AUTORIDADES RECOMIENDAN MANTENER LOS CANALES LIBRES PARA EMERGENCIAS REALES
Por pasarse de listo: Hasta año y medio de prisión arriesga sujeto por realizar falsas alarmas de bomba
-Operadora de Carabineros:
“Carabineros, buenos días, ¿Cuál es su emergencia?”
-Ciudadano:
“Sí, mire, sabe qué, en el centro Empresarial de Coquimbo hay una bomba, hay una bomba en el cuarto piso, en WOM, urgentemente le aviso”.
-O:
¿Su nombre caballero, y su teléfono por favor?
-C:
“Mi teléfono... eh, no me lo sé, sabe, porque tengo un número nuevo, pero hay una bomba en el cuarto piso, por favor para que lo evacuemos”.
-O:
“Su nombre caballero, por favor”.
-C:
“Mi nombre, (pausa) Emilio González. Yo soy extranjero”.
-O:
“¿De qué nacionalidad?”
-C:
“Venezolano, oiga por favor para que evacuen rápido”.
-O:
“¿La persona que la instaló (la bomba) la vio usted? ¿Cómo sabe?”
-C:
“Si, si, mire”
-O:
¿”En qué lado de WOM está?”
-C:
“Y si no me equivoco son unos del Tren de Aragua los que lo pusieron, y no sé, quieren hacer un atentado los ‘weones’, porque creen que estoy yo ahí”.
-O:
“¿En qué lado de WOM estará?
-C:
“En el cuarto piso. Mire, usted entra en el Edificio Empresarial que está en Coquimbo, en avenida Balmaceda y está en el cuarto baño si no me equivoco, en una bolsa de basura negra, en el basurero. Por favor para que la vayan a desactivar. ¿Ya? Hasta luego”.
FIN DE LA LLAMADA
Lo anterior es la transcripción textual de la primera de dos llamadas telefónicas que un sujeto realizó al servicio de emergencia 133 de Carabineros en mayo pasado, en las que alertaba sobre supuestos artefactos explosivos en el Barrio Industrial de Coquimbo, grabaciones a las que Diario El Día tuvo acceso. Las llamadas a la Central de Comunicación de Carabineros (Cenco) se realizaron los días 29 y 31 de mayo; en la primera afirmó ser venezolano, y en la otra, peruano; siendo que es un sujeto chileno de 30 años de edad, que además registra antecedentes penales con una orden de detención vigente por el delito de falsa alarma de incendio, emergencia o calamidad pública. Tras una investigación conjunta entre Carabineros y el Ministerio Público, la Sección de Investigaciones Policiales de Coquimbo comprobó la identidad del individuo, por lo que el Juzgado de Garantía emanó la respectiva orden de detención, misma que se produjo la tarde del pasado jueves.
PENALIZACIÓN
Tras la formalización de cargos, el individuo será señalado como responsable de delitos previstos en el ordenamiento jurídico actual. En el Código Penal, el Título Sexto que especifica los crímenes y simples delitos contra el orden y la seguridad públicos cometidos por particulares, y se explica en su artículo 268 lo siguiente: “El que diere falsa alarma de incendio, emergencia o calamidad pública a los Cuerpos de Bomberos u otros servicios de utilidad pública, incurrirá en la pena de reclusión menor en su grado mínimo”. En materia legal, la reclusión menor en su grado mínimo, puede variar, según lo que considere el tribunal respectivo, en una reclusión efectiva entre 61 a 540 días, es decir, entre dos meses y un año y medio de internación.
RESPONSABILIDAD
Sobre la situación, el Teniente Diego Ibarra, de la IV Zona de Carabineros de Coquimbo, señaló que es fundamental que la ciudadanía pueda entender el valor real de la herramienta de comunicación y su uso responsable. “Lo más importante es el buen uso de nuestros canales de emergencia, nuestro nivel 133, porque este es el canal directo entre la comunidad y Carabineros para generar un procedimiento para prestar la ayuda necesaria ante alguna emergencia real que tengan, y al hacer un llamado falso, al hacer una ‘pitanza’, eso es un inconveniente. Esto tiene que entenderse como una fila de atención en cualquier servicio público, al mal utilizar este canal de emergencia está quitándole el lugar en la fila a otra persona que realmente pueda tener una emergencia, que verdaderamente quiere que se genere un procedimiento o necesita la ayuda de Carabineros”, ejemplificó el oficial. Indicó Ibarra que si una persona ocupa la línea telefónica, otra puede estar en espera de que le atiendan, por lo que no es debido hacer falsos llamados, como lo hiciera el sujeto que hoy está imputado de cargos.
“Mientras él estaba hablando con la operadora, seguramente había otra persona que probablemente estuvo esperando en la fila para que la atendieran. Entonces principalmente el llamado es al uso responsable, porque vamos a estar entorpeciendo o podemos estar quitándole la real necesidad a una persona que necesita de Carabineros. Es de recordar que el tiempo es valioso, que esos segundos de espera son primordiales para generar el procedimiento”, destacó.
FLUJO
Explicó Ibarra que en 2023 la Central de Comunicación de Carabineros (Cenco) de la región de Coquimbo recibió un total de 422.086 llamadas de parte de los ciudadanos, lo que significa que serían alrededor de 35 mil llamadas mensuales. Del total anual de llamadas, 81.877 generaron algún tipo de procedimiento (detención, investigación, derivación a otros organismos de seguridad, etc) mientras que 309.937 llamadas no generaron un procedimiento. El hecho de que una llamada no derive directamente en un procedimiento policial, no significa necesariamente que sea una falsa alarma, sino que lo denunciado por el ciudadano se pudo solventar sin intervención policial o que la situación no tipifica para iniciar un proceso, entre muchos otros factores.
MENOR MEDIDA
Otra institución preparada para recibir y procesar llamados de emergencia es Bomberos, quienes atienden solicitudes de la comunidad a través del canal 132. Consultado sobre posibles falsos llamados, el Comandante del Cuerpo de Bomberos de Ovalle, Jorge Robles, señaló que en su institución son pocas las llamadas que se realizan que no tienen que ver con emergencias. “Nosotros tenemos muy pocas llamadas perdidas.
En realidad son muchas veces en que las personas van con el teléfono en el bolsillo y se les marca y queda pegada a la línea. Eso es como lo común”, señaló Robles, quien aseguró que son casi inexistentes las llamadas con intenciones maliciosas. Indicó que la institución maneja un protocolo tácito para situaciones en las que se hagan llamados de falsas alarmas o amenazas, en las que los operadores deben informar al comandante, al superintendente, y se deben poner todos los antecedentes para contactar a Carabineros de manera inmediata, para que se inicie una investigación.