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Viviendas modulares: la opción rápida para esquivar los bancos
El anhelo de la casa propia enfrenta un complejo panorama en Chile debido al alza en el costo de la vida y las severas dificultades para acceder a créditos hipotecarios de largo plazo. Frente a la tradicional deuda de 20 o 30 años a la que muchos ya no pueden o no quieren optar, las viviendas modulares emergen como una solución habitacional de rápido montaje, flexible y económicamente más viable.
Esta modalidad constructiva destaca por su eficiencia. María Fernanda Vásquez, arquitecta de la constructora Costamódulos, explicó que estas estructuras se fabrican de manera externa para luego ser montadas con agilidad directamente en el terreno del propietario.
"Modular no significa hacer viviendas genéricas. Hoy una vivienda modular puede diseñarse completamente a medida, adaptándose al terreno, las vistas, la orientación solar y la forma en que cada persona quiere vivir sus espacios"
La diferencia fundamental con el sistema tradicional radica en la metodología de trabajo. Mientras una obra convencional se edifica íntegramente a la intemperie sobre el sitio, la opción modular traslada gran parte del proceso a un taller cerrado, lo que garantiza una optimización de los plazos y un control riguroso de la calidad de los materiales.
Actualmente, quienes eligen este camino no solo buscan reducir costos, sino que también priorizan el diseño eficiente y el cuidado del medioambiente. Vásquez destacó que el público actual valora la estética minimalista y funcional de estas estructuras, diseñadas bajo parámetros arquitectónicos modernos y sustentables.
Esta tendencia creciente responde además a nuevas dinámicas sociales y geográficas. Diversos perfiles de compradores deciden instalar estos módulos en parcelas alejadas de las urbes, terrenos familiares o propiedades de menor valor comercial, buscando migrar de las grandes ciudades o generar ingresos mediante plataformas de arriendo temporal.
Los plazos de entrega representan otra de las grandes ventajas de este sistema:
"La vivienda modular se fabrica mucho más rápido que una construcción tradicional. Nosotros manejamos tiempos menores a 60 días en muchos proyectos. También existe un mejor control de calidad, ya que gran parte del trabajo se realiza en un ambiente controlado"
Adicionalmente, el diseño permite dotar a los hogares de total autonomía energética mediante la instalación de paneles solares y sistemas off-grid, disminuyendo el gasto operativo mensual de las familias. El cliente participa activamente en la planificación, que comienza con el análisis de sus necesidades específicas para luego avanzar a la fabricación en taller en paralelo a la preparación del terreno, finalizando con el traslado e instalación del módulo.
El futuro de esta industria se proyecta más allá del ámbito residencial. Desde la constructora anticipan una fuerte expansión de las estructuras modulares hacia el sector de oficinas, segundas viviendas, iniciativas turísticas y alojamientos de temporada, sirviendo también como una plataforma concreta para alcanzar la autonomía financiera.