Apuestas en internet
Una mirada a la situación del poker online en Colombia
Colombia avanza con paso firme hacia el objetivo de que el 70% de la población tenga cobertura de Internet de alta velocidad antes del 7 de agosto de 2022. Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Tecnología de la Información y Comunicaciones (MinTIC), el país superó en 2021 las 46.4 millones de conexiones a Internet (38 millones de accesos móviles y 8,44 millones de accesos fijos a Internet). Los colombianos cada vez se conectan más a Internet. De hecho, el estudio ‘Target Group Index (TGI)’ de la consultora Kantar IBOPE Media señala que el 98% de los colombianos que hicieron parte del sondeo navegaron por Internet en los últimos 30 días.
Internet se ha convertido en la principal fuente de entretenimiento de millones de colombianos. La red ofrece un sinfín de opciones de ocio. Entre ellas destacan los juegos de suerte y azar en línea, que han experimentado un crecimiento significativo durante los últimos años. El 60% de la población (29,5 millones de personas), reconoce jugar, como mínimo, una vez al año, según el estudio ‘Mercado y alternativas de juegos de azar en Colombia’, realizado por la consultora BrandStrat. Ese mismo estudio señala que los colombianos gastan un promedio de 79 dólares (234.000 pesos) al año en juegos de suerte y azar. Las apuestas deportivas, los juegos de casino y la modalidad live casino son los juegos en línea preferidos por los colombianos.
En 2016, Colombia se convirtió en el primer país de América Latina en crear una reglamentación de los juegos de suerte y azar que operan en internet, siendo el modelo a seguir por el resto de países de la región que quieren elaborar leyes similares. Esta normativa rige el funcionamiento de prácticamente todos los tipos de actividades de juego en línea que existen actualmente, incluidos las apuestas deportivas, los juegos de casino y el poker. Desde entonces, los operadores de juegos online que quieran operar en el país tienen que solicitar una licencia a la Empresa Industrial y Comercial del Estado Administradora del Monopolio Rentístico de los Juegos de Suerte y Azar (Coljuegos). Además, deben tributar a Coljuegos el 15% de sus ingresos netos por derecho de explotación. Los recursos obtenidos con este impuesto son destinados en su totalidad al sistema de salud.
No cabe duda de que la reglamentación de juegos operados por Internet ha otorgado mayores garantías de seguridad a los jugadores colombianos, que tienen la certeza de que al entrar a las plataformas de juego van a cobrar los premios. Hoy en día, los colombianos pueden disfrutar de múltiples tipos de juegos de azar y productos de casino en línea con total seguridad. A diferencia de otros países, la licencia de juego emitida por Coljuegos alberga todas las formas de juego, incluidos los juegos de casino, las apuestas deportivas y el poker. Esto significa que los operadores solo necesitan una licencia, y no una diferente para cada tipo de juego.
El principal problema de la reglamentación de juegos operados por Internet es que agrupa el poker online en la categoría de “juegos determinados por una combinación numérica aleatoria”, relacionándolo con juegos de casino como la ruleta, el blackjack, el baccarat e incluso el bingo, entre otros. Esto provoca que los jugadores colombianos de poker sean considerados como simples gamblers, por lo que su estudio y dedicación no tiene el estatus de profesión u oficio. Hay que recordar que el poker es un deporte mental, como reconoció la Asociación Internacional de Deportes Mentales (IMSA en inglés) en el año 2009. Por este motivo, los jugadores colombianos de poker exigen una diferenciación entre los juegos de poker de casino (azar) y el juego de poker de competencia (habilidad).
La consideración del poker como un juego de suerte y azar dificulta el avance de la actividad en Colombia. Muchas salas de poker online se han ido del país en los últimos años porque consideran que el mercado ha dejado de ser atractivo. Hoy en día, los jugadores colombianos de poker solo pueden jugar en algunos casinos, debido a que no existe ningún operador de poker en línea con licencia. Esto ha hecho que el escenario colombiano quede huérfano, ya que hay pocos eventos en vivo con organización de alta calidad que puedan suplir en gran parte esa falta de oferta de competencia online, de modo que los jugadores regulares han tenido que exiliarse como única alternativa para seguir ejerciendo su oficio.
Carlos Camargo, uno de los grandes representantes del poker colombiano, es uno de los jugadores que se ha visto obligado a migrar al exterior para seguir ejerciendo esta actividad a nivel profesional. “Le están haciendo un daño inmenso al país al restringir la posibilidad de que el poker se practique con libertad y con las condiciones ideales en nuestro contexto”, explicó Camargo en una entrevista para la página CodigoPoker. El bogotano se ha convertido en una especie de nómada que va de torneo en torneo por distintos países del mundo. Una situación que contrasta con su visión de hombre de familia, ya que, gracias al poker online, podía dedicarse a su profesión sin tener que distanciarse de sus hijos, ni de su hogar.
El poker online vive un contexto muy complejo en Colombia. La comunidad del poker colombiana está sufriendo una injusta obstaculización del Derecho al Trabajo que hace que jugadores como Carlos Camargo, Julián Uribe y Santiago Cardona, entre muchos otros, no puedan dedicarse profesionalmente a esta disciplina mental en el país. Por este motivo, estos jugadores llevan varios años luchando para que el ejercicio profesional del poker online siga siendo una alternativa como oficio y estilo de vida en el país. Más allá de estos jugadores profesionales que llevan años ganándose la vida con el juego de cartas, las restricciones de Coljuegos también están afectando a todos los colombianos que están comenzando la carrera del poker profesional. Hasta que el ente regulador del juego no flexibilice las cláusulas impuestas al poker online, esta situación seguirá haciéndole daño a Colombia.