Deportes La Serena vuelve a reír en el clásico tras derrotar a Coquimbo Unido
Esa vieja frase clásica acuñada en el mundo del fútbol que los partidos clásicos se hicieron sólo para ganarlos, cobra fuerza tras el triunfo obtenido ayer por CD La Serena ante Coquimbo Unido por 1-0. Los granates festejaron los tres puntos gracias al tanto de Aníbal Carvallo, minuto 13, merced a una gran jugada individual, que le permiten mantener el invicto en el actual torneo registrando un 100 por ciento de rendimiento en casa.
La Serena, que fue el ganador, apeló a esa premisa para defender la ventaja en la segunda fracción cuando se le vino el vendaval de un rival que buscaba con desesperación la paridad y no pudo superar a un inspiradísimo portero Elías Hartard. Las vueltas de la vida para el cuidatubos que precisamente había sido el villano en la versión 116 en el último de estos “derbys” disputado en el Francisco Sánchez Rumoroso.
El golero controló un par de disparos del atacante Maximiliano Rolón y del ariete, también trasandino, Rodrigo Holgado, para impedir que su pórtico fuera vulnerado, una de ellas, cuando se jugaba el primer minuto de agregado. Además, se libró con un remate en el vertical tras una ejecución del propio Rolón que parecía centro y se fue en demanda del arco cuando el serenense estaba vencido.
Esa fue la imagen con la que se despidió el equipo visitante de La Portada, quemando sus opciones, luego de tomar el control del balón dando vuelta el trámite de las acciones luego que los dirigidos de Ariel Pereyra realizaron un gran desgaste en la primera fracción.
No obstante, esa sensación de que Coquimbo merecía más, no se vivió en la primera parte del compromiso donde La Serena justificó claramente el 1-0 desperdiciando un par de oportunidades que podrían haberle dado un transitar más tranquilo en el tramo final del cotejo.
Tras el gol de Carvallo que inició una corrida de 40 metros para dejar en el camino a Sebastián Galani y sortear en velocidad la marca a los centrales Torres y Silva para superar a Matías Cano con un remate bajo, lo que hizo La Serena en esa primera fracción debe ser de lo mejor desde que los dirige Ariel Pereyra.
No es una exageración. La presión alta que ofreció la zona de volante, bien guiada por el despliegue heroico de Alan Muñoz y Franco Segovia, permitió que la construcción del juego y generación de espacios mostraran a dos hombres que se sintonizaron con el resto de sus compañeros en la construcción del juego.
Fabián Carmona y Cristóbal Marín, destellaban por sobre sus homólogos aurinegros que simplemente corrían detrás del balón y no lograban conectarse con sus hombres de ofensiva que habían quedado muy lejos del juego que se concentraba en el área de Matías Cano.
Y así como Hartard se lució en el periodo complementario, fue el aurinegro Cano, quien evitó que fueran los papayeros los que aumentaran la cuenta en el primer acto, al contener un mano a mano ante Lucas Cano, que a los 38’ había ingresado por un lesionado Carmona y apurara a Sebastián Pol, en otro mano a mano, a los 35’, que se perdió por unos metros.
El descanso pareció llegar en el mejor momento para los hombres de Patricio Graff, que necesitaban reordenar sus líneas, mientras que La Serena, permitió que Coquimbo se mantuviera con vida y llegara a la segunda fracción con la opción de emparejar las cifras sin grandes complejos.
Si bien la ventaja de ese capítulo fue ampliamente merecida, la indecisión, falta de hombres que manejaran el partido en la segunda parte, mostraron la otra faceta de los hombres de Pereyra, que se olvidaron de la pulcritud de su juego, apostando por el desenlace final donde lo más importante era superar a su enconado rival pirata. Y le resultó…
Con este nuevo triunfo, Deportes La Serena llega a siete puntos con un partido menos, pues tiene pendiente un duelo con Melipilla de la primera fecha, y es segundo momentáneamente detrás de Ñublense.
Coquimbo, en tanto, está duodécimo con sólo tres unidades y recién el próximo sábado jugará su primer encuentro de local, ante Cobreloa, a las 20:00 horas.
En la próxima jornada, el elenco granate viajará al sur del país, a la ciudad de Puerto Montt para enfrentar al equipo de los delfines, sábado 3 de marzo a las 17:00 horas, en el estadio Chinquihue.
La voz de los protagonistas
Se hizo responsable el entrenador serenense Ariel Pereyra, de lo que pueda pasar con el volante Fabián Carmona, quien debió ser reemplazado a los 38’ de la primera fracción, ya que no estaba en condiciones de asumir el clásico. “Hablé con él y se sentía en condiciones de jugar, pero el cuerpo médico me dijo que no estaba en condiciones”, comentaba a los periodistas, mostrando su satisfacción por el triunfo.
Cierto, con la salida de Carmona, su equipo perdió el balón, “por eso después dejamos cuatro puntas, ya que buscábamos sacar ventajas en el mano a mano, pero no aprovechamos unas contras que hicimos”, comentó.
Al igual que los jugadores, precisó que lo importante era ganar, mantener el invicto en casa y sacarle diferencias a un difícil rival, “Coquimbo es un equipo de alta intensidad y ahí está la virtud de este triunfo que fue sacrificado, pero que también muestra una cara interesante por lo hecho en las primera fracción”.
El lateral Jonathan Suazo, dijo que este triunfo les dará un gran envión para lo que viene de campeonato, “tuvimos chances en el primer tiempo sin poder concretar, y después fue todo lo contrario, pero estos partidos se ganan como sea, es diferente, se lo merece el grupo y nuestra gente".
En la vereda porteña, en tanto, fue el técnico Patricio Graff, quien habló por un momento con los periodistas, indicando que el Coquimbo Unido del segundo tiempo es el equipo que todos quieren ver, “no nos vimos bien en el primero, no tuvimos el trabajo que esperábamos por las bandas y los cambios nos permitieron tener más llegada”.
Graff, quien fue expulsado desde la banca por el juez Gamboa, fue elogioso con los jugadores Diego González y Ulises Castagnoli, quienes ingresaron desde el primer minuto, “creo que lo hicieron bien, como todo el equipo con dos tiempos muy marcados”, recalcó.
El portero Matías Cano, mostró su amargura señalando que, “es la misma sensación de todos los porteños, es un dolor pero hay que convertirlo en sangre, no era un partido más, pero necesitamos mejorar muchas cosas para conseguir el objetivo”.
Respecto del resultado, indicó que, “si le echamos la culpa a la suerte es que no queremos hacernos cargo de nuestras deficiencias”.