehicular. Muchos de los turistas que acudieron a la zona fueron víctimas de este ilícito, porque venían en sus automóviles”, explicó la autoridad.
Pero indicó que se están elaborando estrategias para que el delito no continúe aumentando. En ese sentido, ya han efectuados dos sesiones de la mesa de trabajo con los centros comerciales, donde se ha reconocido el problema, y también han establecido en el Plan Regional de Seguridad Pública que el ilícito del robo de vehículos será uno de los cuatro prioritarios. “Los centros comerciales se han mostrado colaborativos en el sentido de querer disminuir los robos de automóviles, por eso es que están presentes en forma inédita trabajando con nosotros y están adoptando medidas como tener una línea directa con las policías. Y también dentro del plan que tenemos en la zona, nos focalizaremos en el delito, porque las cifras hablan por sí solas y hay que poner atención”, aseveró Guzmán.
CARABINEROS. Desde Carabineros, el prefecto de Coquimbo, Rolando Casanueva, admite que resulta preocupante que la cifra haya aumentado, pero asegura que se está trabajando en controlar las situación y coincide con Guzmán en que se debe en buena medida al aumento de visitantes durante la temporada estival. “El solo hecho de tener abierto el paso de Agua Negra hizo que llegaran en masa los turistas, eso aumentó el parque vehicular y marcó la tendencia de robos de accesorios y de los mismos vehículos, pero durante el año, después del verano la tendencia ha ido a la baja porque la situación se ha ido normalizando y nosotros hemos efectuado un trabajo preventivo en conjunto con los demás organismos”, indicó el prefecto.
Además, puso énfasis en que si bien el delito es frecuente, la tasa de recuperabilidad de los automóviles que son sustraídos es una de las más altas del país, llegando a un 89%. “El trabajo que se hace una vez recibida la denuncia es bastante eficiente. Son muy pocos los vehículos que no son recuperados. En eso nos aporta mucho el sistema que tenemos de lectura automática de patentes que detecta los que tienen algún tipo de encargo. En promedio, lo que demoramos nosotros en recuperar estos vehículos es de dos a tres días”, aseguró.
En relación a las máquinas que presentan mayor índice de robo, precisó que se tienen identificadas las marcas y los modelos y que la sustracción depende del uso que el antisocial pretenda darle. “En el análisis delictual se ha establecido que en la mayoría de los casos, cuando se roba un vehículo, los delincuentes no se quedan con él, sino que los roban con algún fin delictual. Los vehículos más robados son el Nissan V16 y el Nissan Sunny, porque son marcas del año ’90, 2000 y los autos presentan gran desgaste en las chapas de contacto y de las puertas, lo que facilita que los delincuentes, utilizando llaves falsas, o con características muy similares, pueden abrir estos vehículos y sustraerlos. La finalidad es desmantelarlos y conseguir los repuestos que son vendidos en el mercado informal y que utilizan los vehículos enchulados”, puntualizó Casanueva, quien agregó que también están los móviles que se utilizan para un segundo acto delictual.
“En este plano tenemos las camionetas también Nissan, las pick up, que complementan otro delito en zonas rurales, porque en las zonas urbanas, los que más sustraen para cometer otros ilícitos son la SubaruLegacy, Toyota Rav4 y las Hyundai Santa Fe o Tucson, Estos vehículos se usan como medio de desplazamiento de los delincuentes y también para poder forzar o destruir algún tipo de local o de rejas, o en robos de cajeros automáticos”, concluyó Casanueva.4601iR