REFLEJO DE LA DISMINUCIÓN EN LA ACTIVIDAD DE LA CONSTRUCCIÓN

Preocupante: Gremios advierten fuerte caída de los permisos de edificación en la región

Desde la Cámara Chilena de la Construcción afirman que la disminución de autorizaciones para obra nueva ha sido una tendencia en los últimos años. De hecho, entre 2019 y 2024, la variación es elocuente, con un desplome del 37,3% en la zona. Por el contrario, desde el municipio de La Serena aseguran que, en la comuna, las solicitudes se han mantenido estables.
sábado 20 de julio de 2024

Uno de los indicadores que reflejan la marcha de la actividad en la industria de la construcción son los permisos de edificación. El deterioro de la economía, la menor demanda por propiedades, el alto stock de viviendas sin comercializar y las dificultades crediticias para empresas y personas, sin embargo, han mermado el interés de los desarrolladores inmobiliarios por generar nuevos proyectos.

A ello se suman las demoras para obtener permisos, reconocieron en el rubro, y afirman que las cifras en el año 2023 en el país, cayeron entre un 18% y un 20% anual. Según un estudio realizado por BMI Servicios Inmobiliarios, dado a conocer por Pulso, se evaluó la emisión de permisos de edificación en 27 comunas del país. Este informe indica que La Serena registró en 2023 una caída del 60%, pasando los permisos de 715 a 251, encabezando la caída a nivel nacional junto a Concepción y Valdivia.

Al respecto, explican que existen varios factores que influyen en este indicador. En primer lugar, tenemos una sostenida dificultad en el acceso al financiamiento, que limita el dinamismo, además de los altos costos de materiales como la mano de obra y las condiciones económicas que se traducen en un escenario no tan favorable, sostuvo el gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios, Sergio Novoa, en la publicación.

CUESTIONAMIENTO DE CIFRAS

Consultado el municipio de La Serena, se mostraron sorprendidos por estos números de permisos presentados en el informe dado a conocer por el medio de comunicación.

Para Fernando Ruiz, director de Obras Municipales de La Serena, el informe no coincide con la estadística que ellos manejan como departamento. “La información oficial está determinada por el artículo 116 de la Ley General, donde las direcciones de obras tenemos que publicar todos los permisos relativos que guardan relación con gestiones que impartimos como Dirección de Obras. En relación con lo que publicamos, no existe mucha relación directa en cuanto a los datos que se publican”, sostuvo. Ruiz afirma, además, que no es información que ellos hayan entregado y, por otro lado, solo en el año 2023 se otorgaron 950 permisos, subraya, y este año, al mes de junio, van 440 permisos entregados. “Ahora, en un año calendario, en términos de monto, es que derechamente el año 2024 sigue siendo superior al año anterior”, aseveró el funcionario municipal.

SE REPITE EL ESCENARIO A NIVEL PAÍS

De todas formas, quienes sí coinciden con las estadísticas del informe de BMI Servicios Inmobiliarios es la Cámara Chilena de la Construcción, desde donde afirman que la disminución de autorizaciones para obra nueva en La Serena ha sido una tendencia en los últimos años.

Entre 2019 y 2024, la variación, afirman, es elocuente, con una caída del 31,5%, la que, a nivel regional, llega a un 37,3%. Al respecto, el presidente de la CChC La Serena, Felipe Páez Schmidt, indica que esto es solo un reflejo de la baja actividad de la construcción, no solo en la Región de Coquimbo, sino a nivel nacional, “afectada por una serie de factores, entre ellos, el acceso a financiamiento para las empresas, problemas estructurales como la ‘permisiología’ que desincentiva la inversión, sumado a la falta de certeza jurídica, un nuevo aumento en los precios de los materiales de la construcción y un fuerte debilitamiento en el mercado laboral del sector”.

Para Páez, el escenario para la industria claramente no es favorable y desde 2021 no se ve un repunte para el rubro regional. Por el contrario, a mayo de este año, la caída llegó a un 11,1%, fuertemente afectado por el aumento del precio de la vivienda, producto, entre otros factores, de la escasez de suelo disponible para edificación y su fuerte aumento en el precio, lo que explica el incremento del costo de la vivienda en un 49%. “Esto es brutal, por lo que debemos poner foco en cómo mejoramos los mecanismos de actualización de los Planes Reguladores Comunales para disponibilizar suelo, en concordancia con el territorio operacional de las sanitarias”, señala Páez. Agrega que como gremio, han impulsado una Mesa de Trabajo Interministerial en la región, precisamente para destrabar y hacer seguimiento a los proyectos urgentes que necesitan nuestros habitantes, tanto en el ámbito de infraestructura pública y privada como en el rubro inmobiliario. “Es prioritario activar la inversión pública y avanzar en la ejecución presupuestaria de los distintos ministerios. Tenemos la esperanza como región de que la nueva autoridad regional, electa en octubre, esté a la altura de la urgencia, con un liderazgo de gestión que nos permita avanzar y poner énfasis en la inversión, lo que es clave para el crecimiento y desarrollo económico y laboral, y por sobre todo, para el bienestar de todos sus habitantes, así como también aprovechar la oportunidad que se nos da con la aprobación de nuestra área metropolitana”.

RESTRICCIONES

Desde CIDERE, en tanto, coinciden en que entre los factores que influyen en esta disminución está la baja velocidad de ventas actual, lo que determina un menor ritmo de generación de nuevos proyectos.

Por otro lado, destaca las restricciones de financiamiento para las empresas inmobiliarias, un tema en el cual la banca juega un papel fundamental. “Además, en nuestra zona tenemos problemas estructurales, como la escasez de suelo factibilizado, en especial en relación con la factibilidad de agua, debido a la escasez hídrica, algo que solo se resolverá definitivamente cuando entre en operación la proyectada planta desaladora de Coquimbo”, afirmó el gerente de CIDERE, Ricardo Guerrero.

En todo caso, el ejecutivo reconoció que no se puede dejar de lado la especulación ejercida por parte de algunas inmobiliarias que en el pasado reciente adquirieron terrenos en forma masiva, sin que necesariamente tuvieran planeado utilizarlos. “Esto contribuyó a que los terrenos subieran de precio, encareciendo los costos para cualquier empresa que sí esté interesada en construir”, finalizó.