Otra polémica suma Coquimbo Unido

La plantilla aurinegra realizó una defensa corporativa de dos jugadores que fueron sindicados por un propietario de un condominio en La Herradura de alterar el orden y cometer desórdenes hasta altas horas de la madrugada. Y para terminar de rematarla, decidieron vetar a los medios de comunicación de la región.
miércoles 08 de marzo de 2017

Primero fue la institución la que salió a desmentir la situación de extranjería del delantero uruguayo Leandro Reymúndez y hoy son los jugadores de Coquimbo Unido que se defienden a través de una declaración pública, desmintiendo la existencia de actos de indisciplina de un par de jugadores del club que residen en un condominio del sector La Herradura.

Además de los últimos empates obtenidos en calidad de local, en la tienda porteña las noticias han estado fuera de la cancha, aunque esta vez con el adicional que los jugadores decidieron vetar a la prensa regional.

Los hechos fueron denunciados por el veterinario Carlos Rojas, dueño de uno de los departamentos en el citado condominio, quien canalizó la molestia hacia la administración del recinto como también la institución, inducido por las quejas de sus arrendatarios.

Preocupado un tanto por la repercusión que alcanzó este hecho, explica el profesional que su idea de denunciar  el hecho no tiene nada que ver con el tema deportivo o de rendimiento de Coquimbo, sino que lo hizo con el firme propósito de salvaguardar su inversión ante una situación que se ha incrementado en las últimas semanas.

“Mi idea era comunicar esto a Coquimbo Unido para que tomara medidas y cambiara a citados jugadores del condominio, pero sé que han sacado una declaración pública”, indica Rojas, quien espera que esta situación tampoco perjudique al condominio.

Indicó que todo lo que ha denunciado está respaldado por las personas que están en su departamento como en los libros de la administración, “no estoy inventando que se ha llamado a carabineros, que a las 5 y media hay ruidos molestos y terminan a las 7:30 de la mañana, todo es cierto. Al principio me dijeron (sus arrendatarios) que hubo ruido, que no pudieron dormir como hasta las 3 de la mañana; la segunda vez fue hasta más tarde, ambos días de semana y la última, este viernes para sábado, que fue hasta las 7:30 de la mañana. En ella participan varias personas, por lo que tengo entendido, entra y sale gente, mujeres, ruidos molestos y en el balcón se colocan a escuchar música”.

Puntualiza que le hicieron llegar estos antecedentes a  Coquimbo,  “se le hizo llegar un mail al dirigente de apellido Contador comentando los mismos hechos de los ruidos molestos, el no cumplimiento de normas de quinchos, por lo que ellos están al tanto de esta situación”.

Si bien Rojas no incluye los nombres de los dos jugadores, se trata de Marco Pol y de Nicolás Vargas, quienes recibieron una defensa corporativa del plantel a través de una declaración pública que sacó Coquimbo Unido y de paso con un claro veto a la prensa regional, ya que Pol habló para un medio capitalino en el curso de la tarde.

En su escrito los jugadores señalan que “todo el plantel, en respeto por la gente que nos quiere y apoya, se ha cuidado de no salir en días cercanos a los encuentros deportivos, sin embargo, al no existir escándalos, lamentablemente nos hemos visto involucrados en diametrales mentiras para generar audiencias o incluso, otras intenciones más oscuras y lamentables”.

Se atreven a señalar que “jamás existió una fiesta en días previos al partido, jamás se han visto envueltos 8 jugadores en disturbios. No vamos a aceptar más mentiras, ya que la prensa disfruta más con estos hechos sin saber el daño que producen”.

Para justificar el accionar del trasandino Pol, argumentaron que el atacante “recibió a su familia el mismo día del partido con Copiapó y que sólo comió dentro del condominio y dentro  de los horarios de este”.

En la situación de Nicolás Vargas, reconocen que existieron reclamos de un vecino “que acusa ruidos molestos, ya que él escucha música todo el día y desde ya entiende que debe bajar el sonido”.

También guardan un especial mensaje para la administradora del condominio, señalando que “debemos indicar que es la cónyuge del jefe técnico de cadetes de Coquimbo Unido, Francisco Varela, quien ha tenido problemas con jugadores, con el cuerpo técnico del primer equipo y también con los administrativos del club, es por eso la constante búsqueda de conflicto por parte de ella, incentivando a situaciones tan lamentables como las que están sucediendo y que ensucian a todos los que componemos esta institución, a nosotros al menos nos parece extraña”.

En la institución, en tanto, están a la espera de comunicarse con los concesionarios del club, Sergio Morales y su hijo, Pablo, para tomar alguna medida que puede ir desde cambiarlos del citado complejo residencial o en su defecto desvincularlos del club.

Pol, en tanto, reseñó a radio  La Clave de Santiago, que “después del partido con San Felipe, estaban mi hermana, mi madre y dos chicos más, pero jamás tuve un acto indisciplinario. Le brindé un asado a mi madre que había viajado 16 horas en auto y me duele lo que han dicho, porque no es real. El club sabe estas situaciones, porque saben quiénes viven en el condominio”. 0801i

Curicó en el horizonte

••• Ajeno a los problemas extrafutbolísticos, el plantel aurinegro se reunió por la mañana de ayer para analizar las denuncias y comprometerse a cerrar las restantes ocho fechas cumpliendo la mejor campaña. En lo inmediato, los piratas tendrán que trasladarse hasta la Séptima Región para enfrentar este lunes, a las 20:30 horas, al actual líder del torneo, Curicó, equipo que marcha escapado del sublíder en 7 unidades y busca acortar la distancia que lo separa de la Primera División. La delegación aurinegra viajará el sábado hasta la zona sur del país.