Fenómeno del Niño

CORE coordina medidas preventivas ante posible llegada de lluvias tardías en la región de Coquimbo

La comisión de Aguas y Recursos Hídricos busca anticipar riesgos asociados a precipitaciones intensas pronosticadas para fines del invierno y comienzos de la primavera en Región de Coquimbo.
sábado 09 de mayo de 2026

Como parte del trabajo de la comisión de Aguas y Recursos Hídricos del Consejo Regional, se estableció seguimiento permanente a las condiciones y pronósticos meteorológicos e hidrológicos para la región de Coquimbo, con el fin de desplegar acciones e inversiones que permitan la mitigación de la escasez estructural y aprovechar la eventual posibilidad de acumular recurso en los embalses.

De esta forma se aborda la escasez hídrica en la región, además de prevenir los riesgos asociados a las lluvias tardías ligadas al Fenómeno del Niño. Para este fin, el especialista Pablo Álvarez, director del Laboratorio Prommra de la Universidad de La Serena, visita periódicamente la comisión, quien en el último encuentro detalló que “de momento la posibilidad de que exista un fenómeno del niño es muy alta, además la intensificación del niño se va a dar de forma tardía, o sea, es un niño que se va a pronunciar progresivamente desde fines del invierno hacia la primavera y el verano”.

Esto implica que, con el pronóstico realizado en abril, los efectos del Niño se desarrollarán con temperaturas menos frías y/o con una isoterma cero alta”. Frente a este último reporte, el presidente de la comisión, Francisco Corral puntualizó que “lo importante, es que independiente de lo temprano o tardío que sea, estamos claros que vamos a tener lluvias intensas y, por ello, estamos preocupados como comisión de las medidas preventivas que tenemos que tomar en la región. Por eso, resolvimos oficiar a la Dirección General De Aguas, al Ministerio de Obras Públicas, a la Dirección de Obras Hidráulicas, a los municipios, además de SENAPRED, para conocer los programas de prevención frente a este fenómeno y precipitaciones intensas que podríamos tener. Lo mismo con las Juntas de vigilancia de Elqui, Limarí y Choapa”.

El consejero, además, puso a disposición la instancia alojada en el Consejo Regional para articular recursos y acciones propias del trabajo en conjunto que se requiere entre el Gobierno Regional, gobierno central y los servicios relacionados a la temática hídrica.

Oportunidades y riesgos de las precipitaciones intensas

En su presentación, Pablo Álvarez enfatizó en que el escenario hídrico regional de escasez es de tipo estructural, detallando que al mes de mayo la Región de Coquimbo cuenta con un 11,3% y que los caudales de las cabeceras de cuenca, en las tres provincias se encuentran en niveles históricamente bajos.

Para el experto, estamos ante “una oportunidad para la recarga de acuíferos, no solo de forma natural, sino que, realizándolo a través de pozos de recarga, como en el caso de Pan de Azúcar. Lo segundo, es que puede haber precipitaciones con temperaturas mas o menos altas y la isoterma cero muy arriba, eso implicaría escorrentía con sedimentos más o menos importantes en los cursos de agua y ese es un problema para el consumo humano y para la conducción en los canales y las redes de riego”. La idea es abordar la seguridad hídrica considerando la escasez estructural y los eventos de turbidez.

Por lo anterior, Álvarez sugiere preparación anticipada por parte de las empresas sanitarias y organizaciones de usuarios del agua, tanto respecto de medidas de mantención como de prevención de las condiciones para habilitar y asegurar el abastecimiento seguro de agua, tanto para consumo humano rural y urbano como para uso agrícola.