Pese a aumento de recorridos
Caos vial: Usuarios reclaman poca frecuencia de micros hacia la Avenida del Mar
El alto flujo vehicular en La Serena ha sido uno de los principales problemas que aquejan a la comuna. Siendo la época estival, con la llegada masiva de turistas, el punto en donde más se nota la congestión vial en las calles de la capital regional. Agravada aún más, por ser el primer verano que las restricciones causadas por la pandemia de Covid-19, han sido derogadas por el Gobierno de Chile.
Por otra parte, una de las causas, además de la ya antes mencionada, sería el drástico aumento del parque automotriz en la conurbación. En detrimento del transporte público, el cual, según usuarios, acusan la falta de frecuencias en los recorridos, pocas alternativas de rutas y también el mal estado de algunos vehículos (especialmente microbuses). Esto último, es un caso que a estas alturas del año, pese a la intervención de autoridades para incentivar a las personas acudir a la playa en locomoción colectiva, no ha podido hacer disminuir el flujo vehicular hacia la Avenida del Mar.
En base a lo anterior, la Secretaria Regional de Transportes y Telecomunicaciones (SEREMITT), realizó un plan de acción en compañía de las distintas líneas de La Serena y Coquimbo para fomentar su uso. Según el organismo, consistiría en identificar varios puntos estratégicos, los cuales serían utilizados para tomar y dejar pasajeros cerca del borde costero. La medida comenzó a regir el pasado 1 de enero y tendrá fecha de término el futuro 28 de febrero.
Además, la Seremi de la cartera, Alejandra Maureira, tras consulta sobre esta acción, aseguró que tiene por objetivo satisfacer a las necesidades de los habitantes de la ciudad para llegar al borde costero. “Estamos trabajando en varias medidas en cuanto a la gestión de tránsito en la época estival. Uno de esos puntos, es el funcionamiento del transporte público para que puedan llevar a cabo recorridos de acercamiento. Por ello se realiza una circular que autoriza estos recorridos, con la finalidad de que todas las personas puedan acceder a la playa”, afirma.
Uno de los principales puntos de espera, está ubicado a unos metros del Faro Monumental, en la Avenida Francisco de Aguirre, lugar al cual un equipo de Diario El Día acudió para constatar en terreno la situación. Allí, conversamos con algunas personas, quienes, luego de un trayecto en micro, llegaban a la playa para disfrutar de la costa serenense.
En su gran mayoría se mostraron felices con la decisión de acercar rutas hacia el borde costero, aunque si hicieron un alcance respecto a las frecuencias y los recorridos disponibles hacia el lugar. “Es muy bueno que las micros lleguen hasta el Faro, el problema es que solo hay dos recorridos y se demoran mucho en pasar. Estuve por lo menos unos quince minutos esperando para tomarla, aparte que solo están disponibles hasta cierta hora, después no salen más”, comenta Rodrigo, usuario del servicio.
Si bien es cierto que, la SEREMITT ideó esta medida para que la locomoción colectiva estuviera a plena disposición de la ciudadanía y los turistas, el organismo afirma que en sí el transporte público dentro de la conurbación no está regulado. Por lo tanto, depende de cada línea para establecer los recorridos y frecuencias que ellos estimen conveniente para trasladar pasajeros a la playa.
Según lo constatado en terreno, hasta el punto ubicado a metros del Faro Monumental, sólo llegaban las variantes número 2 (letrero rojo) y 3 (color azul), con una tarifa de $700 pesos. Las cuales tenían como principales destinos Las Compañías y el sector de la Antena/Villa la Florida. En el lugar consultamos a Milton, conductor de la línea Intercomunal Sur (LINCOSUR), quien entregó información sobre las frecuencias y la forma en la que trabajan llevando pasajeros al sitio. “Del terminal salimos entre ocho a diez minutos entre cada máquina con los dos recorridos. Lo que pasa y sería la razón de porque nos demoramos tanto a veces, es por el tema de los atochamientos. Entonces, eso hace que se junten las micros o también se distancien mucho y se pierda un poco la puntualidad”, comenta.
Asimismo, Milton explicó que los horarios empleados por LINCOSUR para llevar pasajeros hasta el punto no comprenden la jornada entera, sino que van desde las 12:30 hasta las 19:15 horas, cuando sale la última desde la playa. Siendo los horarios más demandados por el público a partir de las cinco de la tarde, momento en el que comienza el principal movimiento de personas en el sector.
Con todo lo anterior, hicimos el ejercicio de subirnos tanto de ida como de vuelta, para tomar el tiempo empleado por el microbús desde el centro de La Serena (Avenida Fco. De Aguirre con Balmaceda), hasta el paradero ubicado a unos metros del faro, abarcando poco más de dos kilómetros de extensión. Allí, yendo hacia al borde costero, el tiempo de demora fue de aproximadamente unos diez minutos. No obstante, en el camino de regreso, tras una espera que estuvo cercana a los quince minutos, el microbús empleó casi el mismo tiempo para llegar nuevamente al sitio donde se inició la prueba. Todo esto, causado principalmente por un atochamiento vehicular extendido desde el pasaje Antonio Aguilar hacia el oriente.
Si bien estos tiempos pueden variar, en un horario de mayor flujo de vehículos los horarios antes descritos pueden extenderse todavía más. Considerando que el recorrido de ambas variantes (al menos dentro del tramo del ejercicio), comprende varias calles y puntos críticos que afectan la movilidad, especialmente a partir de las 17:30 horas. Aun así, sigue siendo una alternativa que tanto los habitantes como turistas disponen para acercarse a la playa y disfrutar. Donde el flujo de tráfico, hace que este tipo de medidas durante el transcurso de las vacaciones sea algo esencial.