Tras reajuste en distintas líneas
Alza en colectivos golpea el bolsillo y cambia hábitos de usuarios en Ovalle
Hace algunas semanas, el gremio de taxis colectivos de Ovalle anunciaba que intentaría mantener congeladas sus tarifas pese al alza de los combustibles. En ese momento, mientras otros servicios de transporte ya comenzaban a proyectar incrementos, los conductores buscaban sostener el valor tradicional de $800 en los recorridos urbanos.
Sin embargo, el escenario económico terminó presionando al rubro. Durante los últimos días, distintas líneas de colectivos de la comuna comenzaron a aplicar reajustes en sus pasajes, con valores que en la mayoría de los casos se ubican en torno a los $900, aunque algunos recorridos ya estarían cobrando $1.000 y otros aún mantienen tarifas cercanas a los $800.
El aumento no ha sido uniforme, ya que cada sindicato define sus propios valores de acuerdo a sus recorridos, horarios y costos de operación. En ese contexto, conductores consultados por El Ovallino explicaron que el reajuste responde principalmente al incremento del combustible, pero también al encarecimiento de insumos y otros gastos necesarios para mantener los vehículos circulando.
Uno de los casos corresponde a la línea 18, que desde este jueves comenzó a aplicar una tarifa de $900 durante el horario diurno, entre las 7:00 y las 21:00 horas. Posteriormente, entre las 21:00 hasta la media noche, el valor sube a $1.000 y trasnoche $1.500.
Un conductor de esta línea explicó que mantener el valor anterior se había vuelto cada vez más complejo, especialmente por el gasto diario en bencina. “Antes uno cargaba con $23 mil o $24 mil y ahora supera los $30 mil haciendo el mismo kilometraje”, señaló, graficando el impacto que ha tenido el alza de combustibles en el trabajo cotidiano.
Según relató, los usuarios esperaban incluso un aumento mayor, por lo que el nuevo valor de $900 fue recibido con relativa comprensión. “La gente pensaba que iba a subir a mil pesos”, comentó, agregando que, al menos durante las primeras jornadas, no se registraron mayores reclamos entre los pasajeros.
Una situación similar describió un conductor de la línea 19, quien sostuvo que el problema no se limita solo al combustible, sino a un aumento generalizado de los costos operacionales. De hecho, en esta línea desde hace algunos días ya circulaba un aviso informando nuevas tarifas desde este 15 de mayo, con valores similares a los de la línea 18.
Para los conductores, el reajuste aparece como una medida necesaria para sostener el servicio. No obstante, reconocen que el aumento se produce en un escenario complejo para los usuarios. Según comentó, hay personas que han comenzado a modificar sus hábitos de traslado. “En la mañana el transporte público es escaso y hay mucha gente que ya se ve en las principales calles bajando caminando”, comentó.
Cambio de hábitos
En efecto, este impacto ya comenzó a observarse en los paraderos. Carola Castillo, usuaria frecuente de la línea 17 que ya estaría cobrando $1.000, afirmó que el alza afecta directamente la economía familiar, sobre todo cuando se deben pagar varios recorridos durante la jornada. “Va sumando, va sumando y uno va viendo que está gastando mucho más de lo planificado”, señaló.
Para la usuaria, el problema no solo se nota en los traslados habituales, sino también en situaciones puntuales, como acudir al hospital o moverse por trámites dentro de la ciudad. “Esto le está doliendo harto el bolsillo a los ovallinos”, afirmó.
La misma percepción manifestó Teresa Contreras, quien utiliza habitualmente la línea 16 que habría incrementado su pasaje a $900. Según comentó, varias personas han comenzado a preferir los microbuses por ser una alternativa más económica, aunque eso también ha generado mayor demanda en este servicio.
“En la mañana, por lo general, yo prefiero bajar en la micro porque es más económico, pero hoy en día ya las micros se están llenando más, porque la gente está prefiriendo más eso, que la locomoción colectiva por el tema del precio”, indicó.
Para Teresa, aunque el aumento parezca menor, termina acumulándose en el presupuesto diario. “Aunque sean 100 pesos, todos los días van sumando y se va notando la diferencia. Igual desordena todo”, expresó.
El cambio de hábitos también lo reconoció Omar Astudillo, adulto mayor y usuario habitual del transporte público, quien reconoció que actualmente privilegia la micro para ahorrar. “El auto cobra $900 y con eso tenemos para tres vueltas en micro”, señaló.
En su caso, el gasto en movilización representa una parte importante del presupuesto mensual, por lo que la diferencia entre ambos servicios se vuelve decisiva al momento de elegir cómo trasladarse. Su testimonio refleja una realidad que se repite entre adultos mayores, trabajadores y familias que deben organizar sus gastos diarios con mayor cuidado.
El Ovallino intentó contactar a representantes de distintas líneas y dirigentes gremiales, sin embargo, hasta el cierre de esta edición no fue posible obtener declaraciones oficiales.