Llaman a respetar el TLC
Arancel de EE.UU.: advierten impacto en la competitividad del agro regional
La decisión del gobierno de Estados Unidos de elevar al 12,5% el arancel aplicado a productos provenientes de Chile y a otras 59 economías continúa generando reacciones en el país.
En la Región de Coquimbo, la Sociedad Agrícola del Norte (SAN) expresó su preocupación por los efectos que esta medida podría tener sobre la competitividad y la rentabilidad de los productores, especialmente en un escenario marcado por años de sequía y los daños ocasionados por los recientes eventos climáticos.
La nueva sobretasa, que reemplaza el arancel temporal del 10% vigente hasta ahora, fue anunciada por la administración estadounidense en el marco de una investigación sobre mecanismos para impedir la importación de productos vinculados al trabajo forzoso. No obstante, el gobierno de Chile ha insistido en que la resolución no acusa al país de exportar bienes elaborados bajo esas condiciones, sino que responde a una evaluación de carácter regulatorio aplicada a un grupo de 60 economías.
Desde la Sociedad Agrícola del Norte, su presidenta, María Inés Figari, sostuvo que el incremento arancelario representa una nueva dificultad para un sector que ya enfrenta importantes desafíos.
"Como Sociedad Agrícola del Norte vemos con preocupación el incremento del arancel aplicado por Estados Unidos a las exportaciones chilenas. El aumento de un 2,5% adicional al 10% impuesto anteriormente representa una amenaza para la rentabilidad del sector agrícola, que ya enfrenta un escenario complejo debido a la prolongada sequía y a las pérdidas ocasionadas por los recientes eventos climáticos, cuyos efectos aún no han sido completamente cuantificados", dijo.
La dirigenta recordó además la importancia de que se respeten los acuerdos comerciales vigentes entre ambos países "establecidos en el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos, ya que estos acuerdos entregan certeza y estabilidad para el desarrollo del comercio internacional".
Figari también cuestionó el fundamento utilizado para justificar la medida, señalando que no refleja la realidad del sector agrícola chileno.
"Asimismo, consideramos fundamental que las autoridades chilenas continúen impulsando el diálogo con Estados Unidos para revisar esta medida, especialmente cuando parte de su fundamento alude a una clasificación relacionada con trabajo forzado, una afirmación que no representa la realidad de la agricultura chilena", aseveró.
En ese sentido, puntualizó que el rubro "necesita condiciones que permitan seguir siendo competitivos en los mercados internacionales y no nuevas barreras que afecten a los productores, especialmente en un momento tan complejo para la agricultura".