IMPORTANTE ALTERNATIVA VIAL ENTRE LA SERENA Y COQUIMBO
Circunvalación: consenso en la necesidad, dudas en los costos
Este sábado, el seremi del MOP, Javier Sandoval, abordó en entrevista con El Día, el proyecto de circunvalación para La Serena y Coquimbo, indicando que éste se encuentra en la etapa de análisis del panel técnico, luego de que el Ministerio de Obras Públicas, su Dirección de Concesiones y la sociedad concesionaria ingresaran las últimas respuestas a los requerimientos formulados por los interesados.
Ahora, explicó, se espera el pronunciamiento de dicho panel, que se confía sea favorable, considerando el amplio apoyo social y político que reúne el proyecto, incluyendo parlamentarios, el gobernador regional, gremios, organizaciones sociales y comunidades diaguitas.
En caso de concretarse un dictamen positivo, el proyecto deberá ingresar al Consejo de Concesiones y luego completar el proceso de aprobaciones administrativas, incluyendo firmas ministeriales, de Hacienda, presidenciales y la toma de razón de Contraloría.
En paralelo, la iniciativa se ingresará al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, actualizando el estudio ya elaborado.
Asimismo, Sandoval descarta que el cambio de gobierno afecte la marcha del proyecto, precisamente por el apoyo transversal que tiene.
COSTOS ECONÓMICOS
En todo caso, más allá de este apoyo transversal, hay voces que expresan ciertos reparos respecto a algunos aspectos de este proyecto.
Es el caso de Marcos Carrasco, presidente de la Multigremial de la Región de Coquimbo, quien aclara que, si bien, “para nosotros, los gremios productivos de la Región de Coquimbo, no está en discusión la necesidad de una solución vial, lo que sí corresponde analizar es el costo de este importante proyecto para la conurbación, de manera de evitar estar pagando esta obra o inversión por los próximos 50 años”.
Carrasco recuerda que esta iniciativa contempla 39 kilómetros de extensión “que incluyen expropiaciones y construcción, un puente de 400 metros de largo, un túnel de 1,8 kilómetros, ocho enlaces y viaductos, entre otras obras.
La envergadura de este proyecto implica necesariamente un consenso amplio: un panel de expertos, autoridades, representantes de la sociedad civil, de los gremios, y una participación ciudadana real, de tal forma que cuente con el respaldo ciudadano correspondiente.
A esto se debe sumar la resolución de calificación ambiental que deben otorgar los organismos técnicos”.
En esa línea, planteó que el costo inicial del proyecto se estimaba en 9 millones de UF.
Luego pasó a 12 millones de UF y hoy se habla de 14 millones de UF, lo que representa una inversión significativa que debe ser pagada.
“Además, en un comienzo se señaló que no habría pago por el uso de la vía, pero eso cambió, ya que ahora se contempla un cobro por circular por esta ruta concesionada”, puntualizó.
Por ello, justificó que también “se deben analizar los costos de cada obra propuesta, de manera que la inversión sea acorde con la realidad y con valores ajustados a mercado para este tipo de infraestructura.
Respecto de los dichos del seremi, creemos que habría sido más oportuno un titular orientado a buscar apoyo para materializar esta megaobra, más que poner en duda si se concretará o no.
Este proyecto tendrá apoyo transversal en la medida que su costo sea coherente con la inversión, que el beneficio sea para toda la comunidad y que no se dejen de lado las obras de mejora en la ruta 5, en el tramo urbano La Serena–Coquimbo”.
IMPULSO TRANSVERSAL
Por su parte, Felipe Páez, past president de la Cámara Chilena de la Construcción La Serena (CChC), durante la última versión del programa radial “Construyendo Región”, abordó, precisamente, este proyecto.
“Lo importante es que está en ca mino, aunque nos demoramos mu cho.
Esto debiese haber tenido un acelerador.
Para el desarrollo de la región lo primero que necesitamos son certezas y estar durante dos años sin saber si este proyecto se va a hacer o no, afecta la inversión de manera directa o indirecta, porque la circunvalación toca las dos herramientas de planificación territorial que tenemos en las comunas que son los planes reguladores de Coquimbo y La Serena”, comentó.
Y si bien, el plan regulador de Coquimbo se cambió - aclara - éste no considera los efectos que podría tener la circunvalación en sus alrededores.
“Este proyecto es detonante y puede llevar a la conurbación o al área metropolitana a un paso más allá.
Hoy en día tenemos más de 830 mil habitantes en la Región de Coquimbo y venimos a un ritmo de 10 mil habitantes al año, y entre 10 o 15 años más vamos a llegar al millón de habitantes.
Y si el 65% se concentra solamente en el área metropolitana, estamos hablando de 650 mil personas en esta zona”, afirmó.
“Por lo tanto, necesitamos este proyecto para destapar distintos polos de desarrollo económico”, agregó.
En esa línea, precisó que la posición del gremio es que los proyectos detonantes se realicen y específicamente la circunvalación, de la mano con la modernización de la ruta 5 actual.
“Este proyecto lo venimos impulsando hace más de un año y medio en conjunto con representantes del gobierno local, además de alcaldes, el gobernador, senadores y diputados todos bajo el techo de la Cámara impulsando el proyecto, y cada vez más gente se sumando a medida que va conociendo la iniciativa en detalle”, valoró.