ALERTA POLICIAL
Aumenta 30% la estafa por SMS en Chile y expertos alertan: “No atacan tu inteligencia”
Los intentos de estafas mediante mensajes de texto, conocidos como “smishing”, han experimentado un preocupante aumento en el último año. La Policía de Investigaciones (PDI) reporta un incremento del 30% en este tipo de delitos en Chile.
El término “smishing”, que combina SMS y phishing, describe el envío de mensajes engañosos que suplantan a entidades legítimas, como bancos o servicios de encomiendas, con el objetivo de sustraer datos personales, información bancaria o instalar software malicioso.
Según Edgardo Fuentes Cáceres, director de Ingeniería en Ciberseguridad de la Universidad Andrés Bello (UNAB), estos ataques no apuntan a la inteligencia de las personas, sino que
“explotan el contexto, la oportunidad y el estado en que estamos cuando leemos”.
En el país, estas estafas se manifiestan a través de falsos avisos sobre puntos bancarios a punto de expirar, supuestas encomiendas retenidas que exigen un “costo de despacho”, deudas de TAG, documentos del Servicio de Impuestos Internos (SII) o beneficios por cobrar.
Fuentes explica que los delincuentes
“piden prestado el nombre de una institución con la que sí tenemos relación. Y cuando el mensaje llega en plena temporada de compras, como un CyberDay, o justo después de que pedimos algo por internet, la coincidencia hace sola el trabajo”.
Otro factor crucial es la urgencia. Los textos están diseñados para una reacción inmediata, con frases como “Su cuenta será bloqueada”, “tiene 24 horas” o “último aviso”. La lectura en el celular, a menudo en movimiento o realizando otras tareas, reduce la capacidad de detectar el engaño.
A lo anterior se suma que los teléfonos móviles no filtran los mensajes como el correo electrónico lo hace con el spam. Además, el uso de inteligencia artificial permite personalizar los mensajes con datos previamente filtrados, lo que aumenta su credibilidad, un fenómeno que ha sido objeto de otras alertas por smishing.
Para evitar caer en estas trampas, Edgardo Fuentes sugiere seguir reglas claras y simples en lugar de apelar a un “mayor cuidado” general:
- Verificar siempre: ninguna institución seria solicita claves o códigos a través de un enlace en un SMS. Ante un mensaje bancario sospechoso, se debe abrir directamente la aplicación oficial o llamar al fono de atención, nunca usar el enlace del SMS.
- Desconfiar de la urgencia: la prisa en el mensaje es una señal de alerta. Si se le está presionando para actuar, es mejor detenerse y verificar.
- Atención a las coincidencias: si un mensaje parece calzar perfectamente con algo que se espera (como una encomienda, un beneficio o una alerta por puntos), es precisamente el momento de desconfiar.
El experto también recomienda reportar estas situaciones a las instituciones suplantadas, ya que estas suelen emitir alertas preventivas. El Sernac recibe denuncias en el 800 700 100, y la Brigada del Cibercrimen de la PDI es la encargada de investigar estos delitos, como ha ocurrido en casos de suplantación de CorreosChile y Mercado Libre.
Finalmente, Fuentes enfatiza que
“el problema no es que los chilenos seamos descuidados o crédulos. Es que el fraude dejó de atacar nuestros computadores y empezó a atacar nuestra atención, nuestras rutinas, nuestra esperanza y nuestro apuro”
. Comprender esta dinámica es la primera línea de defensa, en lugar de juzgar a quienes caen en estas estafas.