Conserje y rondín brutalmente agredidos en Coquimbo regresan a a sus funciones
“Sí, para serle bien franco, me encuentro muy contento de poder volver a trabajar”. Con esta optimista frase, Jorge Santana (70), el conserje del condominio Puesta de Sol, ubicado en el sector de Sindempart, en Coquimbo, expresa sus sensaciones tras haber vuelto al trabajo el día martes, tras 59 días en su casa con licencia médica.
El trabajador se encontraba recuperándose luego de recibir una brutal golpiza el pasado sábado 30 de julio, mientras realizaba sus labores junto a su compañero, el rondín Juan Véliz, quien también fue víctima de los tres sujetos, dos hombres y una mujer, los cuales tras finalizar una fiesta al interior del lugar intentaron reingresar, lo que no fue permitido por los vigilantes, desatando su furia y agrediendo tanto a Jorge como a Juan hasta dejarlos inconscientes.
Se pensaba que no retornarían. Claro, además de los daños físicos que sufrieron ambos funcionarios del condominio, los daños psicológicos también eran un factor importante e incluso hubo especialistas que en su minuto aseguraron que no era conveniente que regresaran ya que se verían sometidos a un estrés demasiado grande. Pero Santana, según asegura, pudo superarlo. “Es cierto que en su momento se dijeron muchas cosas, por lo impactante que fue nuestro caso, pero uno que lleva 10 años trabajando, echa raíces en el lugar donde se desempeña y necesitaba volver. Reconozco que no estoy a un 100% aún, pero estoy mejor aquí, siendo útil, más que en mi casa sentado sin hacer nada, nunca he sido ese tipo de persona que no hace nada, y si hablamos de daño psicológico, más daño me hacía seguir encerrado, porque ahí, con mucho tiempo, es cuando uno más se pasa películas y recuerda la situación”, relata Jorge.
Agrega que al momento de volver, el recibimiento que tuvo de la gente y de sus compañeros lo conmovió y aquello ratificó que había tomado la mejor decisión. “Si bien no tuve ayuda psicológica externa, yo sólo me preparé para este retorno y creo que lo hice bien, aunque claro, el primer día estaba algo nervioso, pero cuando mis compañeros y la gente de ahí me recibieron de la forma en que lo hicieron me hicieron sentir más seguros, me sentí bien. Ahora mismo me siento bien. He tenido el apoyo de mi familia y confío en que nunca volvamos a vivir una situación como la que tuvimos que pasar. Fue un hecho aislado, de eso yo estoy convencido, y si volviera a estar en la situación creo que estaría preparado. Pero, insisto, confío en que no suceda. Ahora sólo queda seguir dándole a la pega, como lo he hecho toda la vida y olvidar lo que nos pasó”, finaliza Santana.
Esperado retorno
El rondín agredido, Juan Véliz, retorna a sus labores hoy sábado y al igual que su compañero esperaba este momento.
De pocas palabras ya que, según dice, él no es noticia, agradece el apoyo de quienes estuvieron con él durante estos dos meses de recuperación y asegura no tener ningún tipo de trauma respecto a lo sucedido. “Yo estoy tranquilo, siempre he estado tranquilo. Estoy agradecido de las personas que se han preocupado. Además estoy contento, quería trabajar, yo soy pensionado, pero recibo una miseria y necesitaba volver, así que te repito, estoy muy contento y lo único que quiero es volver a la normalidad”, afirma Véliz.
Mejoras en seguridad
Según afirma el presidente del comité de administración del Condominio Puesta de Sol, Patricio Vargas, tras lo sucedido en el recinto se tomaron las medidas de seguridad para darles mejores condiciones a los trabajadores y que hechos como el acontecido el sábado 30 de julio no se repitan. “Obviamente que lo que pasó fue un duro golpe para nosotros, por eso se decidió mejorar las condiciones para los conserjes. Se le hizo una fuerte mantención al portón eléctrico que ese día falló y además se instalaron botones de pánico por cualquier emergencia que se pudiera suscitar, pero dudo que pase algo ya que acá siempre ha sido súper tranquilo, de hecho, nunca había pasado nada en 12 años”, precisa Vargas.