dejó profundas huellas entre quienes la conocieron
Destacan legado de solidaridad de Teresa Del Río fallecida el fin de semana a los 98 años
Conocidos y amigos de Teresa Del Río Rondanelli no solo lamentaron su reciente partida ocurrida esta fin de semana, sino que destacaron sus valores y sus muestras de solidaridad, especialmente con los más desposeídos y los niños.
Familiar del exintendente de la Región de Coquimbo, Felipe del Río, los cercanos a Teresa destacan sus principales características, resaltando, sin duda, el compromiso social que ella manifestó en vida.
Hija de Estela Rondanelli y José Del Río, Teresa vivió toda su vida en la capital regional, y desde joven se caracterizó por reunir a toda la familia, acogiendo a niños y jóvenes, como sobrinos y sobrinas, que siempre los recibió, incluso ya de adultos, porque nunca dejaron de visitarla, debido al cariño que ella siempre les demostró, incluyendo también, a hermanas, cuñados y otros familiares.
VIDA EN FAMILIA
Según relata Luis Moncayo, amigo de Teresa por varias décadas, “practicó una vida de familia transmitiendo cariño a la diversidad de miembros de su grupo”, señala.
Además, Teresa Del Río, durante su vida, desarrolló una capacidad especial para establecer relaciones con personas de distintas características, de distinto origen y pensamiento, por lo que fue muy conocida por aquellos serenenses que fueron sus contemporáneos.
En efecto, siempre cultivó las amistades, y su casa de calle Matta, donde falleció, fue siempre el lugar donde recibía a personas, y hacía vida social.
Dadas estas cualidades, su madre Estela Rondanelli la invitó a ser parte de la Protectora de la Infancia, entidad con la que colaboró hasta sus últimos días, y fue allí donde brillaron sus obras de caridad, obras sociales y el tremendo sentido solidario que la acompañó durante toda la vida.
GRAN COLABORADORA
Sobre esto último, María Eugenia Reyes González, presidenta de la Protectora de la Infancia, corporación sin fines de lucro, señala que “la Teresita formo parte (de ella) muchos años, a donde llegan muchos niños vulnerables y se hace mucho trabajo social. Ella era muy colaboradora, siempre estaba preocupada de las necesidades de los niños y lo hacía con respeto a la dignidad de los niños, a la dignidad de las madres. Incluso hasta en su casa recibía a personas, a mamás que iban a pedirle ayuda y nunca se les cerraron las puertas de su casa”.
Por eso, para María Teresa Reyes, la partida de Teresa Del Río, representa una gran pérdida y deja un gran vacío, “porque ella siempre colaboró y hasta el último de alguna manera participaba”.
Además, destaca la amistad que tuvieron por más de 50 años. “Desde que llegamos a La Serena la conocimos y siempre hemos mantenido una relación muy cercana con toda la familia”, indica.
HISTORIA POLÍTICA
Pero Teresa Del Río, también tuvo un claro perfil político, puesto que militó por muchos años en la Democracia Cristiana.
Sobre este aspecto, Luis Moncayo recuerda que dadas sus características, “siempre ejerció cargos que nadie quería ejercer, como el cargo de tesorera o en el tribunal de disciplina. Los partidos no gozan de muchos recursos propios, los militantes no pagan sus cuotas, pero Teresita Del Río, siendo tesorera era garantía de dos cosas: que iba a cobrarle a los militantes a sus casas la cuota mensual y, además, era garantía de honestidad respecto de la administración de los recursos. Eso la hizo muy reconocida dentro de la Democracia Cristiana”, afirma.
Y es que por su calidad moral y de persona, siempre fue propuesta para ocupar el tribunal de disciplina de la DC, “cargo que nade quiere optar porque establece las sanciones a militantes, y es muy fácil hacerse de enemigos dentro de la colectividad, pero ella estuvo siempre disponible”, agrega Moncayo.
Por lo anterior, por el largo tiempo que la conoció y lo que compartieron, señala que hoy “no es fácil encontrar a personas como Teresa Del Río, ya que ella cultivó muy bien su vida familiar y la supo conciliar con su vida de redes sociales y también, con su vida política. Ella permanentemente estaba preguntando y estaba informada de lo que pasaba en política e invitaba permanentemente a militantes a su casa para reunirse y en los tiempos difíciles también ella acogió a mucha gente”, precisó.
PREOCUPADA POR LA EDUCACIÓN
Quienes la conocieron y participaban en actividades con Teresa Del Río, señalan que tenía una especial preocupación por la educación, lo que la llevó a ayudar a muchos estudiantes, volcando su apoyo por largo tiempo al Colegio Elena Bettini.
En efecto, junto a su hermana, ayudó a levantar la sala de computación y a construir el colegio que es hoy, por lo que es recordada con cariño en ese establecimiento.
Pero, más allá de estas valorables facetas, sus cercanos precisan que todo lo que se pueda hablar de esta serenense es poco, ya que no solo destacó en las distintas organizaciones en las que participó, o en su estatura como persona, o en su idoneidad, sino que su generosidad con los más necesitados era destacable.
Como miembro de la Democracia Cristiana, quienes la recuerdan señalan que era seria, disciplinada y colaboradora, además de una persona de mucho respeto como toda su familia.
Sus amigos también señalan que era muy apegada a su hermana, Ema, la que falleció antes que ella, y con quien compartió no solo la vida familiar sino que también la vida social y la solidaridad, siendo ambas muy comprometidas con las causas que emprendían.