La estructura cumple este lunes 43 años desde su apertura
¿Quién se hace cargo? Vecinos en alerta por falta de mantención del Puente El Libertador
El próximo lunes se cumplirán 43 años desde la inauguración del puente El Libertador en La Serena, considerado en su momento como un ejemplo de conectividad vial moderna y con visión de futuro a comienzos de los años 80. La estructura, de más de 200 metros de largo y 15 de ancho, incluye una vía en dos sentidos, veredas peatonales y barandas que funcionan como miradores hacia el río Elqui.
Sin embargo, a cuatro décadas de su puesta en marcha, vecinos del sector de Las Compañías están preocupados por el estado actual del puente, asegurando que no cuenta con un sistema de mantenimiento periódico. Además, afirman que cuando surge algún problema, las autoridades solo reaccionan de manera tardía.
Al respecto, Carlos Rojas, vecino del sector, menciona que, aunque no tiene conocimientos técnicos para evaluar el nivel de daño en la estructura, a simple vista se observa un notable deterioro y falta de mantención.
“Por lo que hemos investigado, no se realizan inspecciones continuas que permitan tomar decisiones sobre su estado. Supongo que debería ser necesario, porque podrían encontrarse desde problemas menores, incluso hasta demostrar que no hay inconvenientes. Pero para una obra que transita tanta gente, debería ser indispensable contar con esa información”, comenta Rojas.
En cuanto a quién debería asumir esos estudios y eventuales reparaciones, Rojas señala que, según la asesoría recibida, los puentes dentro de ciudades son consideradas estructuras urbanas y su mantención es equivalente a la de las calles. Por lo tanto, están bajo la jurisdicción del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y del municipio.
EN TIERRA DE NADIE
En ese sentido, El Día consultó tanto al MOP y al SERVIU como al municipio de La Serena sobre quién debería ser responsable de la mantención del puente, pero todas estas reparticiones negaron tener competencias en esa labor.
En primera instancia, desde el SERVIU indicaron que la evaluación depende del Ministerio de Obras Públicas a través del Departamento de Puentes de Vialidad. “En este caso, en el marco del diseño para el nuevo puente de Las Compañías impulsado por el MINVU, se ha solicitado un estudio para determinar las condiciones del actual”, señalaron.
Por su parte, desde el Ministerio de Obras Públicas explicaron que, aunque la Dirección de Vialidad del MOP tiene como propósito asegurar la conectividad de los territorios mediante la construcción y conservación de infraestructura, esa responsabilidad solo aplica en la faja fiscal bajo su jurisdicción.
En ese sentido, el seremi del MOP, Javier Sandoval, aclaró que la Dirección de Vialidad no puede intervenir en terrenos privados o bajo la competencia de un municipio u otra entidad. “En cuanto a los puentes, es lo mismo. Vialidad no tiene responsabilidad sobre todos los puentes de la región, solo sobre aquellos en faja fiscal bajo la tuición del ministerio. Respecto a los puentes que están bajo la competencia de otras instituciones, el MOP puede ofrecer asesoría técnica si es necesario”, afirmó el seremi.
En tanto, desde el municipio de La Serena no se obtuvo respuesta respecto a su posible responsabilidad en la mantención del puente.
En este contexto, el arquitecto Marcelo Castagneto explicó que los puentes quedan fuera del ámbito municipal y que, dependiendo de la ruta en la que estén ubicados, corresponde a distintas entidades hacerse cargo de sus reparaciones y mantenciones. “En general, todas las obras como puentes son gestionadas por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, tanto los viales como los ferroviarios ubicados en rutas nacionales. En cuanto al puente El Libertador, fue construido con recursos del MINVU y debería depender de ellos, ya que es una ruta urbana”, sostuvo el también consejero regional.
Sin embargo, Castagneto desconoce si existen recursos destinados para la mantención o reparación de esta estructura.
“Cuando se producen daños en las juntas de dilatación, el ministerio contrata a un subcontratista para repararlo según los daños que vayan apareciendo. No existe un plan que contemple la revisión de todos los puentes en un año, porque eso implica dinero y los ministerios se manejan con presupuestos anuales”, señaló.
MONITOREAR LA ESTRUCTURA
Para Rodrigo Olivares, director del Departamento de Ingeniería en Construcción de la Universidad de La Serena, entre los factores clave para un plan de mantenimiento de puentes se deben considerar los aspectos climáticos y ambientales, como la exposición a la humedad o salinidad.
El experto resalta la necesidad de monitorear la estructura mediante inspecciones visuales periódicas y el uso de sensores para detectar movimientos, vibraciones o deformaciones. “Se deben hacer inspecciones dependiendo del puente y su entorno, pero generalmente se debe realizar una inspección visual anual y una más detallada cada 2 a 5 años. También son necesarias inspecciones adicionales tras eventos sísmicos, inundaciones o sobrecargas inusuales”, indica el académico de la ULS .
En este contexto, el profesional señala que la vida útil de un puente varía dependiendo de su diseño, materiales y mantenimiento. “Típicamente, se estima entre 50 y 100 años, con la posibilidad de extenderla mediante rehabilitaciones”, concluyó Olivares.