A tres ascienden los casos de extorsión ocurridos en la región el 2017

Una de las víctimas relata lo que le tocó vivir luego que le robaran fotografías privadas y amenazaran con darlas a conocer en su trabajo y así perjudicarlo si él no entregaba un millón y medio de pesos. Por su parte, la PDI logró desarticular una banda y llaman a la comunidad a estar atentos.

“Pablo” tiene 39 años. Serenense, casado, con dos hijos, nunca imaginó que sería víctima de una extorsión que lo haría pasar por las semanas más terribles de su vida.

Claro, su cotidianeidad es tranquila. Como gerente de una empresa de retail, tiene un buen pasar económico, sin mayores contratiempos. Sin embargo tuvo mala suerte.

Y es que hace poco más de un mes tomó una mala decisión. Tuvo que salir de viaje y para que su casa no se quedara sola, se la prestó a un amigo de confianza hasta ese minuto. Pero con lo que no contaba era con que esta persona a la que le había dejado a cargo su residencia llevaría a gente desconocida que a la larga terminarían por perjudicarlo.

“Yo viajo mucho, por temas de trabajo, y le dejé la casa a mi amigo. Ahí él llevó a otros amigos, entre ellos, una mujer que era una delincuente. Ella fue hasta la pieza de mi dormitorio y se metió a los cajones de mi velador para sacar algunos aparatos electrónicos, un joyero y un pendrive”, cuenta el afectado.

Pudo haber sido sólo un hurto simple, sin embargo, lo peor estaba por venir. Y es que dentro de la información que mantenía en el pendrive, había fotografías privadas y de la familia de “Pablo”, las que serían mal utilizadas.

LA EXTORSIÓN. Sucede que días después, el hombre comenzó a recibir inquietantes mensajes vía Facebook que venían de una mujer desconocida la que le advertía estar en posesión de “comprometedoras” imágenes.

“Al principio me extrañó un poco y no lo tomé muy en serio. La verdad es que no pesqué mucho. No imaginé que el tema llegaría tan lejos, pero cuando pasaron unos días y algunos de mis cercanos me dijeron que le habían llegado fotos mías, me asusté de verdad”, manifiesta el afectado, quien en ese minuto de inmediato hizo la denuncia en la PDI.

Claro, comprobó que efectivamente le habían robado material privado, y además, las amenazas subieron de calibre. La mujer le dijo que continuaría enviando el material a sus más cercanos a quienes localizaba a través de las redes sociales. De igual manera manifestó que las imágenes llegarían a las jefaturas máximas de la empresa en la que trabaja, generándole problemas laborales.

Y sólo había una forma de que la mujer diera pie atrás. Debía depositarle un monto de un millón y medio de pesos y lo dejaría tranquilo.

Pero “Pablo” se negó, por lo que esta vez las amenazas fueron en contra de sus hijos. Su extorsionadora le aseguró que si no accedía a darle el dinero “algo muy malo”, le pasaría a sus hijos.  

EL PROCEDIMIENTO. Las cosas habían llegado demasiado lejos y había que dar con la persona que estaba tras la extorsión. Fue por eso que, en un plan elaborado por la Brigada Investigadora de Robos de la PDI, se coordinó un encuentro entre la víctima y quien le pedía el dinero, el que ahora debía ser entregado en efectivo. “Nos encontramos en la Avenida del Mar con estas personas, y resulta que no iba la mujer, sino que iban dos sujetos en un automóvil. Yo me bajé, obviamente estaba rodeado de policías que me estaban resguardando lo que me hizo sentir más tranquilo. Ahí, cuando simulé que les iba a entregar el dinero se pudo actuar y fueron detenidos. Fue realmente el fin de un calvario”, relata.

¿UN HECHO RECURRENTE? Lo que le sucedió a Pablo no es un hecho aislado. Y es que según afirma el jefe de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI, el subprefecto Guillermo Namor, en lo que va del año ya se han registrado tres casos similares. Por ello, el policía valora la desarticulación de esta banda que integraban cuatro personas, tres hombres y una mujer. “La labor que realizó la policía en esta oportunidad fue bastante importante, porque se logró desarticular y poner a disposición de la justicia a una banda que aparentemente se dedicaba a este tipo de ilícitos, de los que ya hemos tenido tres en la zona”, manifestó.

Claro, el policía explicó que el delito se ha estado dando en la región y que existen bandas especializadas, las cuales detectan a las personas a la cuales podrían extorsionar, la rastrean y obtienen sus datos a través de Facebook para llegar a ellos y obtener información privilegiada para concretar el delito. “En este caso –el de ‘Pablo’- llegaron a la víctima e ingresaron a su casa a través de un tercero, y en un minuto de descuido, la mujer sacó un pendrive donde estaba la información de la persona a la cual después se extorsionó”, indicó Namor, quien a su vez agregó que “el llamado a la ciudadanía es que de enfrentarse a una situación así se debe dar aviso inmediatamente a la PDI, porque nosotros estamos alertados de esta situación y podemos ir orientando a las personas, las que también nos proveen de información para poder dar con eventuales nuevas bandas”, concluyó. 4601i

LA FRASE: “No imaginé que el tema llegaría tan lejos, pero cuando pasaron unos días y algunos de mis cercanos me dijeron que le habían llegado fotos mías, me asusté de verdad”, Víctima de extorsión.

LA CIFRA: 4 eran los integrantes de la banda delictual que fue desarticulada por la PDI