En el Club de Gimnasia Rítmica de La Serena luchan por un lugar fijo para poder entrenar

Hoy practican en el Coliseo Monumental, pero no saben dónde lo harán mañana. El municipio les dio un terreno baldío y para no perderlo, tienen un plazo de dos años para construir. Difícil tarea.
lunes 27 de febrero de 2017

Trabajan con alegría y mucho entusiasmo. Más todavía cuando saben que lo realizado –en esta época estival- es fundamental para estar en plenitud de condiciones durante todo el año y así representar de la mejor manera, como Club de Gimnasia Rítmica La Serena, a la comuna en los torneos que se realizarán esta temporada tanto en la región como en otros rincones del país.

No obstante, esa alegría que irradian a la hora de entrenar, contrasta mucho con lo que tienen que pasar cuando de buscar dónde hacerlo se trata. Es que no saber eso las impacienta. Y mucho. Porque hoy lo hacen en el Coliseo Monumental y le agradecen a la municipalidad, “pero no sabemos dónde lo haremos el día de mañana”, cuenta Pía Tapia, la profesora de Educación Física.

Y agrega que “lo ideal es un espacio como el Coliseo, pero siempre existe un pero, ya que hace unas semanas vinimos a entrenar y no se nos había avisado sobre el cambio de unas actividades. Y cuando pasa eso tan encima, finalmente terminamos perdiendo el día, pues conseguir el lugar nos cuesta mucho, además que son como 30 niñas y no todas caben en un solo lugar cuando éste es más pequeño”.

Sin embargo hoy, señala Pía, no le preocupa tanto donde trabajar, pero sí cuando la Escuela tenga que comenzar a practicar en la gimnasia.

“Ahí comenzarán los problemas, porque necesitamos un espacio muy amplio donde quepan los tapetes, se puedan utilizar los implementos y que las cosas no se queden en el techo. Por lo menos se necesitan seis metros de altura y en eso estamos chocando, porque no todos los recintos tienen esa altura. ¡No hay casas de ese alto! Acá en La Serena tenemos el Coliseo y La Bombonera”.

 

Terreno que construir

Pese a todo lo complejo, igual Pía junto a Celia y Camilo, los otros profesores, esperan cumplir el sueño de tener un espacio propio. Y lo tienen, es cierto. Pero el lugar que les donó el municipio es un terreno baldío y para no perderlo tienen un plazo de dos años para construirlo. Difícil tarea.

“Tenemos que construir para no perder ese terreno, pero ya llevamos un año y no hemos podido hacer nada, porque necesitamos el dinero. Así que ese es el problema, puesto que si no construimos, perderemos el lugar; así de simple. Nosotros queremos parar un gimnasio completo para no perder nunca más un entrenamiento. Y sabemos que no es simple, pero nuestra primera meta es hacer la losa de cemento y luego armar las otras cosas”.

Y añade que no es grande el terreno, “pero sería nuestro y no tendríamos que estar literalmente mendigando un espacio. Hoy estamos acá, pero no sabemos dónde vamos a estar el día de mañana. Nos cuesta y harto, sobre todo buscar el respecto del deporte en general”.