Jugadores y fanáticos de Coquimbo Unido respaldan sin condiciones a Patricio Graff
Patricio Andrés Graff (42) llegó en silencio a Coquimbo Unido en junio pasado. Asumió la dirección técnica del elenco aurinegro en reemplazo de Juan José Ribera, que había partido sin pena ni gloria de la banca, sembrando más dudas que certezas en su juego.
Su ascenso se produce en medio de la polémica que había encendido un sector de la parcialidad en contra del concesionario Sergio Morales, quien se había convertido en el blanco de las críticas producto de las discretas campañas anteriores que habían tenido al equipo que terminaba luchando por salvar la serie en lugar de ser protagonista y pelear por volver a la serie de Honor.
Esto hizo que su aparición en el puerto no fuera cuestionada, más allá de un par de voces que reclamaban que venía de España, fuera del ritmo profesional y a cargo de divisiones menores de una escuela. Eso sí, no era un desconocido en el país, ya que antes se había desempeñado como ayudante técnico de Pablo “Vitamina” Sánchez, con el que había trabajado en O’Higgins de Rancagua como en la Universidad de Concepción.
Ya con medio año de trabajo, el nombre del rosarino es familiar para los porteños. Lo quieren, nadie cuestiona su continuidad y sienten que los representa.
Fue defensa. Gozaba de técnica, más que de la rudeza con la que suele caricaturizar a los zagueros. Le agradaba que el buen fútbol fuera de la mano con la agresividad para recuperar el balón, impronta que logró inyectarla en la sangre de los negros-amarillos en este breve tiempo.
Tiene claro que el reto que viene en 2018, donde la exigencia será ascender bajo la premisa de poder estructurar un plantel con nombres propios, requeridos por él, será mayor y no se permitirán licencias. Si bien cree estar preparado, en un breve análisis de junio a noviembre pasado, reconoce que cada día se siente más cómodo y comprometido en el puerto con sus nuevos retos.

PATRICIO GRAFF, acompañado de su ayudante técnico Alejandro Daniel Rubinich y el preparador físico, Franco Ernesto Baravalle. FOTO: El Día
“Las dudas se las generamos a todo el mundo cuando llegamos. El pensamiento es lógico, a un ayudante técnico no necesariamente debe irle bien como técnico, cuando se convierte en el líder de la banca”, relata Graff, quien debutó como futbolista en 1995 en su querido Rosario Central.
Frente a esas dudas propias de todo comienzo, recuerda que “no nos quedaba otra que demostrar nuestro trabajo. Soportamos las dudas de ese primer mes no sólo de los periodistas, de la gente, de la calle. La única manera que teníamos para reflejar aquello, era esforzarnos y que ese mal recuerdo quedara en una experiencia…”
Asume que la adaptabilidad de todos, ellos y los jugadores, en especial, llegó muy rápido. En el primer mes de trabajo, en los amistosos contra Colo Colo y Universidad de Chile, se vio la mística de un equipo que fue creciendo en el tiempo y se mantuvo como protagonista hasta las últimas fechas, “más allá de estos 6 meses en Coquimbo Unido, tenemos mucho que demostrar, no podemos quedarnos solamente con eso, este es el primer paso, las dudas no están tapadas totalmente, pero en cierta forma se han ido ocultando un poco”.
Reconoce también que tiene el rol de líder, aunque su trabajo es colectivo y mérito de todos, como del PF Franco Ernesto Baravalle, “él tiene su responsabilidad, se rompe la cabeza para armar los micro ciclos, para ver cómo llegan los jugadores en la semana, ver quién tiene más carga, a quién apretar un poco porque puede dar más, eso lo ve el profe y a veces el jugador que menos importancia creemos que tiene, es quien aparece con más opciones, realmente el trabajo comprometido de todos, permite que se avance”, comenta.
INCERTIDUMBRE
En el análisis del Torneo de Transición, precisa que estuvieron cerca de lograr algo y con eso no se pueden conformar, “uno siempre quiere más, creíamos que podíamos lograr más, pero me deja conforme, encontramos rápido la idea, lo entendieron, fuimos hacia adelante, el equipo llamó la atención por su juego, presión, o una pelota parada, siempre se habló de Coquimbo, esa era la idea”.
El técnico desea partir de vacaciones el próximo 2 de diciembre a España, donde lo espera su familia, con la tranquilidad de tener un plantel prácticamente definido para el 2018. Para ello necesita que los dirigentes comiencen a definir el plan de acción y avancen en las negociaciones con los nombres que ya están en la comisión de fútbol, “es lógico que estemos esperando la definición, así se termina esta incertidumbre y se puede trabajar con tranquilidad”.
El entrenador trasandino recalca que ellos están en condiciones de “exigir”, toda vez que “a nosotros también nos exigen”. Define que es el momento para establecer ese curso de acción, “después no podemos decir nada”, plantea.
La idea es ganar tiempo mientras se define en el puerto la salida de la administración de Sergio Morales, “con eso resuelto, nosotros empezamos a buscar esas opciones A, B y C, pero todavía no podemos contactar ni generar ningún vínculo porque no sabemos quién estará al frente del club en 2018”, enfatiza.

RÁPIDAMENTE entendieron los jugadores los conceptos que buscó inculcar el deté trasandino de Coquimbo Unido. Foto: El Día
DIEZ U ONCE REFUERZOS
Dejó claro con qué jugadores quiere seguir el próximo año. Hay un par que terminaron contrato y desea retenerlos, mientras que hay otros con contrato vigente que podrían partir a préstamo. Necesita que llegue un importante contingente para armar un plantel que pelee por el ascenso, “nosotros necesitamos 2 jugadores por línea, en la cual siempre se quiere exigir más. Este semestre la lesión de los dos extremos a la vez, fue simultánea y no teníamos mucha opción afuera, Reymúndez-Delgado y tratamos de solucionarlo eso. Más un centro delantero, un volante mixto, deduzco que Ledezma no seguirá con nosotros y debemos estar preparados para todo eso”.
Y no sólo en la zona media podría quedarse sin un jugador importante, ya que hay varios clubes interesados en el concurso del portero Franco Cabrera, quien el viernes dejó de entrenar con el equipo para proyectar vacaciones, “hablamos con Franco, estamos muy contentos con su rendimiento, es un jugador que se adaptó con los pies que no lo había hecho en su vida, porque bajo los tres palos es un gato. En el vestuario fue un líder positivo, se adaptó rápido a esta propuesta, escuchó, aceptó, es muy difícil que los jugadores escuchen y creo que la forma de agradecerle su rendimiento es respaldándolo para que se quede”.
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Confiesa que si esa carta se cae ha puesto la atención en el meta Ezequiel Cacace, exCobreloa, y Fabián Moyano, exPuerto Montt, “hemos visto a muchos jugadores, pero no puedo hablar con ninguno todavía, necesitamos de esa definición”.
En la conformación de la columna vertebral del equipo, mantienen contrato los centrales Fabián Torres y Nicolás Berardo, aunque el objetivo es tener alternativas que también refuercen esa zona, “ya están en carpeta un par de nombres. Todavía estamos entrenando y le hemos dado la oportunidad a quienes siguen en esta labor. Primero debo hablar con la directiva y después hacerlo público. Necesitamos uno o dos centrales, entendiendo que Diego Carrasco, lateral izquierdo, podría ser el cuarto, pero me deja ese lugar, pero estamos cortos en cuanto a los centrales. Creo que necesitamos a ese hombre importante, hecho y derecho, con buena altura y buena técnica”, enfatiza.
No incluye como prioridad al zaguero Washington Torres, uno que escapó a la crítica ácida de la hinchada, “los que no siguen es porque algo no hicieron bien, los que siguen es porque cumplieron con nuestras expectativas”, concreta.
Frente al reto y modalidad de torneo anunciado para el 2018, cuyos ascensos se conocerán en diciembre, recalca que “está definido que serán 30 fechas, lo que no está claro son los ascensos y descensos. Si hay más opciones, tirar más carne al asador, aunque aclaro que vamos a ir por todo, no vamos a salir segundos, vamos a intentar salir primeros”.

Muchos de los jugadores de la actual plantilla no seguirán la próxima temporada defendiendo la casaca aurinegra. Graff pretende traer a 11 jugadores. FOTO: El Día

LOS HINCHAS LO ACEPTAN
El presidente del club aurinegro, Jorge Contador, está convencido de que Graff y su equipo de trabajo seguirán fortaleciendo el plan de acción para este 2018, “estamos convencidos de su profesionalismo y de la propuesta de seguir trabajando con los jóvenes, eso nos dará un tremendo plus para que la institución logre los objetivos planteados y hacer un excelente torneo”.
Para el socio Roberto Villalobos, la presencia del entrenador permite a los seguidores la tranquilidad de ir a la cancha a entregar la mística del porteño, “nos representa plenamente, nos deja bien puestos. Le inyectó al equipo la sangre negro-amarilla que llevamos todos los piratas”.
Igual de elogioso se muestra José Cerna, quien ve a un equipo con fuerza, con mística, “trabaja bien, los jugadores le creen, rápidamente logró inyectar su estilo en el plantel, lo que no se había logrado con los anteriores”.
Finalmente, Carlos Ramírez, uno de los seguidores aurinegros del sector los Pescadores, nos entrega una analogía, explicando que ven en Graff “todo el compromiso en la lucha de un objetivo y el sacrificio del día a día del porteño, desde el pescador, el trabajador de la construcción y en la dueñas de casa, con la vida propia, hizo un cambio en el equipo que lo agradecemos”, precisó.
CUERPO TÉCNICO
Patricio Andrés Graff es un exfutbolista y entrenador argentino que también cuenta con pasaporte italiano. Jugaba como defensa y comenzó su carrera deportiva en el C. A. Rosario Central. Fecha de nacimiento: 18 de noviembre de 1975 (42), Rosario, Argentina
Estatura: 1,75 m.
Ayudante Técnico: Alejandro Daniel Rubinich.
Preparador Físico: Franco Ernesto Baravalle.
Preparador de Arqueros: Jorge Espinace Jorquera.
EL ERROR
Uno de los puntos negros en el Transición ocurrió en Copa Chile. Cometieron la equivocación de no hacer jugar a un Sub 20 el tiempo exigido por el reglamento y eso les costó terminar perdiendo por secretaría el primer encuentro con San Luis de Quillota, que había finalizado a 2.
“creo que mi error no mermó la relación con los dirigentes, pero predispuso a los jugadores a entrar de otra manera. Los que vimos el partido (revancha), vimos una mala predisposición de los árbitros, nos expulsan un jugador, nos cobran un penal, fue todo muy evidente. Había una incertidumbre que no había definido la ANFP, ya que habíamos presentado un recurso que resuelven horas antes del partido, para definir algo que tampoco lo saben y queda evidenciado en el resultado, no quiere decir que al perder 4-0 por qué le dieron una mano los árbitros, pero en cierto momento fueron decisiones evidentes”.
- ¿Usted estaba convencido que el sistema era así’
“Entendía que era la sumatoria de los minutos, ahí está mi error, lógicamente es una mala lectura, o si no no había problema, Habla de la sumatoria de los minutos, fue una lectura acelerada, incorrecta que me lleva al error. Estamos obligados a poner 2 en la lista y en la B es una sumatoria, sirve para aprender”.