A diez años de un caso que aún no tiene respuesta

Caso Marco Roldán: Habla testigo clave de primeras horas de desaparición de joven

Diego Berenguer, residente de Cochiguaz, fue quien atendió a Mario Olivera, cuando éste, desesperado, pedía ayuda para buscar a su amigo perdido. Ahora, cuando se ha anunciado que se retomará la búsqueda del joven argentino, Berenguer accedió a hablar con El Día.
miércoles 19 de abril de 2023

Luego de que el fiscal regional, Adrián Vega, confirmara a El Día que se retomaría la búsqueda del joven argentino  Marco Roldán, desaparecido en 2013 en la comuna de Paihuano, un equipo de este medio se trasladó al sector para tomarle el pulso a los habitantes de esa zona, quienes recuerdan perfectamente lo ocurrido.

Una de esas personas es Diego Berenguer, quien recibió al amigo de Roldán, Mario Olivera, cuando éste buscaba desesperadamente ayuda para encontrar al joven argentino.

Los hechos no sólo lo situaron como un testigo de primera línea, sino que con el paso de los años, terminó teniendo especial cercanía con los padres de Marco Roldán, Luis y Cándida Guzmán, quienes generalmente alojan en su casa cuando llegan desde Argentina a Paihuano.

Diego Berenguer narra que el 6 de enero de 2013, cuando se le pierde la pista al joven trasandino, el amigo que lo acompañaba, Mario Olivera, de la misma nacionalidad, llegó a su hotel pidiendo asistencia.

“Eran dos argentinos y se juntaron con un francés. (Mario) nos avisó que Marco se quedó arriba con el francés pero no volvía, por lo que nos pidió ayuda para llamar a Carabineros. Después de eso, bajó sólo el francés y Marco nunca más apareció”, recuerda.

Berenguer dice que no conoció a Marco, pero el caso de su desaparición le llega a lo más íntimo pues, afirma, también es padre y por tanto, ante un caso parecido, haría lo mismo que están haciendo los progenitores del joven argentino.

NUEVA BÚSQUEDA

Sobre el hecho de que se retome la búsqueda, Berenguer plantea que se hicieron varias cosas mal, pero aboga porque se aclare la verdad.

“Esta es una zona tranquila y si se hubiese lastimado, si tuvo un accidente, llegan los cóndores, pero la cámara no se la va a comer un puma. Nadie lo vio bajar tampoco”, afirma.

En ese sentido, sostiene que hay varias teorías que circulan sobre lo que pudo suceder, “pero yo creo que algo pasó arriba. Lo más raro es que el joven francés que estaba de vacaciones acá e iba a estar un largo tiempo, salió del país a los dos días por el norte. Además, a regañadientes, le prestó ayuda a los carabineros. Aquí nadie pensó que podía ser un hecho delictual, sino que pensamos que el joven se había lastimado y estaba todavía por ahí. Por eso lo fuimos a buscar, porque no había razón para que le ocurriera algo”, aseveró.

RUMORES

Como se detallaba al inicio de esta nota, este residente de Cochiguaz le ha correspondido declarar en el caso, pero recuerda especialmente, una ocasión en que lo hizo ante la Policía de Investigaciones, luego de una serie de rumores que circulaban sobre lo ocurrido.

Fue en ese ambiente, cuando unos lugareños le comentaron que ellos sabían lo que había pasado con Roldán, por lo que él asegura, les pidió a estas personas que era importante que lo dieran a conocer a la policía, pero se resistieron a hacerlo.

“Hay un imputado acá en la zona y ellos decían que esa persona le había hecho daño a Marco Roldán. Pero yo declaré sólo lo que había escuchado, y eso permitió que la investigación siguiera, aunque no se encontraron  pruebas”, precisa.

Berenguer explica que se trataba de trabajadores del sector quienes,  incluso, habían indicado que sabían donde estaba oculto el cuerpo (de Roldán), pero posteriormente se desdijeron de sus afirmaciones.

Mientras tanto, la presencia de los padres de Marco Roldán en Cochiguaz ha sido reiterada en estos años y la última vez que estuvieron con la familia Berenguer, fue precisamente, este último verano, oportunidad en que volvieron a poner carteles de búsqueda en la zona.

TRAER AL CIUDADANO FRANCÉS

De todas formas, para Diego Berenguer es fundamental para resolver el caso,  la presencia del ciudadano francés, Frédéric Deltour, que habría estado presente en los últimos momento con Roldán antes de su desaparición, ya que fue quien lo acompañó a escalar el cerro y finalmente volvió solo.

“Yo creo que él sabe algo. Por eso se escapó y es la última persona que estuvo con Marco. Las investigaciones debieron haber partido por ahí. Él tiene que saber qué pasó”, precisa.

OTRAS VOCES SOBRE EL CASO

Pero no sólo en la localidad de Cochiguaz, sino también en el propio pueblo de Paihuano, sus habitantes recuerdan el caso, pero se muestran cautos al hablar del tema y dejan entrever un poco de desconfianza y temor.

Para Juan Castro el caso siempre ha estado rodeado de un halo extraño. Incluso, sugiere que el caso podría  estar ligado a otros hechos recientes que han ocurrido en la comuna, afirmando que hay otra persona que está desaparecida, pero que se habla poco de eso.

Incluso, cuestiona que después de diez años se reinicie la búsqueda. “¡Qué van a encontrar! ¡Nada! Hay muchas cosas raras como el francés con el que dicen que subió el cerro y después bajó solo. ¿Cómo no iba a saber nada? ¡Y cómo lo dejaron ir sin interrogarlo hasta que hablara!”, expresa.

Cecilia, otra vecina de la localidad, se muestra escéptica de que pueda haber nuevos resultados con la reapertura de la búsqueda. “Pero si van a buscarlo de nuevo, es porque tienen otros antecedentes que no había antes”, afirma.

Pero, de todas formas, es una convencida de que el caso no tendrá solución y va a permanecer en la historia de Paihuano como un misterio sin resolver.

Marcelo Figueroa, quien tiene una botillería en Paihuano, recuerda lo ocurrido con Marco Roldán, aunque indica que en la fecha en que sucedieron los hechos, él no se encontraba en la zona, aunque es un caso que siempre se ha comentado entre las personas. Por ello, considera que es positivo que se reinicie la búsqueda.

UN JOVEN SANO

En contacto con El Día, el padre de Marco Roldán, Luis, recordó que su hijo era un joven sano, que le gustaba la montaña, la tierra, y el sol. “Todos los fines de semana se iba a recorrer algunos lugares de la sierra de Córdoba. Acá hay un lugar muy similar a Cochiguaz y siempre le gustaba ir ahí, también está el tema de avistaje de ovnis y todo eso, siempre relacionado con la naturaleza, porque hacía todo tipo de actividades”, asegura.

Su padre cuenta que trabajaba en una firma internacional y que le faltaba un par de materias para recibirse de ingeniero. “Era un chico siempre contento, siempre feliz, con una sonrisa y grandes amigos”, afirma Luis Roldán.

De pequeño lo recuerda como un niño silencioso, que hablaba poco, pero lo atribuye a que tenía uno de sus ojos desviados, lo que solucionaron más tarde y, a partir de allí, desarrolló la personalidad alegre que tenía, relata su padre.

Los últimos momentos

El 6 de enero de 2013, Marco Roldán se encontraba en el Camping y Parque Río Mágico, último lugar en que pernoctó antes de desaparecer.

Ese día decidió subir el cerro Cancana, ubicado en el sector de Cochiguaz, comuna de Paihuano. Fue acompañado por su amigo, Mario Olivera, argentino, igual que él, y por el ciudadano francés, Frédéric Deltour, un montañista que habían conocido el día anterior. En ese contexto, los tres realizaron juntos el ascenso, pero cerca del mediodía Olivera, cansado y con pocas fuerzas, además del intenso calor, decidió retornar. Más tarde, el francés volvió al campamento diciendo que Marco había decidido continuar el ascenso solo. Esa fue la última vez que lo vieron, desconociéndose su paradero hasta el día de hoy.

A partir de esa fecha se han realizado numerosas diligencias y búsquedas en terreno, todas infructuosas.