En el último tiempo
Moái seguirá en La Serena: aclaran que no hay solicitudes de restitución
La posibilidad de devolver a Rapa Nui el histórico moái que actualmente permanece bajo custodia del Museo Arqueológico de La Serena está siempre latente en el debate público, reabriendo una discusión patrimonial, técnica y cultural que se arrastra desde hace años.
Desde la Municipalidad de La Serena recalcaron que la escultura llegó a la ciudad como un símbolo de amistad entre ambos territorios y precisaron que el municipio no tiene atribuciones para decidir sobre una eventual restitución.
“Sobre el tema del moái, hay que recordar que fue un regalo de representantes de Rapa Nui a La Serena como señal de amistad; esto debido a que el avión Manutara partió del aeropuerto La Florida en 1951”, indicaron desde el municipio serenense.
Añadieron además que actualmente la pieza “está bajo la custodia del Museo Arqueológico de La Serena; por ello, como municipio, no nos corresponde decidir tal acción. Este es un trabajo y son conversaciones que deben tener las autoridades de la isla con los encargados del resguardo actual del moai”.
Por su parte, el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Darwin Castro, señaló que existe disposición institucional para analizar cada una de las solicitudes de restitución de bienes culturales de pueblos originarios, aunque enfatizó las complejidades técnicas que implica el caso del moái serenense.
Sin embargo, Castro advirtió que estudios técnicos realizados sobre la pieza concluyeron que “su estructura actual es sumamente frágil y su integridad y conservación estará en riesgo si es movido”, por lo que la comunidad Rapa Nui debe considerar dichos antecedentes si decide insistir en la petición.
Asimismo, precisó que ni el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural ni las oficinas regionales han recibido durante este período una solicitud formal para avanzar en la factibilidad técnica de un eventual traslado.
UNA DISCUSIÓN QUE SE ARRASTRA DESDE 2018
La posibilidad de devolver el moái a Rapa Nui tomó fuerza en noviembre de 2018, cuando el Concejo Municipal de La Serena acordó avanzar en conversaciones para concretar su restitución. En ese entonces existieron acercamientos entre representantes de ambos territorios e incluso artesanos de Mao Henua tallaron una figura denominada “Rangi Tea” como gesto de compensación.
No obstante, con el paso del tiempo, la pandemia y las dificultades técnicas y administrativas, la iniciativa perdió impulso y nunca se concretó un proceso formal de devolución.
La historia de la escultura se remonta a 1952, cuando llegó a La Serena como obsequio tras el histórico vuelo del avión Manutara, la primera conexión aérea entre Rapa Nui y el continente durante el gobierno de Gabriel González Videla.
La travesía, de cerca de cuatro mil kilómetros sin escalas, marcó un hito para la época debido a las limitaciones tecnológicas de la aeronave. Tras el éxito del viaje, habitantes de Rapa Nui regalaron al Presidente un moái como símbolo de intercambio científico y cultural. Actualmente, la pieza está declarada Monumento Nacional, por lo que cualquier eventual restitución depende de organismos del Estado y debe ser abordada entre las instituciones custodias y el Consejo de Monumentos Nacionales.
UN MONUMENTO DE ALTO RIESGO PARA TRASLADAR
El moái permaneció inicialmente en el Regimiento Arica durante cerca de tres décadas. Posteriormente, tras el golpe de Estado, fue trasladado a avenida Colo-Colo, donde permaneció expuesto al aire libre hasta la década de los ‘90.
En 1995 fue enviado a Francia y España para exhibiciones internacionales. Durante ese proceso sufrió algunos daños asociados a la manipulación, situación que permitió activar seguros y ejecutar labores de restauración. Desde entonces, especialistas recomendaron no volver a exponerlo al exterior debido a su fragilidad estructural. Por ello, el Museo Arqueológico de La Serena mantiene actualmente la pieza al interior de sus salas, bajo estrictas condiciones de conservación y protección.
La estatua mide cerca de tres metros de altura, posee un ancho de 1,52 metros, un largo de 0,85 metros y pesa aproximadamente tres toneladas, características que incrementan las dificultades de cualquier traslado.
De acuerdo a antecedentes técnicos conocidos durante las conversaciones previas, mover la pieza implicaría una operación de alta complejidad como desmontar parte de la techumbre del edificio patrimonial del museo, utilizar grúas especiales, coordinar transporte terrestre y marítimo, ejecutar restauraciones posteriores y rediseñar completamente la museografía del recinto, además de asegurar financiamiento para todo el proceso.
Factores que hoy vuelven a estar sobre la mesa al analizar el futuro del emblemático moái que permanece en La Serena desde hace más de siete décadas, pero que pertenece a la isla.