ante los parlamentarios
“El agro se está muriendo”: SAN expone en Cámara Baja debido a sequía y mosca de la fruta
La preocupación por la dura sequía que enfrenta la región desde hace una década volvió a tocar las puertas del Parlamento de manos de los propios agricultores, ésta vez sin embargo, profundizada por una grave situación anexa: la expansión de la mosca de la fruta, la cual, está causando estragos, principalmente, en comunas del Limarí.
En esta ocasión, fue la presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN) María Inés Figari, quien expuso esta situación en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, oportunidad en que entregó un diagnóstico preocupante sobre la realidad que enfrenta la agricultura regional y las comunidades rurales de la Región de Coquimbo.
Según la dirigenta gremial, en los valles transversales no hay otra fuente de empleo que la agricultura y al estar la actividad casi paralizada, se da origen a una situación de pobreza extrema en la zona.
En efecto, en su intervención, Figari explicó que la sequía histórica, sumada al impacto del cambio climático y a la falta de políticas públicas efectivas, han llevado a que muchas familias rurales enfrenten carencias y cesantía.
FALTA DE RECURSOS
Uno de los puntos clave que expuso María Inés Figari, es la falta de acceso a financiamiento, por lo que, junto a la Asociación de Bancos, solicitaron al Ministro de Hacienda la activación de un FOGAE (Fondo de Garantía Especial) para la agricultura, herramienta que permitiría entregar créditos con garantía estatal al sector.
El problema, afirmó, es que mientras no exista una decisión firme de las autoridades para ponerlo en marcha, la medida seguirá sin generar efectos concretos. “Esto es urgente. No puede quedar a criterio de si es o no prioritario, porque hoy el agro se está muriendo”, dijo Figari a los parlamentarios.
“GOLPE DE GRACIA”
En relación a la mosca de la fruta, la presidenta de la SAN, calificó la existencia y expansión de esta plaga en la región como un “golpe de gracia”, pues ha obligado a destruir miles de kilos de producción frutícola.
En esa línea, dijo que detrás de cada kilo perdido hay familias campesinas que hoy carecen de ingresos. “Los agricultores no van a salir a quebrar vidrios ni a protestar en las calles, pero sí están sufriendo dolorosamente y pidiendo comida en lugar de herramientas para trabajar”, subrayó, al tiempo que solicitó con urgencia que las autoridades comprendan que la crisis agrícola trasciende la dimensión productiva y está poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país y la subsistencia de las comunidades rurales, enfatizando en que “los alimentos, no tienen color político”.
SITUACIÓN DELICADA
En tanto, agricultores y crianceros valoraron el hecho de que fuera expuesto en el Parlamento el actual panorama agrícola de la región.
En esa línea, el agricultor de Ovalle, Marcos Salgado, se refirió a lo duro que han resultado estos años, por lo que “nos parece bien que gente que conoce los problemas puedan ir a la Cámara de Diputados a exponerlos. Si las autoridades vinieran a ver los niveles de los embalses entenderían que estamos en aprietos. Más encima ahora con la mosca de la fruta todo esto ha empeorado”, señaló.
Lo propio dijo el criancero, Héctor Báez, quien subrayó que, pese a las últimas precipitaciones, la crisis hídrica está lejos de finalizar.
“Es bueno que el problema se pueda compartir en la Cámara de Diputados, porque hemos tenido muchos años de sequía”, dijo.