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Casas en la Luna: NASA detalla plan para 2032
La NASA dio a conocer esta semana nuevos detalles sobre sus ambiciosos planes para establecer una base lunar, un proyecto que marca el inicio de una presencia humana sostenida en nuestro satélite natural. El programa, denominado Moon Base, se desarrollará en tres fases, con el objetivo de que la humanidad pueda habitar la Luna a partir del año 2032.
La Fase 1, que comienza oficialmente durante el segundo semestre de 2026, contempla el envío de las primeras misiones exploratorias al polo sur lunar. El propósito principal será examinar el terreno, probar tecnologías esenciales para la supervivencia y preparar el terreno para futuras operaciones. Se enviarán un total de 25 misiones, de las cuales 21 aterrizarán en la Luna.
Durante esta etapa inicial, se pondrán a prueba vehículos exploradores, tanto tripulados como autónomos, además de drones y satélites. Un desafío clave será la validación de tecnologías capaces de soportar las condiciones extremas de la Luna, como la larga noche lunar, que dura 14 días sin luz solar, y los altos niveles de radiación en la superficie. En esta fase se transportarán aproximadamente 4 toneladas de carga útil.
La Fase 2, programada para iniciar en 2029, se centrará en el ensamblaje y la instalación de infraestructura semipermanente. Se desplegarán sistemas de generación de energía, tanto solar como nuclear, junto con vehículos exploradores más avanzados, drones de última generación y redes de comunicación mejoradas, tanto en la superficie como en órbita lunar. Se movilizarán hasta 60 toneladas de carga útil en este periodo.
Finalmente, la Fase 3, que comenzará en 2032 y se extenderá de forma indefinida, tiene como meta establecer una presencia humana sostenida. Esto implicará misiones tripuladas constantes y la rotación de astronautas. Se instalarán módulos habitacionales semipermanentes y vehículos exploradores presurizados para viajes de larga distancia y operaciones científicas. Cada año se entregará un aproximado de 38 toneladas de carga útil para el mantenimiento de la base.
Un aspecto fundamental de esta fase será la implementación de la utilización de recursos in situ (ISRU). La NASA buscará extraer y aprovechar recursos locales como oxígeno, agua e hidrógeno del regolito lunar, el polvo que cubre la superficie. La idea es reducir significativamente los costos operativos y la dependencia del envío de suministros desde la Tierra, además de explorar su uso en materiales de construcción.