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Gana hasta $20.000 anuales: el meme de Bad Luck Brian que monetiza

El icónico meme de Bad Luck Brian, nacido de una broma escolar, hoy le genera miles de dólares anuales a su protagonista. Descubre cómo monetiza su mala suerte.
viernes 03 de abril de 2026

Kyle Craven, el rostro detrás del popular meme Bad Luck Brian, hoy monetiza su peculiar fama con ingresos de entre 15.000 y 20.000 dólares anuales por derechos de imagen. Lo que comenzó como una broma en su anuario escolar en Ohio, Estados Unidos, se convirtió en un fenómeno global de internet.

La imagen, un retrato formal para el anuario del Archbishop Hoban High School, fue alterada por Craven con una mueca forzada. Aunque no fue aceptada para el anuario, el estudiante la subió a Facebook, salvándola del olvido.

Años después, el 23 de enero de 2012, su mejor amigo, Ian Davies, compartió la foto en Reddit. Rápidamente, la imagen se transformó en un “image macro”, dando origen a las primeras versiones con texto, como “Takes driving test / gets first DUI” (Hace el examen de conducir / recibe un arresto por conducir bajo la influencia del alcohol). Así nació Bad Luck Brian, el personaje de la mala suerte.

Craven confiesa a BioBioChile que nunca imaginó la magnitud del fenómeno.

“Pensé que era muy gracioso, pero también creí que duraría unas pocas semanas y no se convertiría en un meme global”, afirmó sobre los inicios.

El formato, con una situación simple que siempre termina peor de lo esperado, se hizo viral.

Memes como “Los padres se divorcian / Nadie pelea por la custodia” se hicieron mundialmente famosos, siendo recordado por Craven como uno de sus favoritos. La imagen de Bad Luck Brian se propagó de Reddit a plataformas como Facebook, Tumblr, y sitios masivos como 9GAG y BuzzFeed, consolidando su alcance global.

En Chile, la imagen también tuvo un impacto significativo, siendo difundida en cuentas como Porlaputa y Jaidefinichon, y utilizada por Chutazos para crear memes con códigos locales, siempre bajo la misma premisa: situaciones de mala suerte o vergüenza. La imagen permanecía igual, solo cambiaban las frases.

Inicialmente, la circulación de la imagen era incontrolable. “Al principio casi no había control”, explicó Craven. Sin embargo, a medida que la imagen era adoptada por marcas en campañas publicitarias para empresas como McDonald’s y Volkswagen, y en productos asociados a la cultura de internet, su valor comercial se hizo evidente.

Esta creciente visibilidad llevó a Kyle Craven a tomar un rol más activo en la gestión de sus derechos.

“Cuando algo pasaba a ser comercial sin permiso, lo abordaba directamente, ya sea contactando o con solicitudes formales para bajarlo”, aseguró.

Actualmente, evalúa las oportunidades como cualquier decisión de negocio.