Compagnon no irá a la cárcel por caso Caval y cumplirá condena en libertad

Además, la imputada deberá pagar una multa de $23 millones de pesos por delitos tributarios en la arista original del Caso Caval.
martes 24 de julio de 2018

El Tribunal Oral en lo penal de Rancagua condenó a Natalia Compagnon a una pena de 541 días de presidio menor en su grado medio por delitos tributarios en la arista original del Caso Caval.

Pese a no haberse especificado cuál de las boletas emitidas sería ideológicamente falsa, al menos una de ellas correspondería a servicios que no se prestaron, lo que sería suficiente para dictar la condena.

Además, el Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua la sentenció a pagar una multa de $23 millones y los gastos de la causa, originada en un millonario negocio inmobiliario efectuado por Caval, una empresa de la que Compagnon es socia.

El pasado 11 de julio, el tribunal de la ciudad de Rancagua, al sur de Santiago, había declarado culpable de delitos tributarios reiterados a Compagnon.

Al cabo de un juicio que se prolongó por 21 días y después de más de tres años de investigación, el tribunal determinó que Compagnon es culpable de delitos tributarios cometidos entre los años 2012 y 2015.

3 años de investigación finalizaron este martes, tras la sentencia de Compagnon por el Caso Caval.

No obstante, los jueces absolvieron del delito de soborno a Mauricio Valero, socio de Compagnon en la empresa Caval.

También quedó absuelta la propia empresa, que formaba parte de la acusación.

El caso, que salió a la luz pública en la revista "Qué Pasa" en febrero del 2015, desató uno de los peores escándalos políticos conocidos en Chile y su repercusión golpeó duramente la popularidad de la exmandataria, sin poderla recuperar hasta el término de su mandato.

La investigación del caso determinó que la empresa había comprado hace algunos años unos terrenos en la localidad de Machalí, a unos 90 kilómetros al sur de Santiago, que vendió a terceros dos semanas después, con una ganancia de unos 4,8 millones de dólares.

"Han abusado de mis relaciones personales y familiares para estirar este proceso", señaló Natalia Compagnon en su declaración.

La empresa Caval, según consta en el sumario, compró los terrenos de Conchalí con un crédito que le otorgó personalmente Andrónico Luksic, uno de los dueños del Banco de Chile, tras una reunión en la que el hijo de Bachelet, Sebastián Dávalos acompañó a su esposa.

Dávalos, no obstante, fue sobreseído en la arista principal del caso, aunque continúa siendo investigado en una ramificación del mismo, en la que un empresario acusó a la empresa de estafa.

La explicación menos “absurda”

El tribunal estimó que no existió prueba directa ni indirecta que apuntara a la vinculación entre los pagos de Valero y Caval a los funcionarios de la municipalidad de Machalí.

Consideraron tajantemente que las explicaciones de Valero eran “la más lógicas” y “más alejadas de lo absurdo”.

Se le creyó a Valero que jamás tuvo una relación con el cambio de uso de suelo, lo que sería una discusión de años. Por lo tanto, descartaron la existencia de un móvil.

Sostuvieron que los síndicos, contrario a lo que indican los querellantes, tenían intereses dispares con Valero, por cuanto a los primeros les convendría vender los terrenos a mayor precio, mientras que el último los requeriría menos costosos. 5802

Una sola boleta falsa

Respecto del veredicto contra Compagnon, concluyeron que pese a no haberse especificado cual de las boletas emitidas sería ideológicamente falsa, al menos una de ellas correspondería a servicios que no se prestaron, lo que sería suficiente para dictar la condena.

Este delito fue cometido entre el 2012 y 2015. Indicaron que la declaración de Caval se incluyeron 9 facturas de Lo Beltrán falsas, que generaban gastos, lo que permitiría retiros.

El tribunal infirió que tenía conocimiento de los gastos del funcionamiento de la empresa y de los retiros y que, por tanto, hubo un obrar intencional.

La intención, concluyeron, era pagar un tributo menor al que corresponde para mayor utilidad, que tenía conciencia de los gastos inexistentes, y que el principal interesado en ganancias, son los socios.