Con la cuenta mínima Club Deportes La Serena se impuso ante el cuadro pirata
Siendo las 12:00 comenzaba el partido en la cancha serenense, donde ambos equipos se juntaban a disputar el primer clásico del año, con la intención de dejar la camiseta en la cancha. Pero apenas pasaron unos pocos minutos para que el equipo dirigido por Ariel Pereyra marcara el 1-0 en el estadio la Portada. Con una jugada espectacular, Aníbal Carvallo celebró, junto a su equipo, el único gol de la jornada. Aun así, el equipo coquimbano no bajó la guardia y durante el segundo tiempo tuvo al menos algunas oportunidades de gol, pudiendo dar vuelta el marcador.
En la conferencia de prensa, el director técnico de Club Deportes La Serena, manifestó que en este partido la situación estuvo complicada un poco debido al estado de salud de Fabián Carmona, pero que a pesar de eso se pudo incluir dentro de los titulares. “Lo importante es que se ganó, es un partido menos y seguimos sumando puntos. Lo negativo tendré que hablarlo con los jugadores”, manifestó Ariel Pereyra.
Además agregó que “en este partido, como en el anterior, tratamos de formar un cuadrado al medio para sorprender a los equipos, que por lo general juegan al 4-3-3, y tener un poco más el control del balón. Esta victoria hace que el equipo logre levantar el ego y también agarre confianza haciendo que dentro de la cancha se vean más fuerte”.
Por otro lado el técnico de Coquimbo Unido, Patricio Graff, señaló que si bien es cierto que el cuadro granate predomino la primera parte del encuentro, Los Piratas no se rindieron y salieron a buscar el empate, donde hubo algunas oportunidades para dejar el marcador igualados. “Creo que se hizo todo lo futbolísticamente posible. Nos faltó quizás un poquito de suerte, ya que hubo unos tiros que se erraron fueron al palo del arco estando frente a él”.
Frente al altercado que tuvo con el árbitro del partido, Nicolás Gamboa, Graff manifestó que “Uno en el partido se pone un poco en el lugar del jugador, creo que fueron varias las quejas que tuve contra el pero no pasó más allá de eso. Solo le pedía que detuviera la jugada cuando había ocurrido la falta y anotara la amarilla. Decidió expulsarme y quizás si hubiera detenido el juego, todo habría sido más fácil”.