Dirigentas campesinas exponen sus inquietudes en la Escuela de Formación en Liderazgo

La instancia es un proyecto piloto que nació a raíz de una petición hecha en la Mesa Nacional de la Mujer Rural para realizar capacitaciones a lideresas.
viernes 07 de abril de 2017

“Líder se nace, dirigente se hace y este tipo de instancias fortalece a las dirigentas para empoderarse en las problemáticas sociales y de país”, señaló Sonia Ramos, encargada de formación de la Red Atacameña de Mujeres Rurales e Indígenas, RATMURI, quien formó parte de la segunda Escuela de Formación en Liderazgo e Incidencia que se realizó en la ciudad de La Serena y donde se les entregaron las herramientas para el fortalecimiento de sus liderazgos desde el enfoque de género, la incidencia ciudadana y la comunicación política.

Sonia Ramos

Ramos, que lleva 15 años como dirigenta social, comenzó siendo líder en una junta de vecinos y no ha parado hasta la actualidad. “Como jefa de hogar tuve que salir adelante y en ese momento las instancias no se daban, pero como yo tenía un poco más de preparación, empecé a ver que podía encausar muchas cosas y me fui involucrando de a poco, los vecinos me fueron apoyando y después nació la Red Atacameña de Mujeres Rurales e Indígenas donde me identifique y hoy en día estoy en su directorio”, comentó.

La dirigenta es crítica al hacer la diferencia entre un buen y mal dirigente, señalando que “cuando el dirigente es malo no delega, pero cuando es bueno va delegando y formando nuevos líderes. Hay que hacer recambio en este país, porque hay muchas personas que se han adueñado de las juntas de vecinos, que creen que son para ellas y son eternas y esa situación no le hace bien al país. Hay que fortalecer nuevos líderes para hacer crecer más la comunidad”.

Otra de las dirigentas que formó parte de este importante iniciativa a nivel país es Carol Acevedo, quien se mostró contenta por la actividad. “Participé en algún momento con la Iglesia Católica en la formación de monitores y dirigentes y de ahí en adelante no paré”, apuntó.

Carol Acevedo

Además, fue categórica en señalar que “las mujeres no tenemos todavía los mismos espacios de participación que los hombres, porque formativamente tenemos desconfianza todavía de nuestras capacidades y de nuestros saberes y creo que estas instancias nos sirven para poder ir haciendo que las mujeres revaloricemos lo que ya sabemos y que nos da vergüenza decir”.

Al finalizar esta Escuela de Formación en Liderazgo e Incidencia, dirigentas como Sonia y Carol fueron capaces de incorporar el enfoque de género en las prácticas al interior de sus organizaciones, así como en sus acciones para satisfacer sus necesidades estratégicas.

 

Se espera que en un futuro puedan ser más las mujeres que participen de este tipo de instancias, que las ayudan a avanzar en la autonomía que tienen para decidir sobre los diferentes planos de su vida personal, social y laboral.