Para disfrutar en familia
Los cortes que no pueden faltar en tu parrilla este 18
El mes de septiembre ya se respira en cada rincón de Chile. Las banderas flamean en las casas, los volantines comienzan a elevarse y, por supuesto, la parrilla vuelve a ser la protagonista indiscutida de las celebraciones. En la Región de Coquimbo, donde las Fiestas Patrias reúnen a familias y amigos alrededor del carbón, los cortes de carne adquieren un papel central. Y para elegirlos, nada mejor que la voz autorizada de Diego González, el Periodista Parrillero (@periodistaparrillero), quien entrega recomendaciones para no fallar en el asado.
“Un buen asado parte por elegir cortes que brillen en la parrilla: la entraña, por ejemplo, es sabrosa, rápida y perfecta para sorprender; la malaya de cerdo, en cambio, necesita un fuego más parejo y paciencia para quedar dorada y jugosa. Para los cortes más comunes, como la sobrecostilla o el lomo vetado, la clave está en respetar los tiempos del fuego: siempre brasas vivas, nunca llamas, y salar la carne antes de ponerla en la parrilla, porque realza su sabor y ayuda a formar una buena costra. Y como todo asado chileno, estos cortes se disfrutan mejor acompañados de un buen vino o una cerveza bien fría”, explica.
La entraña: sabor intenso y rapidez
Uno de los cortes favoritos para esta época es la entraña, reconocida por su sabor profundo y por lo rápido que se cocina. Es un corte para quienes disfrutan del sabor más puro de la carne. Necesita calor fuerte y poca cocción, vuelta y vuelta, para que quede jugosa.
Según los precios disponibles en supermercados, la entraña bordea los $18.990 por kilo, lo que la posiciona como un corte premium dentro de las alternativas parrilleras. Su rendimiento es menor al de otros cortes, ya que suele ser más delgado, pero su sabor compensa con creces el valor.
Malaya de cerdo: paciencia que se premia
Otro imperdible para las Fiestas Patrias es la malaya de cerdo, un corte que requiere de mayor tiempo y dedicación. Con un precio que fluctúa en torno a los $14.290 por kilo, es accesible y rendidor para compartir en familia.
La malaya se disfruta mejor cuando se le da el tiempo que necesita. Hay que cocinarla con fuego parejo, sin apuros, hasta que quede dorada por fuera y jugosa por dentro. Es el corte ideal para quienes disfrutan cocinar mientras conversan en torno a la parrilla.
Lomo vetado: la estrella de la parrilla
Si de clásicos se trata, el lomo vetado no puede faltar. Su infiltración de grasa lo convierte en un corte jugoso y tierno, perfecto para cocinar a fuego medio. En supermercados su precio varía entre $9.000 y $12.000 por kilo, dependiendo del proveedor y la calidad de la carne.
El lomo vetado tiene una nobleza única: difícilmente sale mal. Si respetas el fuego medio y lo dejas reposar unos minutos antes de cortarlo, tendrás un resultado que siempre sorprende.
Sobrecostilla: tradición chilena
La sobrecostilla, conocida también como asado de tira en algunas zonas, es uno de los cortes más tradicionales en las parrillas chilenas. Su precio oscila entre los $10.000 y $13.000 por kilo y es uno de los preferidos por su sabor intenso y versatilidad.
Este corte es pura tradición. Es ideal para quienes disfrutan del sabor más robusto y de los asados largos. Siempre hay que hacerlo a brasas vivas, nunca con llamas, para que no se endurezca. Con un buen manejo del fuego, la sobrecostilla se transforma en la reina del asado familiar.
Precios que marcan la temporada
Los valores de los cortes para estas Fiestas Patrias fluctúan entre $10.000 y $20.000 por kilo, dependiendo del tipo de carne, la categoría y el lugar de compra. Los supermercados ya exhiben promociones especiales, con descuentos que suelen aparecer en horarios punta o fines de semana. De esta manera, el consumo de carne se mantiene como protagonista indiscutido de las celebraciones dieciocheras, aunque cada año los consumidores deben ajustar su presupuesto ante las variaciones de precios.
Consejos clave para los parrilleros o parrilleras
- Elige cortes con grasa natural: la infiltración de grasa en piezas como el lomo vetado o la malaya asegura jugosidad y sabor.
- Controla el fuego: las brasas deben estar vivas y sin llamaradas, ya que el fuego directo quema y amarga la carne.
- Salar antes de la parrilla: la sal gruesa potencia el sabor y genera una costra que protege la carne.
- Respeta los tiempos de cocción: cada corte tiene su propio ritmo; la entraña se cocina en minutos, mientras que la malaya exige paciencia.
- Acompañamientos que suman: un buen vino, una cerveza fría o ensaladas frescas potencian la experiencia.
Más allá de la parrilla: un rito cultural
El asado en septiembre va más allá de la comida. Es un rito cultural. En cada parrilla se cuentan historias, se fortalecen lazos familiares y se celebra nuestra identidad. La carne es importante, pero lo esencial es lo que ocurre alrededor del fuego.
En un contexto donde los valores de los cortes se vuelven tema de conversación, lo fundamental es la preparación y el ambiente: Puedes tener un corte caro, pero si no manejas bien el fuego, lo arruinas. En cambio, con cortes más sencillos y técnica, logras resultados espectaculares.
El asado como protagonista de septiembre
Las Fiestas Patrias chilenas no se entienden sin una buena parrilla. En las casas, los parques o las pampillas, el fuego congrega y da vida a celebraciones que mezclan tradición, sabor y compañerismo. Este año, cortes como la entraña, la malaya de cerdo, el lomo vetado y la sobrecostilla serán los grandes protagonistas, y con los consejos del Periodista Parrillero la experiencia promete estar a la altura.
Porque en septiembre, más que comer carne, lo que hacemos los chilenos es celebrar nuestra identidad frente al fuego.