Patrimonio natural y científico en la Región de Coquimbo

Bosque Fray Jorge: el relicto valdiviano que desafía al desierto

Ubicado en la zona semiárida, este parque nacional alberga un ecosistema único en el mundo, clave para la investigación del cambio climático y la biodiversidad.
Fray Jorge es un parque único en su tipo. Ubicado en una zona semidesértica, existen especies arbóreas de latitudes propias del sur del país. (Foto: El Día)
Fray Jorge es un parque único en su tipo. Ubicado en una zona semidesértica, existen especies arbóreas de latitudes propias del sur del país. (Foto: El Día)
viernes 08 de mayo de 2026

El Parque Nacional Bosque Fray Jorge es uno de los ecosistemas más singulares de Chile y del planeta. Ubicado en la Región de Coquimbo, alberga un bosque relicto valdiviano de aproximadamente 20 millones de años que sobrevive en pleno ambiente semiárido gracias a la camanchaca, la niebla costera que permite la existencia de vida en un entorno de escasas precipitaciones. 

Este parque es considerado una verdadera “cápsula del tiempo” natural, ya que conserva especies propias de la selva valdiviana, como olivillos y laureles, a miles de kilómetros de su hábitat original. Estas formaciones arbóreas han persistido desde la última era glacial, resguardadas en el microclima húmedo de las cimas de Talinay. 

El valor del ecosistema es científico y ecológico. Bosque Fray Jorge demuestra la capacidad de los bosques nativos para capturar agua desde la niebla costera, lo que permite el desarrollo de una flora y fauna diversa en condiciones extremas. Por ello, el parque es considerado un laboratorio natural clave para el estudio del cambio climático, la adaptación de especies y la biodiversidad, con investigaciones continuas desde 1989. 

Declarado Reserva de la Biósfera por la UNESCO, el parque protege además cerca del 26% de las aves presentes en Chile. A esto se suma su relevancia astronómica, ya que es la primera reserva Starlight de Sudamérica, reconocimiento que destaca la calidad de sus cielos para la observación del universo. 

El área también resguarda matorrales semiáridos y formaciones xerofíticas que funcionan como refugio de múltiples especies endémicas, conectando los ecosistemas costeros con la biodiversidad del interior.