Declaraciones clave
"Siempre perjudica a la gente": familiares, negocios y la advertencia de una madre
Cuarta jornada del juicio oral por el fraude registrado en el Departamento de Salud de la Corporación Municipal Gabriel González Videla, y en esta ocasión, fue el turno de cuatro imputados quienes dieron cuenta de la forma en que, según sus relatos, fueron captados para emitir boletas de honorarios y facilitar cuentas bancarias en las que se depositaban los dineros que, posteriormente, eran entregados a Bélgica Guerra, exsecretaria de la unidad y una de las principales inculpados del caso.
Una de ellas, Patricia García, declaró que durante el año 2020, Guerra llegó hasta su domicilio para proponerle emitir boletas de honorarios. "Vino a mi casa a proponerme si acaso yo podía boletear. Yo le pregunté para qué era la boleta, pero no me contestó”, dijo.
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Producto de ello, afirmó, en un primer momento se negó a hacer eso, porque nunca había emitido boletas y tampoco contaba con clave del Servicio de Impuestos Internos. “Ella me respondió: ‘No te preocupes, yo hago la boleta. Yo te saco la clave’”, declaró.
García sostuvo que conocía a Bélgica Guerra desde hace unos diez años, debido a que ambas habían sido vecinas en el mismo sector, añadiendo que, antes de aceptar finalmente la propuesta, volvió a preguntarle si existía algún problema con las boletas. "Ella me dijo: ‘No te preocupes, no es nada malo’”, explicó García al tribunal, por lo que, posteriormente, hizo entrega de su carnet de identidad para realizar los depósitos, los cuales, se recibían en su Cuenta RUT.
“Yo tenía que pasarle un millón y para mí quedaban como 350 mil pesos”, explicó García, quien detalló que, en un inicio, devolvía el dinero en efectivo y, posteriormente, mediante transferencias electrónicas, traspasaba el dinero a cuentas asociadas a Bélgica Guerra. Según indicó, estos hechos se extendieron entre 2020 y 2021, hasta que un día dejaron de realizarse los depósitos.
“En 2021, de repente, no me llegó más plata. Yo le pregunté y me dijo: ‘No, ya no vas a recibir más plata a tu cuenta’”, dijo.
Un "negocio"
Otro de los imputados, Hugo Valenzuela, aseguró haber conocido a Bélgica Guerra durante viajes de turismo que realizaba por distintas zonas del país. “Yo trabajaba en el sur, viajaba para todos lados de Chile y también a Perú”, relató.
Y fue, precisamente, en uno de esos viajes, explica, cuando Bélgica Guerra le solicitó utilizar su Cuenta RUT para un supuesto "negocio". “Me preguntó si yo le podía facilitar mi cuenta. Después me dijo que necesitaba una Cuenta RUT y que le iban a devolver la plata todos los fines de mes”.
Valenzuela explicó que debido a que pasaba gran parte del tiempo fuera de la ciudad, retiraba el dinero cuando regresaba de sus viajes y luego se lo entregaba personalmente a Bélgica Guerra en dependencias de la corporación municipal. “Le entregaba el dinero en efectivo, en un sobre”, señaló, añadiendo que, tras cada operación, recibía 50 mil pesos.
No obstante, afirmó desconocer el fondo de la situación, ignorando en un principio, los motivos del por qué fue detenido.
Nexos familiares
El tercer imputado, Marcelo Rivera, señaló, en tanto, que fue en 2020, cuando se encontraba cesante y realizaba reemplazos esporádicos como conserje, cuando recibió una propuesta de Carolina Martínez, madre de quien entonces era su pareja, Natalia Vallejo Martínez.
Cabe recordar que Carolina Martínez es sindicada por Marcos Seura - considerado como uno de los principales "reclutadores" del esquema fraudulento - como quien hacia de nexo entre los diferentes participantes del fraude - primero con la entrega de dinero en efectivo y luego a través de transferencias electrónicas - y Bélgica Guerra.
Según declaró, ésta le comentó que existía la posibilidad de recibir depósitos correspondientes supuestamente al sueldo de una persona que tenía dos trabajos. “No podía recibirlos y tenía que como hacer un puente”, afirmó.
Rivera sostuvo que aceptó debido a las dificultades económicas que enfrentaba en ese momento. “De verdad necesitábamos dinero”, señaló. En ese sentido, explicó que los primeros pagos fueron retirados mediante vale vista y posteriormente comenzaron las transferencias electrónicas. Luego, Carolina Martínez le solicitó sus claves y antecedentes para crear la identificación tributaria correspondiente.
“Ella me preguntó si tenía cuenta. Yo le dije que no tenía claro lo del Servicio de Impuestos Internos y le entregué mi contraseña y la Clave Única para que me creara la identificación”, declaró.
No obstante, Rivera aseguró que nunca tuvo contacto directo con Bélgica Guerra y que todo se hacía a través de Carolina Martínez.
"Cosas raras"
Finalmente, la jornada de este jueves se cerró con la declaración de la propia Carolina Martínez, quien explicó que conoció a Bélgica Guerra alrededor de 2007 a través de su madre, Aurora Galleguillos, mientras trabajaba en la delegación municipal de La Antena.
Al respecto, Martínez señaló que mantenía una relación cercana con la familia de la funcionaria y que, tras quedar cesante luego del término de los programas Pro Empleo, recurrió a Bélgica Guerra buscando ayuda laboral.
“Yo estaba con dos niños y en una situación bastante delicada. Cuando se terminaron los proyectos de Pro Empleo me quedé sin trabajo, así que elaboré un currículum y, como sabía que Bélgica tenía buenos contactos, le entregué mis antecedentes para ver si encontraba alguna actividad”, indicó Martínez al tribunal.
Fue tras ese contacto, explica, que comenzó a participar en la recepción y transferencia de dinero y que, en una ocasión, acudió junto a su pareja, Michael Tafalla, hasta el domicilio de Bélgica Guerra para entregarle el dinero en efectivo.
“Nos pidió que nos estacionáramos dos o tres cuadras lejos de su casa porque, si su mamá se enteraba de que nosotros estábamos conversando, iba a saber que ella estaba haciendo algo extraño, algo 'trucho'”, afirmó Martínez, recordando una suerte de advertencia que —según dijo— le realizó la señora Aurora: "‘Por favor, no hagas nada con la Bélgica porque ella siempre hace cosas raras, cosas extrañas. Siempre perjudica a la gente y ella queda limpia”, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que continuó participando en el esquema debido a su necesidad económica.
Martínez explicó además que muchas de las transferencias pasaban inicialmente por sus cuentas porque Bélgica Guerra no quería mantener contacto directo con el resto de las personas involucradas. “Ella solo quería conversar conmigo y que yo les dijera lo que tenía que hacer cada uno de ellos”, señaló.
Para las próximas jornadas están citados como testigos Ernesto Jorquera, director del Servicio de Salud Coquimbo, la concejala de La Serena, Luisa Jinete, la exdirectora del Departamento de Salud, Lorena Casarín y Eugencia Cifuentes Lillo, antigua directora del Departamento en Administración Central de la corporación municipal.