En diciembre tendrá un nuevo combate
De Coquimbo al circuito profesional: el ascenso de Patricio Peñailillo en las MMA
Las artes marciales mixtas (MMA) se convirtieron en la disciplina que mejor representa a Patricio Felipe Peñailillo Barrera. En ellas encontró la posibilidad de combinar las distintas técnicas que comenzó a aprender en 2022, cuando inició un camino que lo llevó desde el kickboxing y el jiu-jitsu hasta consolidarse como peleador de MMA.
A sus 26 años, el deportista coquimbano ha construido su carrera junto a un equipo multidisciplinario y con el respaldo de su familia, pieza clave para sostener una exigente rutina que combina los estudios, el trabajo y extensas jornadas de entrenamiento.
Sus primeros pasos fueron en el Club Central, donde practicó kickboxing durante cerca de un año. Sin embargo, las exigencias universitarias le dificultaron mantener la continuidad. Fue entonces cuando, gracias a la invitación de un amigo, descubrió el jiu-jitsu.
"Desde la primera clase quedé fascinado y no paré hasta el día de hoy", recuerda.
La disciplina rápidamente pasó a ocupar un lugar central en su vida. Comenzó a competir como cinturón blanco y, aunque obtuvo buenos resultados, entendió que recién daba sus primeros pasos. La constancia lo llevó a obtener el cinturón azul en 2024 y a dar un importante salto competitivo durante la temporada siguiente.
Peñailillo empezó a imponerse con regularidad en los torneos, alcanzando el primer lugar del ranking de la Liga Chilena de Jiu-Jitsu tanto en la modalidad con kimono como sin kimono. Ese crecimiento fue reconocido este año con su ascenso a cinturón morado, grado que refleja su evolución técnica y las horas de entrenamiento acumuladas.
El desafío de combinarlo todo
Mientras avanzaba en el jiu-jitsu, el deportista incorporó el boxeo a su preparación. Se integró al club Fuerza Boxing, en Sindempart, donde disputó tres combates, con un registro de dos victorias y una derrota.
Sin embargo, fue en las artes marciales mixtas donde encontró su verdadera vocación deportiva. La posibilidad de combinar golpes, derribos y lucha en el suelo terminó por convencerlo.
"Me di cuenta de que era increíble poder hacer de todo dentro de un arte marcial. Ahí quedé completamente entusiasmado", relata.
Su llegada al equipo dirigido por Sebastián Collado marcó un punto de inflexión. Comenzó una preparación específica en MMA junto a un reducido grupo de deportistas que, con el tiempo, se transformó en una estructura de trabajo mucho más profesional.
"El profesor siempre me trató como un profesional, aunque yo fuera amateur. Creo que eso ha incidido mucho en los resultados que hemos conseguido", comenta Peñailillo, quien también reconoce como un pilar fundamental a Álvaro Arias, su formador en jiu-jitsu.
Bajo la conducción de ambos entrenadores construyó una campaña amateur invicta de seis triunfos consecutivos, rendimiento que le abrió las puertas para aceptar, con muy poco tiempo de preparación, una pelea de mayor exigencia tras reemplazar a un competidor que se había bajado de la cartelera.
Aunque no logró imponerse, considera que la experiencia fue determinante para su crecimiento.
"Jamás se pierde, siempre se aprende. Ahora estamos esperando el llamado para asumir un nuevo desafío", afirma.
Su equipo lo completan Eric Bowie, entrenador de boxeo; José Hernández, preparador físico; Ignacio González, nutricionista, y Andrés Alfaro, kinesiólogo. Además, cuenta con el apoyo de la marca Ficha Galáctica, que lo provee de indumentaria deportiva.
Con ese grupo desarrolla toda su preparación en la Región de Coquimbo. Hasta ahora no ha considerado necesario trasladarse a Santiago o al extranjero, ya que confía plenamente en el trabajo de los profesionales que lo acompañan.
Su próximo objetivo es volver a competir en diciembre, cuando espera integrar una cartelera de la empresa OFL MMA. Mientras aguarda la confirmación, continúa perfeccionando cada uno de los aspectos que exige una disciplina tan completa como demandante.
Entre el gimnasio y el Derecho
La carrera deportiva de Peñailillo siempre ha avanzado de la mano con su formación académica. Actualmente estudia Derecho y realiza su práctica profesional en la Corporación de Asistencia Judicial de Coquimbo.
Sus mañanas y parte de las tardes transcurren entre expedientes, audiencias y responsabilidades jurídicas. Terminada la jornada, cambia la ropa formal por los guantes para entrenar boxeo, MMA y jiu-jitsu. Antes de iniciar la práctica profesional se encontraba preparando su examen de grado, proceso que decidió postergar temporalmente para concentrarse en esta etapa.
Soltero y sin hijos, asegura que hoy toda su energía está enfocada en concluir su formación profesional y continuar creciendo en las artes marciales mixtas.
En ese camino, el respaldo de su familia ha sido fundamental. Vive junto a sus padres, Patricio Peñailillo Flores y Patricia Barreros Andón; su abuela, Eugenia Flores, y su hermano, Vicente Peñailillo.
"Ellos han sido un pilar fundamental en toda mi carrera. Me han acompañado de una manera extraordinaria y creo que todos mis logros también son gracias a su apoyo", concluye.