Al menos lo intentó
Quién es Jenaro Gajardo, el chileno que "compró" la Luna por un dólar
Jenaro Gajardo Vera, abogado de la ciudad de Talca, figura como el “dueño de la Luna” desde el año 1954 y su inscripción ha sido todo un fenómeno hasta el día de hoy. Así lo consta una documentación oficial firmada ante notario el 25 de septiembre de este año.
“Jenaro Gajardo Vera, abogado, es dueño, desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores, del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475.00 kilómetros, denominada LUNA, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, Oriente y Poniente, espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es soltero. Jenaro Gajardo Vera. Carné 1.487.45-K. Ñuñoa. Talca, 25 de septiembre de 1954".

El documento que hoy se encuentra en el Archivo Judicial de Santiago, ha traído curiosidad a nivel mundial sobre este “posesión” y los cuestionamientos frente a su real “validez”.
Desde el inicio de inscripción la pregunta es la misma, ¿qué llevó a Jenaro a querer comprar la Luna?
Según los diarios de la época, todo comenzó como una broma. Según contó el propio abogado al periódico estadounidense The Evening Independent en el año 1969, su propósito era entrar al Club Social de Talca, el cual perdía como requisito para su membresía poseer algún bien raíz.
Debido a su falta de medios y las ganas de ser parte de esta asociación, surgió la idea, y es así como el profesional emprendió el trámite legal pagando solo un dólar por la compra del satélite.
Tras el revuelo que generó la “compra” de esta “propiedad”, El diario La Tercera entrevistó al profesional, quien agregó que dentro de sus motivos de inscribir la Luna a su nombre era dar notoriedad a su Sociedad Telescópica Interplanetaria de Talca”. La misión de esta asociación era formar un comité para dar bienvenida a los primero extraterrestres que llegaran al país. “Hice todo el papeleo legal correspondiente y cumplí con todos los requisitos que exige el artículo 58 del Conservador de Bienes Raíces de nuestro país", explicó Gajardo en la entrevista publicada en el medio nacional el 15 de marzo de 1969.

Según el “propietario de la Luna”, cumplió con todos los pasos legales para inscribir el satélite a su nombre. Entre los requisitos para la adquisición, se establecía anunciar la intensión de “compra” de forma pública y esperar un plazo de 30 días para quien quisiera presentar reclamaciones, pero pasado este tiempo, nadie se manifestó.
Tras una década más tarde, el medio de comunicación “La Montaña”, el cual supuestamente había realizado este anuncio legal, negó la publicación.
Lo mismo hizo Sergio Mendoza, el conservador de bienes raíces de Talca, quien negó que su colega, César Jiménez, -quien tenía el cargo ese entonces-, hubiese realizado aquella insólita inscripción.
Mendoza explicó además que tanto los conservadores de bienes raíces de la localidad y los encargados de los registros de propiedades, solo tienen jurisdicción sobre un territorio en específico, el cuál no considera la Luna.
Hasta el día hoy, la conformación de la sociedad de Gajardo Vera es un misterio y no se ha podido comprobar su existencia. En cuanto a la inscripción del satélite, según las leyes chilenas jurídicamente este trámite es imposible.
Más allá del tema legal, el chileno traspasó fronteras con su ingeniosa inscripción y quedó consagrado –al menos en la opinión pública-, como el dueño de la Luna.