Enfatizan que nuevo centro de tenencia responsable debe apuntar a una mayor responsabilidad de los dueños

Por su parte, el parlamentario Miguel Ángel Alvarado señaló que guarda reparos con la indicación que se refiere a la castración temprana en caso de que criaderos los vendan o entreguen
jueves 04 de mayo de 2017

Repercusiones entre importantes actores relacionados con el ámbito de la medicina y las relaciones con la comunidad ha tenido la reciente novedad de que La Serena efectivamente contará, en un plazo de 120 días, con un Centro de Tenencia Responsable de Animales, donde actualmente se encuentra el canil municipal, en el ingreso del Parque Gabriel Coll.

Es importante destacar que contará con 372 metros cuadrados y espera entregar 17.420 prestaciones anuales entre esterilizaciones, vacunas, desparasitaciones y cirugías, lo que fue destacado por el alcalde Roberto Jacob tras la realización del Consejo Comunal, donde se ratificó que tras un lustro, el proyecto al fin tiene luz verde.

A eso, se sumó la aprobación en la Cámara de Diputados sobre la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas, la discutida “Ley Cholito”, que quedó lista para ser promulgada por parte del Ejecutivo.

Por cierto, los veterinarios tienen una visión experimentada en cuanto a  establecer procedimientos adecuados para el buen funcionamiento de esta clase de establecimientos. 

Leer también: La Serena tendrá el primer Centro de Tenencia Responsable para animales del país

Alonso Oñate, presidente de la Agrupación  de Veterinarios de la Región de Coquimbo, en conversación con El Día, valoró la implementación de esta medida. “Creo que se trata de una excelente iniciativa, y yo como médico veterinario no me queda más que apreciar toda medida que apunte a mejorar la calidad de vida animal, ya sea municipal o particular”, indicó.

Implicancias 

No es menos cierto que se trata de un proyecto que tiene plazos bien establecidos, y la problemática de los animales que están en la calle persiste y es una realidad indudable. En ese sentido, el profesional subraya que el control de los mal llamados “perros vagos” es una responsabilidad bastante importante, porque retirar de las calles a los animales que no tienen dueño significa para el municipio un costo bastante importante, lo que por cierto debe revisarse. “Yo creo que con este centro de tenencia responsable, que reemplazará al canil, este hecho se hará realmente inevitable. Porque no hay que olvidar que un alto porcentaje tiene casa”, colocando en el tapete que mucha gente durante el día deja suelto a estos ejemplares y luego regresan, casi por instinto, a sus viviendas. “Y por cierto, tomar decisiones más extremas tienen un costo político, porque te echas a los animalistas encima”.

Para poder congeniar la preocupación de la autoridad y de los defensores de los ‘hermanos menores’, Oñate destaca que las más de 17 mil prestaciones que se entregarán podrán ser eficientes para hacer del control algo concreto. “Cualquier iniciativa que entregue una mayor cobertura sanitaria sobre este tipo de mascotas va a ser beneficioso para la comunidad, contra los parásitos, las enfermedades transmisibles”, argumentó.

Respecto de la Ley de Tenencia Responsable, conocida como “Ley Cholito”, sostiene que es fundamental que los propietarios tengan deberes y obligaciones, puntos que son muy importantes para así evitar que se produzca el abandono. Sin embargo, no es menos cierto que reconoce el hecho de que la ley no asegurará que las fiscalizaciones serán realmente efectivas, ya que cada municipio, y La Serena no es la excepción, debe adaptarse a su propia realidad y a sus propios recursos. “Llevarlo a la práctica no será fácil, pero al menos permitirá contar con un marco legal en el que desenvolverse”, subrayó.

Un nuevo paradigma.  

Cabe destacar que la iniciativa establece la obligación de inscribir a las mascotas y su dueño en un registro que estará a cargo del ministerio del Interior. Además, sanciona el abandono de animales, el que será considerado maltrato y crueldad, y tendrá una pena de presidio menor en su grado mínimo a medio, multa de 10 a 30 UTM e inhabilidad absoluta perpetua para tenencia de animales en caso de que este resulte con lesiones graves o fallezca.

Asimismo, toda persona podrá denunciar el accionar de un animal de compañía si es que ve amenazada su integridad; en tanto que los responsables de estas mascotas deberán responder civilmente por los daños causados.

En tanto, los municipios del país estarán obligados a dictar una ordenanza sobre la tenencia responsable de mascotas, prohibiéndose el sacrificio de animales como método de control de su población, lo que por cierto el municipio de La Serena ya cumple.

El diputado y presidente de la Comisión de Salud de la Cámara, Miguel Ángel Alvarado (PPD), en conversación con El Día, hizo algunas precisiones respecto a esta nueva iniciativa legal que está lista para que sea aprobada por el Ejecutivo.

“Me parece que es un cambio fundamental en la comprensión del entorno, porque muchas veces quedaba la sensación de que el ser humano estaba por encima de todo. Hay que reconocer que recae muchísima responsabilidad en el Municipio en el control, seguimiento y detección de este problema. Lo bueno es que se elimina la eutanasia y la antigua ley estaba vigente desde hace diez años”, subrayó.

Sin embargo, el parlamentario indicó que tiene algunos reparos sobre el punto de indica que a los dos meses, los criaderos de perros deben vender o entregar a los perros castrados, lo que puede traer consigo complicaciones, a algunas razas, en su desarrollo futuro. “Esto, a juicio de muchos expertos, puede traer consigo trastornos en los animales”, indicó.

Más allá de aquellos reparos, Alvarado considera que la medida es positiva pues es “lamentable” el ambiente que muchas veces es posible observar en distintos puntos del país, donde los animales abandonados son pan de cada día. “Incluso, hoy ni siquiera los perros de raza se escapan de esta tendencia. Pero yo propondré adicionalmente la iniciativa del acompañamiento de perros que están abandonados para quienes se encuentran en situación de abandono social, ya sea en situación de alcoholismo o drogadicción, y que requieran de un tratamiento sicológico”, recalcó. 3801i