En caso de urgencias usuarios prefieren ir al hospital que a los Sapus
Para el olvido han sido los últimos días en materia de salud en la región y es que ante la sobrecarga registrada los días lunes y martes en las urgencias de los principales centros asistenciales de la región, se sumó la renuncia efectiva de 7 médicos del consultorio Marcos Macuada en Ovalle, por la sobredemanda que ha tenido el servicio, a causa del peak de enfermedades respiratorias registrada en las últimas semanas.
De acuerdo a lo consignado por la ministra de salud, Carmen Castillo, la región ha sido una de las afectadas por el aumento en la curva de enfermedades respiratorias y esa es la causa de la sobredemanda registrada en los últimos días. “Lo que está sucediendo es que la curva respiratoria ha vuelto a un ascenso, estamos observando un aumento importante de casos de influenza AH1N1”, sostuvo la secretaria de Estado, quien además descartó el colapso en los servicios y aseguró que se están haciendo las gestiones para aumentar y mejorar las atenciones.
La visión de los usuarios
Aunque las autoridades se empeñen en mostrar que en la región existe una situación de sobredemanda controlada, lo cierto es que para los usuarios la historia es diferente. Reclaman que deben acudir a urgencia porque como en el caso de Paulina Álvarez –quien tiene un hijo con epilepsia y parálisis cerebral- no pudo esperar hasta las 5 de la tarde, el horario que comienza la atención en el Cesfam Covico, porque “mi hijo tiene mucha fiebre desde anoche y, aunque evitamos venir a urgencia porque una vez debí esperar 10 horas a que me atendieran, ahora ya no pude más porque él sufre convulsiones”.
La historia de Paulina se repite con Betzabé González, quien vive en Tierras Blancas y denuncia que “no podemos ir al Cecof porque no hay doctores, siempre están con licencia y en el Cesfam, debemos esperar hasta las 5 de la tarde para que atiendan. Aunque ahora están trabajando en un edificio más grande, aún no se resuelve este problema urgencias y por eso tuvimos que venir acá”.
La fuerte tos de su pequeño bebe de 15 días, junto al ruido de su pecho al respirar, fueron los motivos que tuvo Constanza Godoy para partir a urgencia. “No esperé ir al Cesfam porque mi hijo estuvo toda la noche así y es mucho esperar hasta las 5 de la tarde”, señaló.
Denuncian mala gestión
Desde el viernes Freddy está hospitalizado en el Servicio de Urgencia del Hospital San Pablo de Coquimbo. Sufre una psicosis de persecución y su familia reclama que lo han mantenido sedado todos estos días, sin entregarle un tratamiento acorde a su patología. “No es digno tener a una persona enferma acostada en un sillón, con gente que mete bulla, heridos y sobretodo sin la posibilidad de cambiarse de ropa, bañarse o de tener visitas”, denuncia Patricio Veliz, su hermano.
La familia de Freddy reclama que “él necesita atención psiquiátrica, pero si no está en un ambiente tranquilo, es obvio que se enfermará más. Nadie nos da una respuesta concreta, eso nos obliga a pensar que la salud es como el ajo. Todos se lavan las manos y no hacen nada”.
Para el diputado del distrito nº 9, Miguel Ángel Alvarado, lo que ocurre en materia de salud tiene un responsable: el director del Servicio de Salud de Coquimbo, Ernesto Jorquera. De acuerdo a su visión, hay problema de gestión porque “no se le puede pedir a la gente que no acuda a los servicios de urgencia, para eso debió existir un trabajo previo que evitara lo que estamos viviendo ahora”.
El diputado cuenta que fue al Hospital San Juan de Dios y vio en terreno a pacientes que llevaban una semana hospitalizados en camilla. Agrega que los médicos han sido uno héroes tratando de salvar esta situación, “pero todo tiene un límite y yo haré ver esta situación a la Ministra de Salud y presentaré ese caso en la Cámara de Diputados, porque no puede ser que siempre estamos llegando tarde”
De igual forma fue enfático en acusar que la problemática es “un tema de gestión y no una falta de recursos y en ese sentido espero que no se diluya la responsabilidad. Tenemos que tomar política de estado en salud a largo plazo y las personas que están en los cargos deben ser personas capacitadas y no operadores políticos como ocurre en muchos casos”, concluyó Alvarado.