Coquimbo Unido navega por aguas tranquilas

Luego de una visita realizada a la lancha LSG de la Gobernación Marítima, la plantilla aurinegra saca provecho de este buen comienzo de torneo en la Primera B. Invictos y punteros.

Cuatro goles a favor, apenas uno en contra y siete unidades, permiten a Coquimbo Unido ostentar el primer lugar de la clasificación en la Primera B del balompié chileno. Líder e invicto cumplidas tres jornadas, con dos triunfos de local sobre Cobreloa y Ñublense y una paridad de visitante en el clásico ante CD La Serena. Tres semanas de descanso, de oasis, de una dulce realidad que comienza a ilusionar a los aurinegros,  que desde el año pasado no sabían de gratas sensaciones.

Los números están a la vista

No es una exageración cuando se viene la cuarta jornada (domingo 17.00 horas ante San Marcos, en Arica), más cuando la pasada Copa Chile no fue buena ante Palestino y en los duelos de preparación del actual torneo, los resultados no despertaron la pasión de los hinchas. Los números de hace un mes no respaldaban al entrenador Juan José Ribera, que había salvado al equipo de caer en la Segunda División en mayo pasado y se veía con crédito para impulsar este nuevo ciclo.

Y los números están a la vista. “Estamos navegando por aguas tranquilas y lo merecemos”, nos relató el gerente de operaciones de los porteños, Eduardo Medina, quien recuperó unas fotos tomadas a comienzos de la actual temporada 2016-2017, tras regresar de la pretemporada en la localidad de Salamanca, en la lancha LSG de la Gobernación Marítima,  Vencer o Morir,  cuyo teniente primero litoral, Gerardo Velásquez Cerda, abrió sus puertas, dándoles el puntapié de partida a un ciclo de largas 28 fechas que coronará al mejor con el ascenso a la categoría de Honor.

“Este año es así para Coquimbo Unido. Vamos a vencer o morir, como el nombre que lleva la nave de la Marina, que custodia los barcos la seguridad portuaria”, relata Medina, quien sabe que este buen inicio los llena de fuerza para seguir creciendo y así revertir la pasada campaña con números alentadores en cancha.

Explica que la visita al puerto tiene mucho que ver con el arraigo que debe tener la plantilla en la comuna y en la hinchada. “Es cierto que la pasada campaña desalentó a muchos, pero ahora estamos trabajando, de la mano con la plantilla, para recuperar esa credibilidad en los seguidores”, recalcó el gerente, ya a cargo de la operación a Arica, donde se enfrentarán con uno de los rivales directos en este comienzo de año que querrá quitarles el invicto y, el liderato, con sus actuales 5 unidades.

Para el funcionario Pirata, el trabajo da sus frutos y no es casualidad, aunque el equipo se haya cambiado en más de un 70 por ciento respecto de quienes asumieron el proceso 2015-2016, “este buen inicio de torneo, tiene mucho que ver con las últimas jornadas que ayudaron al equipo a salvar la categoría en el pasado torneo”, replica.

Dejar el pasadfo atrás

Uno de los que sigue del pasado proceso es el delantero Leonardo Monje, quien logró la igualdad en el clásico ante CD La Serena y que puede analizar con frialdad la amarga experiencia pasada y lo que puede significar el actual ciclo.

“Queremos dejar eso atrás. Esto está comenzando y ciertamente que nos ilusiona con mantener este buen rendimiento, asumiendo que cada vez será más difícil, ya que los equipos siempre quieren ganarle al que está más arriba”.

El atacante siempre dijo que para ser favorito hay que comenzar desde las primeras fechas a dar esas señales. Apareció él en el momento del clásico para lograr una igualdad en un partido que no había sido bueno, “llegaron los goles, estamos marcando las oportunidades sumando puntos que nos ayudan a escalar”, recalca, aunque reconoce que el camino se construye fecha a fecha.

Cada vez más complejo

 En un año que se presume más complicado de lo habitual, entendiendo de las exigencias planteadas por la orgánica administrativa de permitir apenas un ascenso en mayo 2017, en la banca aurinegra reciben este comienzo como un regalo, ya que de esa manera se puede trabajar con tranquilidad, mejorando aquellos aspectos deficitarios desde la vereda del triunfo y el buen resultado, que aplaca, en el general de los casos, el rendimiento.
Y así lo asume Ribera, quien reconoció que en el pasado triunfo sobre Ñublense, lograron crecer como conjunto y de manera individual, lo que faltó en las primeras dos fechas, donde pese a sumar, no fueron administradores del partido.


“Me parece que fue la victoria más categórica por muchos aspectos vistos en la cancha y de eso se trata esto, de avanzar en todos los aspectos”, recalca el deté de los aurinegros, quien mira hacia adelante en base al objetivo único: el partido que viene.

El hecho de quedar fuera de carrera en la Copa Chile, hace que la dedicación en un 100 por ciento se concentre solamente en el actual torneo. Sin desvíos y una mirada única a la actual y única exigencia, para el entrenador porteño el buen comienzo es indicio del trabajo y la credibilidad del grupo, aunque el trayecto es muy largo, “el torneo es muy complejo y extenso con todos los equipos en busca de un mismo objetivo. Nosotros sabemos que hay que ir paso a paso y partido a partido”, replicó.

Cierto que el entrenador jamás ha tenido duda de lo que puede desarrollar en el puerto, aunque también entiende que deben estar preparados para cualquier tropiezo. Por mientras, extiende este maravilloso viaje y con derecho a creerse el cuento, ya que harto mal que lo había pasado desde que cambió su vida sureña por el puerto