Consecuencias de uso indiscriminado
Baja emisión de licencias médicas y gremio teme que exceso de control afecte a pacientes
Las licencias médicas están en el centro del debate nacional. Los recientes informes de la Contraloría General de la República, que detectaron a funcionarios públicos viajando al extranjero mientras se encontraban con reposo, sumados a investigaciones sobre médicos que emitían miles de permisos en cortos períodos de tiempo —e incluso algunos que otorgaban licencias mientras ellos mismos estaban de vacaciones o con licencia—, han encendido las alarmas y generado un endurecimiento de los controles.
Como consecuencia, tanto a nivel nacional como regional se ha observado una disminución en la emisión de licencias médicas, fenómeno que preocupa a parte del gremio médico, que teme que el foco en la fiscalización termine perjudicando a quienes realmente requieren este beneficio como parte de su tratamiento.
El verdadero rol de las licencias médicas
Para el presidente del Colegio Médico de La Serena, Fernando Carvajal Encina, es fundamental recordar cuál es el verdadero propósito de una licencia médica antes de analizar el fenómeno actual.
“Las licencias médicas surgen como parte de la evidencia científica que muestra que el reposo es parte del tratamiento de muchas enfermedades, tanto físicas como mentales. Por ese motivo, la ley establece que la licencia médica es un derecho irrenunciable, de modo de proteger que efectivamente esa indicación médica se cumpla”, explica.
El dirigente sostiene que en los últimos años se ha producido una distorsión del sistema que ha contribuido a generar desconfianza en torno a una herramienta fundamental para la recuperación de miles de pacientes.
“Lamentablemente, en nuestro país se instaló una cultura que ha llevado a transformar muchas de ellas en una situación anómala, convirtiendo la licencia médica en parte de un negocio de algunas personas inescrupulosas”, señala.
Sin embargo, agrega que el problema no solo está relacionado con quienes lucran ilegalmente con la emisión de licencias. También existe una práctica social que ha normalizado el uso indebido de estos permisos.
“Se ha instalado dentro de nuestra cultura la idea de que es aceptable mentir para simular síntomas que obliguen al médico a indicar una licencia médica y posteriormente usar ese permiso para realizar viajes u otras actividades en el período en que supuestamente deberían estar en reposo”, afirma.
Fiscalización y sobrecarga administrativa
Los casos conocidos recientemente, tanto en organismos públicos como privados, han generado una fuerte reacción de los organismos fiscalizadores, aumentando la supervisión sobre los profesionales que emiten licencias médicas. No obstante, desde el Colegio Médico advierten que esta fiscalización, aunque necesaria, se ha extendido de manera excesiva y poco focalizada.
“Se supervisan situaciones totalmente normales y no se focaliza sobre las personas que tienen una emisión sospechosa de licencias. Esto obliga a responder una serie de documentos muy extensos, en plazos muy acotados”, sostiene Carvajal.
Según explica, esta situación ha generado una importante carga administrativa para los profesionales de la salud, quienes deben destinar horas de trabajo a responder requerimientos de fiscalización bajo la amenaza de multas o incluso la suspensión de la facultad para emitir licencias médicas.
La situación ha llegado a impactar directamente la atención de pacientes, especialmente en el sistema público.
“Se ha dado la paradoja de que algunos especialistas han debido suspender sus atenciones durante alrededor de dos días para dedicarse exclusivamente a contestar las supervisiones, en especialidades que ya mantienen listas de espera”, advierte.
Buscar un equilibrio
Para el presidente del gremio médico serenense, el problema radica en que los controles se están aplicando de forma masiva en lugar de concentrarse en quienes presentan patrones claramente anómalos.
“El foco debe estar precisamente en los altos emisores y no debería ser de manera indiscriminada”, recalca.
Pese a las críticas, Carvajal enfatiza que existe total acuerdo en la necesidad de perseguir y sancionar a quienes hacen un uso fraudulento del sistema.
“Todos estamos de acuerdo con sancionar a los infractores de la normativa. Es de esperar que esta fiscalización se optimice y efectivamente permita detectar y sancionar adecuadamente a las personas que hacen mal uso de este importante beneficio”, señala.
El dirigente reconoce que tanto a nivel nacional como regional se han sostenido conversaciones con las autoridades para mejorar los procesos de fiscalización y que se han registrado algunos avances, aunque considera que todavía existen dificultades importantes.
“Se ha dialogado sobre este tema y se ha mejorado bastante el proceso, pero aún sigue siendo muy engorroso. Esperamos que continúe mejorando, porque de lo contrario se podría poner en riesgo el derecho de muchos pacientes que efectivamente requieren reposo como parte de su tratamiento”, concluye.
Mientras continúan las investigaciones y se endurecen los controles sobre el sistema de licencias médicas, el desafío para las autoridades será encontrar un equilibrio entre perseguir el fraude y garantizar que quienes realmente necesitan reposo médico puedan acceder a este derecho sin obstáculos innecesarios.
“Se supervisan situaciones totalmente normales y no se focaliza sobre las personas que tienen una emisión sospechosa de licencias. Esto obliga a responder una serie de documentos muy extensos, en plazos muy acotados”, Fernando Carvajal, presidente de Colegio Médico de La Serena