Elías Figueroa y sus historias con la URSS
Chile se prepara para enfrentar Copa Confederaciones, donde se medirá ante Camerún, Alemania y Australia, en el marco del grupo B de esta competencia.
En ese marco, enfrenta dos duelos amistosos, ante Rusia y Rumania. En el primero de ellos, ya igualó ante el representativo del país gobernado por Vladimir Putin 1-1, en una presentación donde la Roja matizó titularidad y suplencia y tuvo como dos figuras importantes a Arturo Vidal y Alexis Sánchez.
Sin embargo, no existían duelos previos entre la Roja y el cuadro de la superpotencia. Pero sí habían antecedentes ante la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en instancias particulares y que marcaron a fuego a la fanaticada nacional.
El primero de ellos se disputó en el mundial de 1962, jugado en Chile, al fragor de las palabras de Carlos Ditborn. “Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”, fueron los dichos del dirigente que con entusiasmo participó de la comisión mundial.
En ese camino rumbo a las máximas instancias, donde Chile fue tercero tras vencer por la cuenta mínima a Yugoslavia en el Estadio Nacional, se cruzó con el equipo del arquero Lev Yashin, la “araña negra”, donde la Roja venció por 2-1 a la URSS, dejando un recuerdo imborrable entre los hinchas y un relato de Julio Martínez que quedó en la memoria. "Justicia divina" fue la frase tras el 1-0 con impresionante tiro libre de Leonel Sánchez, luego de que no se cobrara un claro penal.
Pasaron 11 años para que Chile volviera a encontrarse con Unión Soviética. Ocurrió en septiembre de 1973, días después del golpe de Estado donde Salvador Allende fue derrocado por la Junta Militar encabezada por Pinochet.
En aquella oportunidad, y en un clima adverso, la Roja, tras superar a Perú, debió enfrentar un repechaje mundialista ante Unión Soviética, primero en Moscú y luego en Santiago.
Quien fue uno de sus protagonistas es Elías Figueroa Brander, uno de los centrales más importantes de la historia del fútbol, quien defendiera las más variadas camisetas, como la de Unión La Calera, Santiago Wanderers, Peñarol, Internacional de Porto Alegre, Cosmos de Estados Unidos, Palestino y Colo Colo.
En esos años jugaba con la casaca roja del Inter de Porto Alegre, y recibió el llamado de Lucho Álamos, el “Zorro”, para viajar hasta el país del Kremlin, en plena guerra fría y con un gobierno militar recién instaurado en Chile. “Don Elías” nos relata su experiencia y un viaje lleno de sorpresas para él y para la selección en el programa “Tribuna Deportiva” de Radio Mistral.“En el caso mío yo venía desde Brasil y ni siquiera le avisé a mi señora que tenía que viajar a Moscú, fue todo muy rápido. Jugué en San Pablo, luego tenía que volver a Porto Alegre y me fui directo a Paris. En ese contexto me encontré con el cónsul, lo que no fue fácil, porque las comunicaciones no eran como ahora y las conexiones de las líneas aéreas tampoco lo eran. Llegué hasta Rusia, me junté con mis compañeros y tuvimos un buen desempeño, ya que igualamos sin goles”, señaló el destacado excapitán de la selección chilena.
Figueroa sostiene que en Unión Soviética estaban convencidos de que podrían superar con facilidad a Chile en el Olímpico de Moscú, pues quería jugar con un resultado favorable que les hiciera innecesario viajar hasta Santiago, más aún con un régimen militar que ya dominaba en materia territorial y por medio de la fuerza de una enorme propaganda en suelo chileno. Pero para los nuestros la cosa tampoco fue fácil. Por algo a Cazsely y a Elías Figueroa no los querían dejar pasar a Moscú, debido a que sus aspectos no calzaban de manera total con los pasaportes que presentaron al llegar a la capital del socialismo totalitarista.
“Habían amenazado incluso a mi familia de que no fuera hasta allá, pero yo no nunca lo creí. Pienso que defender al país siempre ha sido algo muy lindo. Desde niño siempre soñaba con jugar en la selección chilena y eso sin duda no lo impidió. De hecho, en más de alguna oportunidad me ofrecieron nacionalizarme brasileño y uruguayo, y en esos años se podía, pero para mí lo más importante fue defender mi país”.
Si bien es cierto las crónicas de la época señalan que la dupla Elías Figueroa y Alberto Quintano fueron impasables y que Carlos Caszely vio el partido prácticamente desde la mitad de la cancha, el referente defensivo de Chile y que jugó los mundiales de 1966, 1974 y 1982 señaló que La Roja jugó bien en todas sus líneas, contextualizando el planteamiento que venía pensado desde Santiago. “Claro, es obvio que destacó un poco más la defensa, porque ellos jugaron tácticamente encima de nosotros, porque teníamos jugadores de nivel mundial. Seguramente no pensaron que se encontrarían con nosotros, que éramos más altos que el promedio de nuestros compañeros. A muchos amigos después les contaba que quizás debimos tomarnos una gran cantidad de cosas para el dolor de cabeza por la cantidad de cabezazos que anduvimos dando”, recordó con buen humor.
LA VUELTA. En el estadio Nacional se debía jugar la vuelta de este choque contra la URSS. Si bien el primer juego fue conocido como “El partido de los valientes”, el que nunca se disputó sobre pastos de Ñuñoa se conoce como “El partido de la vergüenza”.
Esa tarde, el equipo salió vestido con su tradicional tricota y en forma simbólica comenzó a tocar hasta llegar al arco sur del estadio, donde se encuentra el marcador de goles, a pasos de la salida que da hacia avenida Pedro de Valdivia. Quien marcó el gol, sin arquero, fue Francisco “Chamaco” Valdés, quien declaró posteriormente que fue uno de los momentos más vergonzosos de su vida. Incluso, en las gradas ñuñoínas ya habían personas detenidas por el régimen militar.
Figueroa también recuerda parte de aquella vivencia y tiene su propia visión. “Soy un convencido de que los rusos no vinieron porque creían que nos ganaban allá. Si ellos no hubieran querido jugar con Chile tampoco lo habrían hecho allá. Insisto, creo que ellos estaban convencidos de que nos iban a golear allá, pero cuando vieron que la cosa no era tan fácil me imagino que los hizo pensar en no venir hasta acá. Yo creo que si nos ganan allá estoy seguro que hubiesen venido de todas maneras independientemente de la situación política del momento, porque ellos no querían ser eliminados directamente en Santiago”, destacó don Elías.3801i
LAS POSIBILIDADES DE CHILE EN LA CONFEDERACIONES
Para Elías Figueroa, las opciones de la selección chilena en Rusia están abiertas. “Sigue existiendo una generación de jugadores muy buena. La mayoría de ellos tienen nivel internacional, juegan en grandes clubes y en grandes ligas. Antes el único que jugaba afuera era yo y el resto todos aquí. Por esto el actual contexto les da la confianza para medirse ante grandes rivales, aunque es evidente que estamos ante una generación privilegiada que puede soñar con cualquier posibilidad”, anticipó.