Coquimbo Unido conmemora su 60° aniversario con miras al futuro
Los años ligados a Coquimbo Unido le dan prudencia a su presidente Jorge Contador Araya. Como un buen volante trata de poner la pelota al piso y manejarla con criterio, no abusar de la confianza y de la excesiva alegría que reina en el puerto por la campaña que está cumpliendo en la temporada oficial el plantel del entrenador Patricio Graff.
Si bien sostiene que se ha trabajado para prolongar esta expectación, mientras no se toque el pitazo final y se concrete el ascenso con el título, seguirá hablando con los periodistas con el mismo grado de tranquilidad que lo ha hecho hasta el día de hoy.
Sabe de estas instancias y reconoce que se han unido todos los estamentos, subiéndose a la misma nave que tiene como destino la Primera División.
Despliega las alas en una franca conversación con El Día y el programa Gol Gol Gol Golazo de Radio Mistral, reconociendo la labor que han desarrollado en la institución Sergio Morales y su hijo Pablo, quienes, a su juicio, no han sido tratados como se merecen y ratifica que mientras él esté en la institución, en especial en el máximo cargo, no se volverán locos gastando e invirtiendo a ciegas, sino que la política seguirá siendo la misma, trabajar por el engrandecimiento de la institución, creando infraestructura, como lo están haciendo en estos momentos con el avance del complejo Las Rosas, que pronto tendrá una superficie sintética para beneficiar no sólo al club sino que también a la comunidad porteña.
El regreso de Contador a cargos administrativos de Coquimbo Unido se debe a la desvinculación que se estaba generando en todos los estamentos con la estructura del club y en especial la concesionaria.
“Una de las razones que me motivó a volver a la dirigencia de Coquimbo fue el divorcio existente, el alejamiento de hinchas tradicionales. Creo que hay un poco de desinformación respecto del trabajo que ha hecho la concesionaria y en el momento que lo hizo. Cuando ellos llegaron fue cuando Coquimbo estaba en una situación mala, cuando volví estaban defendiéndose de no pasar a Segunda División con divisiones menores que jugaban en Tongoy y cualquier cancha de la región. Fernando Sánchez, que lo ha dado todo por Coquimbo, estaba solo con mi hermano Claudio. Esa es una realidad. Se logró la concesión con Sergio Morales y la gente egoístamente no entiende que se deben tomar decisiones. Ha sido criticado en circunstancias que nadie era capaz de tomar la posta para seguir trabajando. Y me hago la pregunta ¿dónde estaban los coquimbanos en ese momento? Esos coquimbanos de corazón, los Cien Barrios Porteños, no había nadie. En mi caso hice el mea culpa y desde la comodidad de jugar golf, sentí la necesidad de que alguien tenía que ayudar en este proyecto, por eso siempre he respetado la posición que tiene la familia Morales y no he estado de acuerdo en la crítica que muchas veces ha sido injusta con su trabajo”.
-¿Una nueva visión?
“La institución es mucho más que estar en primer o último lugar. Creo en un proyecto integral de infraestructura, de divisiones menores, de un club de verdad, no un club que ratonea para no descender a la categoría inferior. En el fútbol no hay nada escrito, no gana el que tiene más plata y hay muchos ejemplos, en mi opinión, para que un club logre el objetivo, es trabajar y en especial, en la formación, no todos los años un plantel va a salir campeón. Planteo que debemos partir de la base, el desarrollo del fútbol joven, de la base, los jóvenes que tienen expectativas son muchos, pero debemos dar las herramientas, acá el fútbol joven no tenía dónde entrenar, se movía por todos lados, incluso hasta Los Vilos y eso pasaba también en el primer equipo”.
-¿Se puede divisar ese proyecto?
“Hoy Coquimbo tiene 4 canteranos de primer nivel, ya cumplimos los minutos en la primera rueda. Si juegan los jóvenes es porque se lo merecen, no por cumplir normas y en eso es clave Patricio Graff, quien ha preparado a Marco Collao, Diego González, blindándolos. El año 2005 llegamos a la final con 10 canteranos y había un proyecto del 2000 que era dirigido por Francisco Varela, por eso soy un convencido de que el trabajo es el camino para desarrollar.
“Hoy se ha avanzado con Pablo Morales, se ha hecho un trabajo muy serio, el club está al día, presupuesto equilibrado, Esto es dedicado, todo hay que trabajarlo, desde las canchas, todos los días y el equipo entrena hoy en Las Rosas como corresponde. También está Oscar Rivera, de la Corporación, quien está todos los días en Las Rosas aportando y trabajando”.
el legado
Contador se mueve por convicción y quiere que su formato sea replicado, no por caprichos de quien esté de turno, sino que de una política club, “tengo el honor de dirigir a Coquimbo y seguiré en el fútbol formativo, aunque hay que trabajar para dejar el legado, tengo la convicción, deseos y ganas, no tengo interés comercial y político, sólo me mueve la responsabilidad social de poder desarrollar una actividad de esta naturaleza, uno ha pasado gran parte de la vida, y ese será mi legado”.
-¿Llegarán recursos por concepto de televisación?
“Existe un monto mensual más todo lo que dice, un monto definido. Tenemos compromiso club que cubre una parte importante de ese monto, pero queda una cifra que, insisto, para el año 2019 debiéramos tener lo proyectado si se da como está planificado. Las Rosas son 24 hectáreas y creo que ocuparemos 8, ya que hay que mantenerla, no es sólo invertir”.
Reconoce que probablemente desarrollen alguna inversión, “pero siento que habrá cautela en esto de los recursos, mientras sea presidente, porque esto da resultados no sólo con nosotros sino que con otras instituciones y si es una fórmula probada, por qué no seguir. Esto no funciona cuando llegan los exitistas que quieren traer más. Esto no funciona así, porque termina mal, las instituciones fracasan por las malas decisiones, como no tener paciencia, esperar dos o tres partidos y quieres cambiar, al final tienes dos o tres técnicos y gastas de más.
Hay que tomar las decisiones con la pelota en el piso. Y estas deben ser las mejores, analizadas, pensadas y no dejarse llevar”.
Desde un 30 de agosto de 1958
Parte el mandamás de los aurinegros, enviando un saludo a los hinchas de Coquimbo en el festejo 60 de la institución. En lo inmediato, aclara que “hemos decidido que el 30 de agosto de 1958 es la fecha formal del aniversario de Coquimbo Unido. Se aprobaron los estatutos y pudo funcionar como institución. Ahí parte formalmente Coquimbo Unido”. Sin consignar el reconocimiento en un personero, explica que “hay mucha gente en el corazón que ha dado todo por Coquimbo, son muchos que se han iniciado y en la historia todos saben quiénes lo formaron y los que por 60 años lo han mantenido en un lugar importante en el fútbol chileno. Todos son muy importantes, hay muchos coquimbanos que han ayudado a que esta institución tenga una participación importante en el fútbol nacional”, puntualiza.
"EL PUERTO POR LA VENTANA"
Una verdadera fiesta. Así conmemoró Coquimbo Unido sus 60 años de vida, con una celebración en la que participó cada uno de los que componen el club, pero principalmente uno de los protagonistas más importantes, su hinchada.
Los colores aurinegros se tomaron la comuna puerto y la plaza de Armas fue el epicentro de esta fiesta de la familia pirata, la que festejó bajo el son de la tradicional cumbia porteña un año más de vida de la institución y su exitoso presente futbolístico.


Fotos: Cristian Silva