Canotaje polinésico, deporte que en Coquimbo quieren hacer grande

Alumnos de la carrera de ingeniería de la Universidad Católica del Norte lo practican hace dos años y ya en noviembre obtuvieron un segundo lugar en el Sudamericano que se realizó en la localidad costera de Maitencillo
lunes 19 de diciembre de 2016

La presencia de la bahía de La Herradura hace del puerto de Coquimbo un destino, además de bello, náutico. Y eso bien lo saben los alumnos de ingeniería de la Universidad Católica del Norte que hace dos años decidieron complementar sus estudios con el canotaje polinésico –disciplina que consiste en subirse a una canoa para cuatro o seis personas, que puede medir más de 12 metros y pesar alrededor de 130 kilos-, deporte no muy conocido en Chile, salvo en Isla de Pascua y en la localidad costera de Maitencillo, donde justamente este año se realizó el XVI Campeonato Sudamericano y donde el equipo porteño se quedó con el segundo lugar en su categoría.

Un resultado que nunca esperaron conseguir en tan poco tiempo, pero que ellos dicen se debe a su esfuerzo y dedicación.

“Nunca pensamos que en tan poco tiempo íbamos a tener un logro tan grande. Fue gratificante. Pero falta mucho por entrenar y superarnos, pero claro que este logro nos da ganas de seguir compitiendo”, cuenta Franco Valencia (24), alumno de la carrera de ingeniería civil industrial e integrante del equipo Manu Va’a.

Sin embargo, quien instó a los alumnos a practicar este deporte es el académico de la facultad de Biología Marina, Wolfgang Stotz.

“Es un deporte que se practica en la polinesia y yo personalmente lo conocí en la Isla de Pascua donde existe un equipo que representa a Chile y a raíz de eso, me entusiasme y comencé a averiguar del tema hasta que logré saber que en Chile había un club en Maintencillo, así que tomé contacto con ellos, comencé a remar con ellos y los invité a Coquimbo donde hicimos una clínica, luego compré canoas para la universidad y de eso han pasado ya dos años”, indicó.

Además, señala Stotz que “este deporte no es muy conocido en Chile y la forma de que lo conocieran fue haciendo clínicas y gracias a ello es que hoy tenemos una rama acá en la universidad. La idea, de todas maneras, es invitar a la toda la comunidad a subirse a una canoa, a remar y probar. Es la única manera de acercarlos y que se den cuenta de que es un deporte para todas las personas. Niño hasta ancianos de 70 años lo practican, además que es un deporte muy seguro”.

Vieron una clínica y engancharon...

Franco Valencia reconoce que todo partió tras una clínica que se realizó en Coquimbo. Clínica que trajo el profesor Stotz. Ahí, reconoce, comenzó la pasión de su vida.

“Chicos de Maitencillo y de Rapa Nui hicieron una clínica donde mostraron el deporte y varios de nosotros enganchamos inmediatamente y decidimos conformar un equipo. Primero entrenamos unos cinco meses desde que llegaron las canoas para ir al Sudamericano que se efectuó en Brasil y donde fuimos a ganar experiencia. No sacamos ningún lugar, obviamente, pero fue un buen ensayo. Luego de eso seguimos entrenando, ya con más dedicación, y conformamos un equipo oficial para ir al Sudamericano que se desarrolló en Chile, en noviembre, donde se presentaron equipos de todo el continente. También vino un conjunto de Estados Unidos y de Tahiti, pero principalmente a mostrar lo que sabían. básicamente nos vinieron a enseñar y ahí nos presentamos en nuestra categoría donde conseguimos el segundo lugar en la serie B Open”.

“Personalmente entreno todos los días, y el equipo lo hace dependiendo del tiempo que tenga, pero lo hacen unas dos o tres veces a la semana”, comentó  Wolfgang Stotz.

“Estamos viendo la opción y por eso estamos en conversación con nuestra escuela que nos está orientando básicamente para ver si nos conformamos como club por el tema de optar a la ayuda por parte del estado”, aseveró Franco Valencia.

Agrega Valencia que “el próximo torneo se realizará en la ciudad de Lima y estamos preparándonos, haciendo la invitación a otros chicos que quieran practicar este deporte. Nuestro objetivo ahora es sacar un equipo de mujeres y junto a nuestro profesor guía, formar también un equipo de máster. Además, nuestras pretensiones son juntar a más personas, sacar más equipos. Tenemos mucho potencial debido a que a nivel nacional somos uno de los pocos grupos que tiene el mar al lado para entrenar. Salimos de clases y nos metemos al agua. Tenemos muchos sueños. Queremos hacer algo bien consolidado y que el canotaje polinésico como una disciplina en Coquimbo se vea, se note. Nos gustaría con el tiempo que chicos de colegios también lo puedan practicar, porque las condiciones del mar de La Herradura y el clima en la región son suficientes para hacerlo. Queremos que Coquimbo sea la capital del canotaje polinésico a nivel nacional en un par de años más”.