advierten grave crisis financiera
Hospital de Coquimbo en su punto más crítico: Cirugías son interrumpidas por falta de insumos
El Hospital San Pablo de Coquimbo atraviesa desde hace meses una severa crisis financiera que ha repercutido de manera directa en la disponibilidad de insumos y, por ende, en la continuidad de las atenciones. Sin embargo, en las últimas semanas la situación se ha vuelto especialmente crítica en las áreas de Cirugía y Traumatología, llevando a profesionales del recinto a manifestar públicamente su preocupación.
Uno de los médicos relata un episodio que, asegura, expone la gravedad del escenario. “Tuve que detener un procedimiento con la operación ya iniciada; es decir, ‘cerrar’ al paciente porque no se podía seguir al no contar con los implementos necesarios”, aseguró.
Según funcionarios, los insumos disponibles se agotaron en agosto y, desde entonces, los pocos elementos remanentes han ido escaseando progresivamente.
Cabe recordar que esto ya había sido advertido a El Día por el jefe del Servicio de Cirugía del hospital, doctor Marco Antonio Rojas, quien en una publicación anterior describió un escenario crítico y sin precedentes.
“El hospital tiene un problema financiero grave. El presupuesto se había acabado por agosto. Empezamos a usar las cosas que iban quedando, pero ya a esta altura no nos quedan insumos para cirugía vascular”, señaló.
Esta carencia ha derivado en la suspensión de procedimientos en áreas tan sensibles como traumatología y neurocirugía, lo que repercute directamente en la acumulación de pacientes en lista de espera. un problema estructural.
CRISIS GENERAL
Por su parte, el presidente del Colegio Médico Regional, Fernando Carvajal, sostiene que lo que ocurre en Coquimbo es parte de una crisis de financiamiento que afecta a diversos hospitales del país.
“No solo se trata de cirugía, es un problema serio con la compra de insumos para todas las especialidades. Las áreas quirúrgicas —cirugía, traumatología, neurocirugía— son especialmente sensibles”, afirma.
Carvajal señala que como Colegio Médico Nacional han mantenido comunicación con el Ministerio de Salud solicitando recursos extraordinarios que permitan evitar que las deudas se sigan arrastrando año tras año.
“Si se traspasa la deuda al próximo año, solo se oculta el problema. Esto impacta directamente en la resolución de consultas de especialidad y de intervenciones quirúrgicas”, enfatiza.
A nivel regional, agrega, existe el compromiso de entregar recursos adicionales para garantizar el funcionamiento hasta fin de año, aunque advierte que ello está lejos de solucionar el problema de fondo.
GESTIÓN INTERNA
En tanto, para la dirigenta de FENPRUSS y consejera regional, Ximena Ampuero, la situación tiene dos dimensiones: una presupuestaria, pero también otra relacionada con las decisiones administrativas. A su juicio, los directivos deben planificar y priorizar la compra de insumos esenciales.
“No es posible que no existan insumos si, como gestor de un hospital público, sé cuánto se gasta anualmente”, puntualiza, asegurando que decisiones de compra o contratación pueden terminar desplazando recursos necesarios, afectando directamente a los pacientes. “Lo más grave es que siempre terminan pagando ellos. Cuando alguien espera años por una cirugía, la agresión se ejerce hacia el funcionario, que es el primer rostro que ve el paciente”, critica.
Ampuero agrega que existen casos especialmente preocupantes, como dificultades en la compra de bombas de insulina para pacientes pediátricos. “Todos los años sabemos cuántos pacientes requieren estos insumos. Si me dicen que no hay, es una falla grave en la planificación”, subraya.
NO EXISTEN REPORTES DE RIESGOS VITALES
Por su parte, la médico del recinto y concejal de Coquimbo, Sonia Elgueda, señala que existen recursos recientemente asignados y que la institución está respondiendo dentro de sus posibilidades.
En concreto, indica que el hospital recibió 700 millones de pesos para enfrentar la escasez: 100 millones destinados a fármacos a través de CENABAST (Central Nacional de Abastecimiento) y 600 millones para la compra directa de insumos.
Si bien reconoce que ello no cubre el total de la demanda, asegura que permite atender aproximadamente un 45% de las patologías GES en los próximos dos meses. Y hasta ahora, asevera, no existen reportes de riesgos vitales por falta de medicamentos. Sin embargo, admite retrasos en cirugías debido a compras tardías o insumos que llegaron de manera desfasada.
A su juicio, el debate público debe considerar la dinámica compleja del sistema. “Esto no es nuevo en un hospital público. Los recursos se están inyectando, y existe comunicación directa con la Dirección de Salud. Es valioso que los médicos estén preocupados por el funcionamiento del hospital público, pues eso no se veía antes”, sostiene Elgueda.
LLEGADA DE RECURSOS
Ante esta crítica situación, el director del Servicio de Salud Coquimbo, Ernesto Jorquera Flores, explicó que durante la semana comenzaron a entregar los recursos a los distintos hospitales para lograr el cierre definitivo del año con los insumos necesarios.
“En el caso específico del hospital de Coquimbo, de hecho, ya se transfirieron 100 millones a la CENABAST para restablecer algunas líneas de elementos e insumos que pudieran estar con un nivel de abastecimiento crítico. Además, se destinaron 600 millones a la línea de insumos y fármacos, lo que les permitirá reponer los déficits acumulados hasta ahora y proyectar lo que resta del año, entendiendo que ya estamos trabajando en el cierre. Respecto a la apertura presupuestaria para el próximo año se realizará de manera similar a la del año anterior: abriremos el presupuesto 2025 en diciembre de 2024. Esto lo estamos preparando con el fin de estabilizar la lógica presupuestaria en general. De hecho, de no ser por las deudas de arrastre, nuestro presupuesto y flujos estarían en buen estado”, puntualiza.
Jorquera aseguró que ha habido una buena gestión por parte de los establecimientos en este manejo, “pero es el arrastre lo que todavía nos afecta y que también hemos ido reduciendo. Este año cerraremos con menos deuda que la que se registró en 2023, lo que nos permitirá enfrentar 2026 con una perspectiva más estabilizada. Esperamos, a su vez, que el aumento presupuestario que se está discutiendo —y uno de los sectores que tendrá un incremento para enfrentar su dinámica operacional es el sector salud— se concrete. Estamos expectantes ante eso, pero trabajando con mucho optimismo al respecto”.