Informe fue dado a conocer por el Diputado Andés Jouannet

Más de 50 carabineros fueron agredidos el año pasado en la región

Durante el periodo analizado además, se totalizaron 384 agresiones en contra del personal uniformado en la zona. Al respecto, desde la oposición destacaron la promulgación de la ley Nain-Retamal, normativa que aseguran, entrega una adecuada protección a los funcionarios policiales.
miércoles 03 de mayo de 2023

Después de una extensa y porque no decirlo, polémica discusión, el Congreso Nacional aprobó la Ley Nain-Retamal en abril pasado, normativa que debe su denominación a dos carabineros asesinados en servicio y que tiene como objetivo, entregar mayores atribuciones a la institución, además de endurecer las penas por delitos cometidos contra los mismos uniformados, la Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería.

“Tenemos un conjunto de proyectos legislativos, algunos patrocinados y empujados por el ejecutivo, otros de origen parlamentario que, por cierto, vamos a promulgar (…) la iniciativa que refuerza la persecución del porte y uso de armas. Tenemos la ley en torno al delito de extorsión y que refuerza las capacidades para poder contribuir a los procedimientos investigativos en la persecución del delito dentro de las cárceles”, afirmó horas antes de su promulgación, la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo. 

En este escenario, el diputado de Amarillos, Andrés Jouannet, solicitó al Ministerio del Interior información acerca de la situación penal en la que se encuentran las personas que han cometido actos violentos en contra de carabineros. Dicho documento, dado a conocer posteriormente por Las Últimas Noticias (LUN), se revela que son más de 7 mil los funcionarios víctimas de delito de maltrato de obra desde 2018 hasta el año pasado en Chile.

En tanto, en la Región de Coquimbo se totalizan 384 en el período en cuestión. De hecho, sólo en el curso anterior se produjeron 57 agresiones hacia integrantes en servicio de la institución.

VISIONES DISPARES

Para el diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Juan Manuel Fuenzalida, estos ataques tienen su origen en que por mucho tiempo se trató de denigrar y refundar a la policía, “metiéndolos a todos en el mismo saco”.

“Asimismo, para el ‘estallido delictual’, un sector político, en particular el Frente Amplio y el Partido Comunista, nunca condenaron la violencia. Es más, indirectamente la avalaron. Por lo tanto, se generó que se le fuera perdiendo el respeto”, agregó.

Al mismo tiempo, el parlamentario señaló que los hechos más recientes han demostrado que la Ley Nain-Retamal es una excelente iniciativa, porque actualmente Carabineros, la PDI y Gendarmería cuentan con reglas claras de cómo hacer frente a una delincuencia bastante más violenta que la observada en las últimas décadas.

“Es así como se evidenció que es una normativa que está cumpliendo con su objetivo: darles más facultades a estas instituciones y resguardar a la ciudadanía”, complementó.

En tanto, su par en la Cámara Baja,  y también gremialista, Marco Antonio Sulantay, manifestó que, a pesar de que la implementación de una ley no tiene un efecto inmediato o instantáneo, la entrada en vigencia de esta normativa ha provocado cambios positivos bastante rápidos entre la población.

“Especialmente porque desde el primer día se envió una señal clara a la delincuencia respecto a la ‘nueva normalidad’ que les espera a quienes mantienen conductas fuera de la ley. Por otra parte, también queda claro que una de las principales limitaciones que tenía Carabineros para cumplir su labor en forma exitosa, era la falta de respaldo jurídico y eso se ha corregido de alguna forma”, dijo.

Ahora bien, el diputado de la UDI sostuvo que los maltratos a la policía se fueron haciendo cotidianos por dos razones: la primera, por cuanto estos comportamientos fueron parte de la estrategia de grupos callejeros que intentaron desestabilizar la democracia en el marco del llamado “estallido social” y, en segundo lugar, porque la delincuencia asociada a ciertos grupos de migrantes, además de la “narcocultura”, tiene dentro