Se descartan anomalías en fiscalización a piscinas de uso público en la región

Los principales aspectos de revisión que lleva a cabo cada verano la seremía de Salud, tienen que ver con la seguridad de cada centro y la calidad de agua de las piscinas
jueves 29 de diciembre de 2016

A partir del 15 de diciembre, las autoridades en materia de salud de la región de Coquimbo, iniciaron un proceso de vigilancia y toma de muestra de agua de las 32 piscinas de uso público y las 171 de uso público restringido de la zona, sin reportar ningún tipo de deficiencia en relación al reglamento de piscinas, código sanitario, y normativa de condiciones laborales que protegen a quienes se desempeñan en dicho centro de entretención.

En relación a las irregularidades más comunes que se han revelado en fiscalizaciones pasadas, Herman Cifuentes, subrogante del seremi de Salud, contó que se trata “de la nula presencia de cloro, lo que produce que algunos patógenos (infecciones) puedan estar proliferando dentro de la piscina, lo que podría provocar estados alérgicos en los bañistas, especialmente enrojecimiento de ojos, que es una situación muy recurrente en este tipo de casos”.

La regulación del funcionamiento de piscinas públicas es de suma importancia en época de verano, ya que éstas constituyen el panorama preferido por los ciudadanos en plena temporada estival, quienes buscan capear las intensas olas de calor, que precisamente este verano, esperan superar los 40 grados Celsius en las localidades rurales de la región. Lo cierto es que meteorólogos pronostican la temporada más calurosa de la historia.

Seguridad

Sobre la seguridad de estos centros, Cifuentes destaca que en el caso de las piscinas de uso público, es obligatorio contar con salvavidas autorizados para ejercer la labor. Sin embargo, en lo que respecta a piscinas de uso restringido, como la de hoteles, moteles, gimnasios, establecimientos educaciones, condominios, entre otras dependencias, “la normativa las exime de contar con personal de vigilancia, lo que las obliga a tener un reglamento propio, el que debe estar debidamente señalizado en el sector”.

En este sentido, detalla que la instrucción tiene que establecer las condiciones de higiene, seguridad, horarios de funcionamiento de la piscina y lugares expuestos del recinto. “Como se trata de un lugar de uso restringido para los bañistas, éstos se rigen por las normas internas decretadas para los usuarios que acuden a la piscina”, sostuvo Herman Cifuentes.

Responsabilidad

La piscina es la principal entretención de los menores que se encuentran de vacaciones. Y es que los juegos y piqueros son los protagonistas de la temporada estival, aumentando de esta manera el riesgo de accidentes desafortunados. Al respecto, Cifuentes hace un llamado a la responsabilidad de los usuarios que cometen actos indebidos, arriesgándose a contraer lesiones físicas. “Queremos minimizar los accidentes que se generan por ejemplo, por correr en los pasillos, dejar a los niños solos, jugar de manera brusca, entre otras acciones”, enfatizó. 6001

En caso de Falencias:

Las personas que detecten alguna anomalía en el funcionamiento de las piscinas de uso público, deben dirigirse a cualquiera de las oficinas comunales de la entidad o a la propia seremía de Salud.