Proyecto emblemático

Destraban fondos para Mercado del Mar y atrás queda tensión entre Juliá y Manouchehri

Tras semanas marcadas por diferencias públicas y revisiones técnicas, el Gobierno Regional confirmó los recursos necesarios para firmar el convenio mandato que permitirá relicitar las obras. El proyecto, paralizado por años, podría estar terminado en un plazo de dos años.
Tanto al alcalde de Coquimbo como al gobernador regional se les vio contentos y dejando atrás las tensiones de días pasados por el proyecto del Mercado del Mar. (Foto: Oscar Rosales)
Tanto al alcalde de Coquimbo como al gobernador regional se les vio contentos y dejando atrás las tensiones de días pasados por el proyecto del Mercado del Mar. (Foto: Oscar Rosales)
viernes 29 de mayo de 2026

En una señal política y administrativa de alto impacto para la conurbación, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, y el gobernador regional, Cristóbal Juliá, protagonizaron este jueves un esperado acercamiento en torno a uno de los proyectos más emblemáticos y postergados de la comuna puerto: el Mercado del Mar.

Ambas autoridades recorrieron las instalaciones inconclusas del recinto, cuya construcción lleva años detenida y que con el tiempo se transformó en un símbolo del abandono de las obras públicas y de las dificultades para sacar adelante iniciativas de gran envergadura.

Pero la visita estuvo marcada también por un anuncio largamente esperado: el Gobierno Regional confirmó la disponibilidad de los recursos necesarios para firmar el convenio mandato que permitirá iniciar un nuevo proceso de licitación y retomar la construcción del proyecto, despejando así una de las principales incertidumbres que mantenían paralizada la iniciativa.

El avance cobra especial relevancia considerando que durante las últimas semanas existieron diferencias públicas respecto al futuro del recinto. Desde el Gobierno Regional se había insistido en la necesidad de realizar una exhaustiva revisión técnica y financiera antes de comprometer nuevos recursos, mientras desde el municipio se solicitaba acelerar los procesos para evitar mayores retrasos.

Consultados sobre si el anuncio representaba el fin de los mensajes cruzados que marcaron la relación entre ambas autoridades en los últimos días, tanto el alcalde como el gobernador optaron por destacar el trabajo conjunto y la necesidad de avanzar en beneficio de la comunidad.

“Muchas veces cuando hacemos algún reclamo o planteamos una postura tiene relación con el rol que me corresponde asumir como alcalde en defensa de nuestra comuna. Pero con el gobernador no existe una mala relación en lo absoluto. Cada uno trabaja firmemente en sus funciones. Él lo hace por el bienestar de la región y a mí me corresponde velar por el bienestar de mis vecinos y vecinas”, sostuvo Manouchehri.

El jefe comunal valoró además el compromiso asumido por el Gobierno Regional para destrabar la iniciativa. “El gobernador ha cumplido con su palabra y existe un compromiso real de sacar este proyecto adelante”, afirmó.

Por su parte, Cristóbal Juliá descartó que haya existido una confrontación mediática y defendió la cautela adoptada por el ejecutivo regional antes de aprobar los recursos.

“Nuestra postura siempre fue transparente y clara. Estamos frente a una obra que representa el símbolo máximo del abandono y de cómo se hicieron mal las cosas durante muchos años”, señaló.

“La ansiedad de los locatarios y de quienes llevan años esperando que este proyecto se concrete es completamente comprensible. Sin embargo, quisimos tomarnos el tiempo necesario porque queríamos ser responsables y tener la certeza de que los recursos se invertirán de la manera correcta”, indicó.

En esa línea, proyectó que, una vez completados los trámites administrativos y la nueva licitación, el Mercado del Mar podría estar terminado dentro de los próximos dos años.

RESPALDO POLÍTICO

El destrabe del Mercado del Mar también recibió respaldo transversal de distintos actores políticos de la región, entre ellos parlamentarios y consejeros regionales que participaron en la aprobación de los recursos.

El diputado Daniel Manouchehri destacó el impacto que tendrá la recuperación del recinto para la actividad económica y turística de la comuna.

“Estamos logrando que lo que durante años fue un símbolo de negligencia y abandono estatal se transforme en un símbolo de desarrollo económico y social para nuestra región”, afirmó.

El parlamentario sostuvo que la concreción del proyecto permitirá generar un nuevo polo de atracción para residentes y visitantes, potenciando la actividad comercial de Coquimbo y fortaleciendo la oferta turística de toda la conurbación.

Desde el Consejo Regional, en tanto, la consejera Paola Cortés destacó el valor social que tiene la reactivación de una obra largamente esperada por los locatarios y sus familias.

A juicio de la consejera, el avance no solo permitirá recuperar una infraestructura estratégica para la comuna, sino también reconstruir la confianza de quienes vieron pasar años de promesas incumplidas.